22 de agosto de 2026 - 12:58 AM

Aguada - Rigoberto Medoza confesó que hubo gritos en el camerino local luego de que los Santeros se vieran abajo, 48-32, en la primera mitad contra los Vaqueros de Bayamón, quienes acariciaban el campeonato del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
El dirigente Rafael “Pachy” Cruz dio sus palabras de aliento. Fue gerente general Allans Colón, sin embargo, quien atacó la yugular de sus canasteros, hiriendo el orgullo en busca de una reacción.
El resultado fue una avance de 22-1 en el tercer parcial camino a una segunda parte de 50-28 rumbo la inspirada victoria de los Santeros, 82-76, en un repleto Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado para obligar un séptimo choque en domingo en el Coliseo Rubén Rodríguez.
“Nos dijeron que siguiéramos peleando el juego, que no se había acabado. Creo que entendimos el mensaje de la manera que lo transmitieron”, compartió Mendoza, con una herida de la batalla en su nariz debido a un codazo accidental de Jassel Pérez, quien fue el mejor anotador con 24 puntos.
Colón, quien el pasado fue uno de los arquitectos en llevar a la franquicia de Coamo a Aguada en 2016, no dio mucha luz sobre su candente y motivador mensaje.
Pero si alguien podía hablar y motivar al grupo sobre el pasado y presente del equipo era el también exdirigente.
“Aquí hay un sentido de pertenencia por 10 años, las ganas de que este grupo diera el próximo paso, es bien grande. Lo está dando en una final camino a un séptimo juego”, indicó Colón.
“En la mitad, con respeto a los coaches, vi algo más emocional. Fue de mí y salió de mí. Quiero ganar. Fue el Allans Colón que todo el mundo conoce y sabe. Fui al orgullo de cada uno de los jugadores. No toqué nada de X y O. Era el significado de este juego. Bayamón vino a quedar campeón aquí y nosotros teníamos que evitar, de todas maneras, que esos tipos celebren en nuestra cancha”, abundó.
Aunque las palabras soeces florecieron, no hubo golpes con “picos ni palas” para sacar la cría de los aguadeños frente al campeón defensor en un partido de eliminación pese a una primera mitad para el olvido.
“Fue emotiva, emocional, de parte de todos. Basicamente, era darnos la oportunidad en 20 minutos de jugar intenso, de darlo todo y no guardar nada. Ese sentimiento de qué pude haber hecho es feo. De esa manera salimos”, indicó Cruz.
El importado Jacbb Wiley y el veterano John Holland resaltaron las palabras de sus superiores para motivarlos a sacar el desafío de muerte súbita y extender la temporada hasta el domingo.
“Fue fuerte. Era ‘qué rayos estamos haciendo’, que despertáramos o la temporada acaba. Eso fue todo”, indicó Wiley, con un doble-doble de 12 puntos y 10 rebotes.
“Fue inspirador. Fue duro en la manera que lo necesitábamos. Salimos con hambre. Todo comienza con defensa. Si jugamos así, podemos hacer más”, agregó Holland.
Para los Santeros, ha sido una final en honor a su lema: “pico y pala”.
Se vieron abajo 2-0 contra los Vaqueros, favorecidos en papel, para luego remontar y empatar. El miércoles, cayeron abajo nuevamente, esta vez 3-2, con un dominante quinto juego de Bayamón en su casa.
Ahora, solo queda lanzar el balón al aire el domingo con los Vaqueros en busca de continuar su reinado o con los Santeros dando el nocaut final para su primer cetro desde 2019.
“Somos unos guerreros. Jugamos con el corazón. La gente no nos daba hasta donde estamos ahora. Hemos demostrado que están equivocados”, sentenció Mendoza.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: