Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Una de las áreas débiles de la pasada edición de este conjunto fue la posición de alero.
Una de las áreas débiles de la pasada edición de este conjunto fue la posición de alero. (Andre Kang)

NOTA DEL EDITOR: Cuarto de una serie de análisis de los equipos del BSN para la temporada 2016

AGUADA – La franquicia de Coamo se mudó a Aguada con el mismo proyecto que armó hace dos años, bajo la dirección del gerente general y dirigente, Allans Colón.

Los Santeros están de vuelta en el BSN por primera vez desde el 1998 con Colón ocupando ambas posiciones para continuar con la filosofía establecida con los Maratonistas. Así que la nueva gerencia de los Santeros le continuará apostando al talento joven del patio, pero, esta vez, con tres caras nuevas en los importados para tratar de dar el paso que les faltó el pasado año en su intento de clasificar a la postemporada.

Coamo figuró entre la segunda y octava posición en gran parte de la temporada regular hasta que vino el colapso en las últimas dos semanas para quedarse fuera de los playoffs.  Terminó empate con Mayagüez en el noveno encasillado con marca de 21-23 a tan solo dos juegos de la octava y última clasificatoria a la postemporada. Fue un duro golpe.

La mejoría de los Maratonistas, sin embargo, fue sustancial, ya que venían de acumular apenas seis triunfos en el 2014.

Colón espera que el proyecto rinda su mejor fruto en su tercer año en una nueva sede.

“Este es el mismo proyecto que comenzamos en Coamo, pero con un año más de experiencia”, dijo Colón.  “En el primer año, los jugadores demostraron individualmente que podían jugar en la liga; en el segundo año demostraron que podían ganar en la liga; y ahora en el tercero nos corresponde demostrar que podemos clasificar a los playoffs. Nos estamos preparando para eso… la tercera es la vencida”, abundó.

Aguada repetirá un núcleo similar al del pasado año en cuanto al talento nativo. Álex Abreu tendrá mayores responsabilidades como armador titular, a la vez que Carlos Martínez, Luis Hernández, José Guitián, Gilberto Clavell, Wayne Portalatín y Jezreel De Jesús continúan en el elenco.

En el caso de Jezreel De Jesús, Aguada lo tiene en el mercado de cambio. El joven base está activo en la Liga de Venezuela y se reportará más tarde.

Los Santeros no repetirán a Gary Browne, a quien canjearon a San Germán, ni al veterano Omar Alvarado, a quien dejaron en libertad.

Aguada sí sumó varios rostros nuevos en el plantel. A cambio de Browne y de varios turnos del sorteo, los Santeros también recibieron a Gaby Belardo y Víctor Liz, quien se integrará más tarde desde Venezuela. Igualmente adquirieron al alero Carlos Figueroa.

“Tenemos un núcleo similar al del pasado año y eso me gusta porque hay una buena química y unidad en el grupo”, dijo Abreu, por su lado.

“Este año tengo un rol más grande porque comienzo la temporada desde el principio. Pero tengo la confianza de Allans para hacer el trabajo”, indicó Abreu, quien viene de promediar 5.3 puntos y 4.4 asistencias.

Mendoza por Alvarado.  Abreu estará acompañado de Belardo y el novato Jorge Matos en la posición de armador. El refuerzo comunitario, el dominicano Rigoberto Mendoza, será el escolta para reemplazar a Alvarado. Mendoza no ha jugado en la liga.

“Mendoza es un buen anotador y lo vamos a traer para ocupar el espacio de Alvarado”, dijo Colón.

Una de las áreas débiles de la pasada edición de este conjunto fue la posición de alero. No hubo muchos puntos con el talento nativo. Esta vez, el veterano Derrick Byars iniciará como alero. Byars, de 31 años, jugó con Humacao en 2013 y promedió 9.7 puntos con 3.0 asistencias.

“La posición tres fue nuestro talón de Aquiles y ahora nos aseguramos contar con un buen jugador en Byars, que cuenta con mucha experiencia”, mencionó el también asistente del Equipo Nacional.

El tercer importado será el delantero Daniel Johnson, quien reforzó a Quebradillas en el 2014 con medias de 15.7 puntos y 5.4 rebotes. Es un canastero con buenas cualidades ofensivas e inteligente, pero carece de fuerza en la pintura.  Los restantes actores de la línea frontal son del patio: Clavell, Hernández, Guitián y Portalatín.  Clavell llegará tarde por compromisos en la liga de Israel y es el único delantero genuino del grupo.  Hernández, Guitián y Portalatín son jugadores de reparto y podrían ayudar en la defensa, pero poseen limitaciones ofensivas y de fuerza.  

El importado Reggie Bucker fue una pieza clave en la línea frontal en el pasado torneo con medias de 12.1 puntos y 10.3 rebotes. No estará disponible para el inicio del torneo. Esta área parece ser una de las debilidades del conjunto.

“No me preocupa”, dijo Colón en referencia a su talento en la zona de la pintura.  “Son jugadores que encajan perfectamente en nuestra filosofía de juego. Somos jóvenes y vamos a correr mucho. Estos muchachos pueden hacer el trabajo de los rebotes y de la defensa”, dijo Colón.

Aguada cuenta con una espaciosa y moderna instalación en el Coliseo Ismael ‘Chavalillo’ Delgado con capacidad para 7,500 personas. En Aguada, hubo baloncesto superior del 1992 al 1998. A los jugadores les encanta el ambiente en el pueblo y esperan regalarle una clasificación a los playoffs a la fanaticada como primera meta. “El entusiasmo se nota en el pueblo”, dijo Abreu. “Y nosotros tenemos el deseo de clasificar. Es nuestro primer año aquí y queremos lucir bien. Queremos estar entre los mejores ocho. Es lo que vamos a buscar este año”, dijo Abreu.