

13 de abril de 2026 - 2:00 PM


Washington D.C. - Los republicanos de la Cámara de Representantes podrían dejar sin resolver el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ya cumple dos meses, mientras esperan un proyecto de reconciliación fiscal que termine de financiar las agencias de inmigración vinculadas al tranque legislativo en el Congreso.
Aunque el Senado estadounidense aprobó en dos ocasiones financiar todo el DHS —excepto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP)—, la mayoría republicana de la Cámara ha insistido en financiar plenamente esas agencias federales o no aprobar ninguna medida.
El Senado revivió la legislación durante la Semana Santa en una sesión pro forma, pero el liderato republicano en la Cámara de Representantes podría dejar el asunto sin una solución final, en espera de que avance —quizá este mismo mes— un proyecto de reconciliación fiscal que agrupe las asignaciones rutinarias del ICE y la CBP para el resto del cuatrienio.
El cierre parcial del gobierno federal comenzó el 14 de febrero.
Un proyecto de reconciliación fiscal puede ser aprobado en el Senado por mayoría, pasando por encima de la regla del filibusterismo que exige el respaldo de 60 de los 100 senadores para poder llevar una medida a votación final.
Al momento, los republicanos de la Cámara baja han encontrado un respiro en la decisión del presidente Trump de ordenar pagarle a todos los empleados de DHS con otros fondos.
Los demócratas del Congreso han descartado financiar ICE y CBP hasta que se adopten reformas a ICE. Entre los reclamos de la minoría, se incluye prohibir el uso de mascarillas, requerir cámaras corporales para todos los agentes y órdenes judiciales para realizar allanamientos, entre otras exigencias.
Durante el cierre parcial de DHS, la abrumadora mayoría de los trabajadores de ICE y CBP han sido financiados con parte de las decenas de miles de millones de dólares asignadas en un primer proyecto de reconciliación fiscal - ratificado el verano pasado- que, entre otros asuntos, buscó fortalecer la seguridad en la frontera y las deportaciones de personas con estatus migratorio irregular.
Por su parte, el secretario de DHS, Markwayne Mullin, ordenó el viernes a todo el personal de su departamento presentarse a trabajar este lunes. Mullin prevé que todos los trabajadores recibirán sus salarios “a partir de su próximo día hábil programado”.
Esta quincena incluirá pagos desde el 4 de abril. El resto del dinero dependerá de que el Congreso restablezca las asignaciones rutinarias para este año fiscal federal.
“Los empleados que no puedan presentarse a trabajar en su próximo día hábil programado deben solicitar una licencia y obtener la aprobación de sus supervisores. Los empleados que no sigan este procedimiento pueden estar sujetos a medidas administrativas o disciplinarias”, indicó Mullin en su comunicación, según Federal News Network.
Mientras, un portavoz de DHS indicó que algunos empleados pueden haber comenzado a recibir parte de su salario.
El secretario afirmó que “si el departamento agota los fondos disponibles antes de que se apruebe una asignación para el año fiscal 2026, recibirán una nueva notificación sobre su situación laboral en ese momento”.
Trump ordenó hacer pagos de emergencia a empleados de DHS en medio de las largas filas en aeropuertos —incluido el Luis Muñoz Marín, en Isla Verde— previo a la Semana Santa, y en momentos en que agentes de inspección de la Autoridad de Seguridad en el Transporte (TSA) se ausentaban o renunciaban a sus trabajos.
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