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Nathan Peavy salió del banco de los Cariduros para aportar 13 puntos y siete rebotes en su primer partido de baloncesto en un lustro. (GFR Media/Archivo)

Fajardo - Si alguien estaba más contento el viernes que Carlos Arroyo en su regreso al Baloncesto Superior Nacional (BSN) con los Cariduros era Nathan Peavy.

Por primera vez en cinco años, el delantero de madre puertorriqueña pudo jugar en un partido profesional de baloncesto sin complicaciones después de una dura y larga batalla para rehabilitar su pierna derecha.

Peavy salió del banco para aportar 13 puntos y capturar siete rebotes en 19 minutos de acción para el primer triunfo de los Cariduros en el BSN en nueve años, gracias a los esfuerzos de Arroyo para traer de vuelta a la franquicia a la liga.

La demostración del corpulento canastero de 31 años fue la más destacada para una reserva de Fajardo, dejando claro que será una pieza clave para el éxito del quinteto en el torneo que se encuentra en su semana inaugural.

“Fue un sentimiento grandioso”, dijo Peavy culminado el desafío en el coliseo municipal Tomás Dones.

“Este fue mi primer partido en cinco años. Se siente surreal pero definitivamente es algo muy merecido porque me esforcé en regresar, con mi esposa y mi familia apoyándome en casa. Fue una larga travesía, pero ahora uno ve los frutos y se siente increíble. Seguiré trabajando día a día”, agregó.

En el 2009, Peavy se perfilaba como una de las figuras principales del BSN cuando ganó el título de la liga con los Vaqueros de Bayamón. También, era una promesa para darle minutos de calidad a la Selección Nacional de baloncesto.

Pero todo se vino abajo en el 2012 en un partido de exhibición del club Alba Berlín en la Liga de Alemania, fracturándose el fémur, más sufrir una rotura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.

Peavy se operó y se rehabilitó para regresar en un año, pero tuvo una recaída en el intento, cuando necesitó un trasplante de cartílago en la rodilla, postergando su regreso por años y quedando en el olvido de muchos aficionados del básquet ante la posibilidad de un retiro indefinido.

El viernes pasado, demostró que el lustro fuera de los tabloncillos no fue en vano.

“Cuando la adrenalina vino mientras jugaba no pensé en mi rodilla. Es grandioso saber que todo está funcionando bien”, indicó.

Peavy intentó retornar el año pasado con los Atenienses de Manatí de la mano del apoderado Félix ‘Felo’ Rivera, pero recibió la recomendación de fortalecer el área del cuádriceps, postergando su anhelada reaparición.

Para integrarse a los Cariduros, fue Peavy quien llamó a Rivera para decirle que estaba listo para jugar y lo sorprendió durante las prácticas de Fajardo previo al inicio de la temporada.

“Nunca sucumbí a la noción de que no podía jugar más. Siempre me levanté el día siguiente pensando en que podía jugar. Siempre fui al gimnasio a entrenar con el hecho de que iba a regresar sin importar que fueran dos, tres o cuatro años. No se trata de pensar en lo que perdiste en el pasado sino en lo que ganas en el futuro y así afronté la situación. No perdí nada”, contó.

Por otro lado, Peavy no descartó intentar regresar a la Selección Nacional. Con el quinteto patrio, estuvo activo en el Mundial de Turquía en el 2010.

“Tengo que seguir prestándole atención a mi cuerpo, mi salud física. Tengo que estar seguro de que todo corra bien para pensar en una posibilidad como esa”, precisó.

Peavy y los Cariduros regresan esta noche a la acción cuando visiten a los Vaqueros de Bayamón.


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