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José David Flores fue reclutado por los Filis de Filadelfia para que ocupe el puesto de coach de primera base para la venidera temporada. (semisquare-x3)
José David Flores fue reclutado por los Filis de Filadelfia para que ocupe el puesto de coach de primera base para la venidera temporada. (Juan Luis Martínez Pérez)

Haciendo un ejercicio de retrospección de lo que ha sido su carrera profesional en el béisbol y lo que representó el 2017, José David Flores no lo piensa dos veces para gritar a los cuatro vientos que es un tipo afortunado.

Los ‘dioses del béisbol’ tardaron 28 largos años para hacerle justicia al cidreño, cuando los Filis de Filadelfia le dieron un contrato para trabajar como ‘coach’ de primera base para la venidera temporada de las Grandes Ligas.

Será su primera experiencia como miembro de un cuerpo de entrenadores en las Mayores, luego de trabajar en los pasados años como instructor de jugadores del cuadro en la organización de los Cachorros de Chicago.

Flores es una de esas figuras dentro del béisbol que ha podido tener éxito como entrenador sin haber tenido una buena carrera como jugador.

El cidreño ha sido también pieza importante en varios procesos de reestructuración en el béisbol, además de haber estado envuelto en varios campeonatos como entrenador, incluyendo en el béisbol Doble A del país.

“Las cosas pasan por un motivo. Soy fiel creyente de eso. No por el hecho de no haber jugado en Grandes Ligas como pelotero, no quiere decir que no aprendí el juego. Que no escuchaba los consejos que me daba todo el mundo. Simple y sencillamente hay unos peloteros que tienen la dicha de jugar y otros de salir y mantenerse exitosos como tal. En el caso mío, todo el proceso que pasé durante todos esos años, consejos de muchas personas que fueron claves. Uno sigue añadiendo cositas en el libro de los secretos y conocimientos”, dijo Flores, quien este invierno estará trabajando como ‘coach’ de primera base de los Gigantes de Carolina.

“Cuando no juegas Grandes Ligas y continúas tu carrera como entrenador, obviamente tienes que tener como meta el poder abrir ojos. A ver si se da la oportunidad. El proceso de desarrollar peloteros es sumamente importante; si desarrollas de la manera correcta, si vas a crear ganadores como tal en el terreno de juego...”, prosiguió.

Firmado por Houston

Flores fue firmado por el evaluador de talento Frankie Thon en el 1989 para los Astros de Houston como jugador del cuadro.

En tres de las cuatro campañas con la organización de Houston, participó en Clase A. En el 1994, jugó en Doble A. Su promedio de por vida fue de .239, sin jonrones, y seis impulsadas.

Mientras, en el torneo invernal tampoco tuvo mucha suerte. Jugó para los Criollos de Caguas, Cangrejeros de Santurce y los Senadores de San Juan. Fue parte de la plantilla campeonil de la novena capitalina en el 1994-95, el año donde se confeccionó el famoso ‘Dream Team’.

Fue ahí donde nació la carrera de Flores como entrenador. A los 27 años dirigió a los Leones de Patillas en la Doble A y en el 2001 debutó como coach profesional con los Vaqueros de Bayamón.

Campeón con Cidra

Eventualmente, regresó al torneoaficionado y llevó a los Bravos de Cidra ados títulos nacionales y un subcampeonato entre el 2004 al 2007.

“Mi carrera como entrenador es muchísima más fructífera que como pelotero. Podría decir que ha sido bien exitosa mi carrera como entrenador”.

“La experiencia que he adquirido en el béisbol invernal me ha ayudado. Gracias a eso, (he adquirido) la experiencia y el conocimiento. Toda la empapada que me di todos esos años escuchando a Alomar (Roberto), Rey Sánchez, Carmelo Martínez. Tener toda esa gente ahí escuchándolos desde el banco”, recordó Flores.

En el 2008, Flores obtuvo su primer trabajo como entrenador de una filial de Grandes Ligas. Y lo hizo de forma excelente al llevar a su equipo de la Liga de Novatos (Indios de Cleveland) al campeonato un año más tarde.

En el 2012 comenzó a trabajar en la organización de los Cachorros como instructor de jugadores del cuadro y allí tuvo la oportunidad de trabajar directamente con la camada de oro de esa franquicia compuesta por Anthony Rizzo, Kris Bryant, Addisson Russell, entre otros.

“Ganar una Serie Mundial, ser parte de eso con esos muchachos, me ha ayudado grandemente a esto que ha pasado con los Filis.”

Fue su intervención en el proceso reconstructivo de los Cachorros lo que motivó a los Filis a tomarlo como serio candidato a la vacante de ‘coach’ de primera base no sin antes pasar por un riguroso cedazo.

“Yo hice trece entrevistas por teléfono con el dirigente, ‘hitting coach’, ‘bench coach’, y el gerente general y trece en persona. Con todo el mundo. En inglés”, admitió el exjugador de 47 años.

“Cuando quedé entre los dos finalistas, tuve que someterme a más entrevistas de diferentes ‘subjects’. Pero ellos no creían que hablaba español. Y la última fue curiosamente en español. Y se dieron cuenta que lo hablaba”.

Así las cosas, recibió la ansiada llamada del nuevo dirigente de los Filis, Gabe Kapler.

El resto es historia.

“Parecía un nene chiquito llorando. Estuve 27 a 28 años esperando por una oportunidad como esta. No es lo mismo esperar cinco o seis años en liga menor para que te suban a que estés 27 o 28 años como pelotero y como entrenador para que eventualmente te den la oportunidad. El mánager me llamó y caí en llanto. Le dije: ‘dame 10 o 15 minutos para absorber esto que me estás diciendo. No te imaginas el impacto que tú le has hecho a mi vida’. Él me dijo: ‘no, yo quiero compartir esto contigo porque sé lo que tú sientes”.


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