El Senado de Estados Unidos reanuda sus sesiones sin un acuerdo sobre un nuevo plan de estímulo económico. (ERIK S. LESSER)

Washington D. C. - Aunque no se prevé que avance sin un acuerdo con los demócratas, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, llevará a votación esta semana una nueva versión reducida de un proyecto de estímulo económico que incluiría revivir la asistencia federal por desempleo.

El senador McConnell indicó hoy que la nueva versión del plan republicano incluirá los “asuntos más urgentes” de salud, económicos, educación y sobre el Servicio Postal.

La propuesta de McConnell busca revivir la asistencia federal por desempleo, la cual el liderato republicano quiere ahora fijar en $300 semanales hasta el fin de 2020, en vez de los $600 semanales que estuvieron vigentes de abril a julio y que los demócratas trataron de extender.

También propone $250,000 millones para una nueva ronda del programa de préstamos de protección de nómina (PPP) para pequeñas empresas, $105,000 millones para asistir a instituciones educativas, $16,000 millones para pruebas del coronavirus y el rastreo de contactos, $31,000 millones para el desarrollo y la distribución de la vacuna contra el COVID-19 y $20,000 millones en ayuda a agricultores.

El plan republicano más reciente asignaría unos $15,000 millones en subvenciones para cuidado de niños y otros $10,000 millones para asistir al Servicio Postal.

La nueva propuesta republicana no incluye un segundo cheque federal de por lo menos $1,200 para la gran mayoría de los ciudadanos. No obstante, mientras asigna en total unos $500,000 millones, rescinde “cientos de miles de millones de dólares” previamente asignados, según la publicación Politico.

Los demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron hace casi cuatro meses un proyecto de estímulo económico abarcador, el cual denominan “Héroes”, que permitiría asignar cerca de $3.3 billones (trillions en inglés).

El proyecto demócrata incluye un segundo cheque federal que garantice a la mayoría de los ciudadanos $1,200 y una nueva ronda de préstamos PPP para pequeños negocios.

La medida demócrata incluye, además, fondos para los gobiernos estatales y locales estabilizar sus finanzas - en busca de evitar el despido de empleados públicos-, y asignaciones para instituciones educativas, el sistema de salud, incluidas pruebas de diagnóstico del coronavirus y el rastreo de contactos.

En medio de las esporádicas conversaciones entre el liderato demócrata del Congreso y la Casa Blanca, la presidenta cameral Nancy Pelosi ofreció reducir el costo del programa a $2.2 billones, recortando el tiempo de duración de las asignaciones.

Pelosi y el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), han reclamado que cualquier legislación sea abarcadora y en una declaración conjunta emitida hoy afirmaron que la propuesta de McConnell “ni se acerca a atender los problemas y no va para ningún lado”.

En un comunicado de prensa, McConnell sostuvo que los líderes demócratas han acentuado que no quieren un proyecto limitado, pero aprobaron en agosto una medida que solo hubiese resuelto los problemas presupuestarios del Servicio Postal.

Después de los demócratas de la Cámara baja aprobar su proyecto de ley en mayo, no fue hasta julio que los republicanos del Senado anunciaron su propia legislación, que hubiese asignado cerca de $1 billón.

Las dos cámaras legislativas recesaron en agosto sin un acuerdo, lo que provocó la expiración de la asistencia federal adicional de $600 semanales para los desempleados y del programa de préstamos de protección de nómina (PPP) para pequeños empresarios.

A principios de agosto, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que permite a los gobiernos estatales utilizar fondos de la ley Cares para financiar temporalmente una asignación adicional de $300 semanales por desempleo.

La asistencia no aplica a las personas que reciben menos de $100 semanales del programa por desempleo estatal.

La orden de Trump ha sido implantada con lentitud y los fondos que los estados tienen disponibles de la ley Cares, uno de los proyectos previos para estimular la economía, se extinguirían en unas semanas.

El gobierno de Puerto Rico no ha utilizado los fondos de Cares para incrementar la asistencia por desempleo.

Los líderes del Congreso y la Casa Blanca tienen solo unas cuatro semanas para ponerse de acuerdo sobre un plan de estímulo económico previo a las elecciones del 3 de noviembre.

El Senado reinició ayer sus sesiones, tras el receso legislativo de agosto. La Cámara de Representantes volverá a sesionar el lunes, aunque solo hasta el 2 de octubre.