A los 37 años, el senador electo Tom Cotton, republicano de Arkansas, es el más joven del grupo.
El tranque en el Capitolio federal en torno a un nuevo plan de estímulo económico continúa, sin señales de pronta solución. (The Associated Press)

Washington D.C.- En medio de una nueva batalla política, el más reciente plan republicano para estimular la economía quedó hoy derrotado en el Senado de Estados Unidos.

Los demócratas, que reclaman una nueva respuesta abarcadora para mitigar las consecuencias de la pandemia del coronavirus, lograron frenar la legislación republicana, que requería 60 votos para limitar el debate y poder avanzar a votación final. Un total de 52 senadores votó a a favor y 47 en contra.

Los republicanos tienen una mayoría de 53-47. El único voto en contra de los republicanos fue del senador Rand Paul (Kentucky). La senadora demócrata Kamala Harris (California), candidata a la vicepresidencia y quien hoy hace campaña en Miami (Florida), no estuvo presente.

El nuevo fracaso en lograr un consenso aleja la posibilidad de un consenso legislativo, en momentos en que el Congreso solo puede sesionar unas tres o cuatro semanas antes de las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre.

Sin embargo, con la votación de hoy, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mich McConnell (Kentucky), permitió a sus colegas republicanos tener un récord sobre el tema del estímulo económico que pueden presentar en sus distritos, ante su posible impacto en los comicios legislativos y presidenciales.

“Espero que los demócratas vuelvan a la mesa de negociación”, indicó McConnell después de la votación.

El Congreso tiene pendiente aprobar este mes una resolución que extienda el presupuesto federal vigente – que vence el 30 de septiembre-, quizás hasta diciembre.

“Presumo que si nos vamos (de receso) en septiembre tras una resolución que dé continuidad al presupuesto, no volveremos (a sesionar) antes de las elecciones”, indicó el senador republicano Roy Blunt (Misuri).

Para el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), la votación de hoy fue un acto de cinismo de McConnell, pues quiere comprometer a la minoría con una medida que reduce aún más la oferta de agosto de los republicanos, y descarta la posibilidad de asistir a los gobiernos locales y estatales, ofrecer asistencia alimentaria y de vivienda.

Schumer señaló que cuando los demócratas se han mantenido unidos en busca de un proyecto más abarcador, al final los republicanos han recapacitado. “Eso volverá a ocurrir”, indicó Schumer.

Los demócratas mantienen su apoyo al proyecto que aprobó la Cámara de Representantes el pasado 15 de mayo – hace cuatro meses-, que asignaría cerca de $3.2 billones (trillions en inglés) para iniciativas de estímulo económico. Durante la primavera, el Congreso y la Casa Blanca lograron consenso sobre medidas que asignaron alrededor de $3 billones.

Antes de la votación, McConnell (Kentucky) insistió en que el proyecto demócrata no tiene posibilidades de convertirse en ley. La medida republicana tendría un costo de $300,000 millones, mucho menos que la propuesta que la mayoría del Senado presentó en agosto, según la cadena Fox.

La legislación de la mayoría republicana propuso revivir la asistencia federal por desempleo hasta diciembre, con una aportación adicional de $300 semanales, en vez de los $600 semanales que estuvieron vigentes de abril a julio y que es parte del proyecto demócrata.

Como el proyecto demócrata, la propuesta republicana también impulsa una nueva ronda de préstamos de protección de nómina (PPP) para pequeños empresarios, fondos para las escuelas, pruebas de diagnóstico y rastreo de contactos.

El proyecto derrotado hoy insistió en una iniciativa republicana dirigida a otorgar inmunidad a instituciones que reabren sus puertas en medio de la pandemia del coronavirus, que ha costado la vida de más de 190,000 personas en Estados Unidos.

Pero, ese proyecto no incluía ni asistencia para los gobiernos locales ni un segundo cheque federal que garantice cerca de $1,200 a la amplia mayoría de los ciudadanos.

Uno de los más conservadores demócratas, Joe Manchin (Virginia Occidental), justificó rechazar la medida, en espera de un proyecto más abarcador. “Si no lo hubiese hecho (la vez anterior), Virginia Occidental no hubiese recibido $1,250 millones en financiamiento estatal y local”, indicó Manchin.

Según The Washington Post, la Casa Blanca pondera nuevas iniciativas ejecutivas, ante la falta de un acuerdo bipartidista.

El presidente Donald Trump firmó el pasado 8 de agosto órdenes ejecutivas que permiten a los estados utilizar fondos de la ley Cares contra el coronavirus para otorgar otros $300 semanales en asistencia por desempleo. Aunque estados han comenzado a otorgar esa asistencia, se estima que el dinero se agotaría muy pronto.

Trump autorizó además que las empresas dejen de deducir temporalmente de la nómina de sus empleados el pago al Seguro Social, en busca de que los trabajadores se queden con más dinero al cobrar su cheque. Pero, esa propuesta, por no ser ley, no ha sido puesta en marcha.

El gobierno de Puerto Rico, hasta el momento, no ha utilizado los fondos de la ley Cares asignados por el gobierno federal para aumentar la asistencia por desempleo.