Pedro Ortiz

Pedro Ortiz

Sacerdote Diocesano

 

lockPara suscriptores

Pedro Casaldáliga y la brisa suave de la esperanza

Ante los desastres naturales y las hecatombes provocadas por el saqueo y el abuso contra los pobres del mundo, el obispo Casaldáliga caminó junto a la brisa suave de la esperanza, escribe el padre Pedro Ortiz

lockPara suscriptores

Amar y mirar de frente a la vida

Lo que hay que hacer es ‘mirar de frente’ la situación que tenemos y apecharle con la mayor solidaridad y amor al prójimo del que sea capaz cada cual, escribe el padre Pedro Rafael Ortiz

lockPara suscriptores

Levantemos un monumento a los hermanos Cordero

¿Qué tal si buscamos la manera de levantar un monumento grandioso a los hermanos Cordero, Rafael y Celestina? Podría servir para enseñarles a los niños y niñas cómo se recuerda a los héroes fundadores de la patria, escribe el padre Pedro Rafael Ortiz

lockPara suscriptores

Mi derecho a hablar en una democracia

El que quiera ser político y quiera ayudar a construir un mejor país, que comience por aprender a escuchar y a responder por sus propios actos, escribe el padre Pedro Rafael Ortiz

lockPara suscriptores

Las cuentas del pasado hay que pagarlas

Hemos entrado a este período de cuarentena por la pandemia con las cargas del pasado, como haber destruido defensas que eran muy necesarias para casos de emergencia en el país, escribe el padre Pedro Rafael Ortiz

lockPara suscriptores

Yo también quiero hablar claro

Las creencias religiosas no pueden ser talismanes supersticiosos para librarnos de la consecuencia de dejar sin comida al hambriento, de no romper las cadenas de la opresión, escribe el padre Pedro Rafael Ortiz Santiago

lockPara suscriptores

Sacando cuenta y no cuadra… Puerto Rico

¿A dónde se fue el progreso de Puerto Rico? ¿En dónde fue que guardamos la vergüenza social que ahora, que tanta falta hace, es tan difícil de encontrar?, cuestiona padre Pedro Ortiz

lockPara suscriptores

La crisis... de las tinieblas a la luz

Todos vivimos las tentaciones para dejar que sean las tinieblas de la maldad las que marquen el rumbo de nuestras vidas. Pero todos podemos también estar atentos a los rayos que rompen la oscuridad, escribe Pedro Rafael Ortiz