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A Jochi Melero le apodaban “el sastre” porque entre sus técnicas para difuminar la iluminación cubría el suelo con grandes sábanas blancas.
A Jochi Melero le apodaban “el sastre” porque entre sus técnicas para difuminar la iluminación cubría el suelo con grandes sábanas blancas. (Ramón “Tonito” Zayas)

Hay un lugar para ser feliz en la cabeza de cada ser que habita este planeta. Para Jochi Melero, ese lugar es aquel donde puede conectar con el mundo. Responder preguntas. Satisfacer curiosidades que lo asaltan. Enamorarse fugazmente. Asombrarse. Esas son las claves de la felicidad que ha procurado seguir a través de las imágenes que ha capturado a lo largo de su vida.