Jordi Alba y Antoine Griezmann. (AP)

Bilbao — Sin la presencia de Lionel Messi, el Barcelona sucumbió en su estreno de la Liga española por primera vez en una década al perder el viernes 1-0 de visita al Athletic Bilbao.

Instantes después de ingresar, el veterano ariete Aritz Aduriz marcó un soberbio gol de chilena a los 88 minutos que condenó al reinante bicampeón a la derrota tras encadenar 10 victorias en la fecha inaugural del torneo.

"El futbol es tan bonito por este tipo de cosas. Cuando menos te los esperas te llega ese balón", comentó Aduriz, de 38 años. "Estoy muy contento porque el equipo ha comenzado con buen pie".

Antoine Griezmann no pudo ser la solución azulgrana ante la ausencia de Messi.

Griezmann se fue sin anotar en su debut oficial tras llegar procedente del Atlético de Madrid en el verano. El ariete francés no pudo jugar junto a Messi, dado que el astro argentino sufrió una lesión en la pantorrilla en su primer entrenamiento de pretemporada. Y tampoco pudo contar con Luis Suárez, ya que el delantero uruguayo tuvo que ser sustituido tras lesionarse en la primera parte en el estadio San Mamés.

Otro que debutó en el Barça fue el volante holandés Frenkie de Jong, igual sin lucimiento.

A pesar de la mala forma por la poca conexión entre líneas y ser muy previsible, el conjunto azulgrana contó con las mejores opciones para romper el 0-0 en la primera mitad, con un par de remates que dieron en los maderos.

En una equivocación del zaguero Unai López, al retrasar a su portero, el balón quedó a merced de Suárez, quien sin marca en el centro del área sacó un disparo que estrelló en el poste a los 31, en la que fue su última acción antes de salir.

En la recta final de la primera parte, el brasileño Rafinha, quien entró por Suárez, sacó un disparo desde fuera del área que fue desviado por el arquero Unai Simón antes de chocar con el travesaño.

Los anfitriones arrancaron el duelo a tambor batiente y el ariete Iñaki Williams generó un par de aproximaciones que el arquero alemán Marc-André ter Stegen evitó que terminaran en las redes con grandes salvadas en el primer cuarto de hora.

Para el complemento, el estratega Ernesto Valverde mandó al campo al volante croata Ivan Rakitic, quien al igual que Sergio Busquets, un par de inamovibles el curso pasado, arrancaron en el banco.

El Barça mostró una disposición diferente en la segunda parte y Rafinha volvió a tocar la puerta con un disparo, tras un pase filtrado de Ousmane Dembélé, que Simón desvió cuando iba a colarse a la meta a los 52.

Pero la última palabra la tuvo Aduriz, quien entró al área y recibió un pase bombeado que no dudo en rematar con la vistosa chilena para batir a Ter Stegen.

"San Mamés es un campo difícil", comentó el central azulgrana Gerard Piqué. "Físicamente ellos han estado mejores y pues en un detalle en un saque de banda se dio el resultado".

La campaña pasada, el Barcelona apenas sufrió tres derrotas en todo el curso.


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