

4 de septiembre de 2026 - 5:56 PM


Después de semanas de espera, Sol Abraham tuvo finalmente su “Derecho a Réplica (DAR)” en “Gran Hermano Generación Dorada” y el resultado fue devastador para la participante. La emoción de reencontrarse virtualmente con su hija, su sobrino, su madre y su hermana la llevó a un profundo quiebre emocional que obligó a la intervención del “Big” para contenerla.
Abraham, quien se dio a conocer por protagonizar un intercambio con Fabio Agostini en la pasada edición de “La casa de los famosos” era la única participante que aún no había recibido este beneficio dentro del “reality” de Telefe. Incluso, un día antes, había reclamado públicamente a Santiago del Moro que esperaba su momento con sus seres queridos.
La emoción llegó apenas comenzaron a aparecer los mensajes de su familia. Primero escuchó a su sobrino Felipe, quien le expresó cuánto la extrañaban y le pidió que, cuando saliera del programa, fuera a recogerlo al colegio. Sin embargo, fue el mensaje de su hija Delfina el que terminó por quebrarla.
“Hola mamá, te quiero mucho, estoy muy orgullosa de vos. Te amo”, le dijo la pequeña.
La participante no pudo contener las lágrimas. “Los extraño mucho, no aguanto más, por favor”, expresó visiblemente afectada.
Poco después aparecieron su madre, Norma, y su hermana, Noelia. Ambas aprovecharon el encuentro para transmitirle palabras de admiración y apoyo.
“Te amo y te admiro hija, estoy orgullosa de vos”, le dijo su madre.
Mientras intentaba recomponerse, Abraham reconoció cuánto le costaba permanecer en competencia. “Yo solamente quiero decirles que en lo único que pienso todos los días es en ustedes”, confesó.
Uno de los momentos más reveladores ocurrió cuando Norma le sugirió que disfrutara los últimos días dentro de la casa, recordándole todo lo que había conseguido durante el juego.
“Ya jugaste un montón, ya diste todo y más. Ahora disfrutá”, le aconsejó.
Pero la respuesta de la finalista evidenció el desgaste emocional que atraviesa: “No puedo, ¿por qué nadie me habla? Nadie, nada”.
Lejos de dejarse vencer por ese sentimiento, su familia insistió en transmitirle el respaldo que recibe desde el exterior. Su madre aseguró que merece el trofeo por su valentía, mientras que su hermana le reveló que se ha convertido en inspiración para muchas mujeres por su fortaleza y lealtad.
Sin embargo, una vez terminada la comunicación, el alivio duró poco. En diálogo con el “Big”, la participante volvió a sincerarse sobre su estado emocional.
“Quiero que termine, por favor. Necesito que termine. No puedo más, no aguanto. Me cuestan todos los días. Me da ansiedad y me da mucha culpa estar acá”, confesó entre lágrimas.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: