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Alex Cora ganó la Serie Mundial en su primer año como dirigente de los Red Sox de Boston en las Mayores. (AP)
Alex Cora ganó la Serie Mundial en su primer año como dirigente de los Red Sox de Boston en las Mayores. (AP)

El 28 de octubre de 2018, el boricua Alex Cora alcanzó la cima del mejor béisbol mundo al conquistar el campeonato de la Serie Mundial en su primera temporada como mánager de los Red Sox de Boston.

Fue una gesta que paralizó a la isla al ver al primer hijo de esta tierra ganar el cetro de las Mayores. Acaparó las principales portadas deportivas de Estados Unidos y de otras partes del mundo camino a un ascendente carrera con apenas 43 años. Y en Puerto Rico fue recibido por su pueblo de Caguas, luego de convencer a la gerencia de los Red Sox de traer el trofeo de campeón a su país. Era el segundo viaje del cagueño como dirigente de la franquicia bostoniana a la isla, después de su primera visita para traer ayuda a los damnificados por el huracán María.

Cora jugó 14 temporadas en las Mayores con seis organizaciones, incluyendo la de Boston, donde también ganó como jugador en 2007. Mayormente se desempeñó como utility, saliendo del banco, para aportar en las cosas pequeñas del juego: toque de la pelota y jugar buena defensa. Siempre fue considerado un estudioso del juego. Varios de sus mánagers proyectaban que Alex, el hermano menor del exgrandesligas Joey, algún día iba a dirigir en las Mayores. Terminó su carrera en 2011 con Washington y dio sus primeros pasos como dirigente con Caguas en la pelota invernal, donde también fue jugador. Además de dirigir, Cora fungió como gerente general de la novena y celebró el título en la Serie del Caribe en 2017 para ver frenada una sequía de 17 años sin cetros para Puerto Rico en este tipo de clásico.

Y la buena racha siguió para Cora al ocupar la posición de gerente general del equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol de 2017 al lograr el subcampeonato con el ‘Team Rubio’.

Antes de pisar nuevamente un terreno en el ‘Circo Grande’, Cora trabajó como analista con la cadena ESPN por varios años, antes de aceptar la posición de coach de banco con los Astros de Houston en 2017. Fue la mano derecha de A.J. Hinch y parte del primer campeonato en la historia de la franquicia al vencer a los Dodgers de Los Ángeles.

Durante esa postemporada, los Red Sox anunciaron a Cora como su dirigente número 47 en la historia de la franquicia y el primer latinoamericano. Resaltaban su conocimiento del juego y su habilidad para comunicarse con los jugadores en ambos idiomas.

Con los Red Sox, Cora tuvo una temporada de ensueño al guiar al equipo a conquistar 108 victorias en lafase regular, la mayor cantidad en lahistoria de la franquicia. Y más adelante alcanzó el mayor premio: la Serie Mundial. Puerto Rico se llenó de orgullo con el logro alcanzado por Cora, y así se lo dejó saber durante toda la postemporada.

En 2019, una segunda campaña con los Red Sox no fue la mejor al fallar en clasificar a los playoffs. Pero tendría otras dos temporadas – tras un contrato hasta el 2021 con opción al 2022- para recuperar la gloria perdida.

Esa oportunidad ya no la tendrá más. A 442 días de aquel histórico campeonato con los Red Sox, Cora vivió el martes uno de los días más oscuros de su carrera deportiva. Ante el informe del comisionado de las Grandes Ligas de que él fue el responsable de establecer dos esquemas de robos de señales con tecnología cuando fungía como coach con los Astros en 2017, el boricua optó por dar terminado su contrato con los Red Sox.

Cora lo hizo sin aún conocer el resultado de la segunda investigación que el comisionado Rob Manfred lleva a cabo sobre los mismos actos durante la temporada del campeonato en 2018 con los Red Sox.

El pasado lunes, Manfred dijo que esperará la conclusión de esta investigación para revelar la sanción de Cora. Así que aún queda por conocer por cuánto tiempo el puertorriqueño estará fuera del béisbol, luego de que el comisionado suspendiera por un año a Hinch, de los Astros, cuyo propietario tomó la decisión de despedirlo el mismo martes.

La carrera de Cora, sin duda, queda manchada por hacer el uso de tecnología para robar las señales de los contrarios, lo que no está permitido en las Grandes Ligas.

¿Qué necesidad tenía para hacerlo? Ninguna. Tanto los Astros de 2017 como los Red Sox de 2018 tenían el talento suficiente para ganarlo todo.

Ahora, la carrera de Cora es incierta. ¿Tendrá una segunda oportunidad? ¿O será el fin de lo que pudo haber sido una brillante carrera como mánager en las Mayores? Por el momento, es difícil contestar estas interrogantes.

Lo que sí es cierto es que el 14 de enero es un día triste en el deporte puertorriqueño al sufrir una mayor decepción con las acciones del que un día fue un héroe nacional.