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Miami - La actriz Blanca Soto se mudó de México a Los Ángeles para lograr una vida mejor. Luego de una década de lucha en el oeste de Estados Unidos se mudó a Miami, donde trabaja 10 horas al día, seis días de la semana.

¿Su trabajo? Ser estrella de televisión.

Puede que Hollywood esté perdiendo estudios de grabación por lugares más económicos en el exterior, al tiempo que los principales estudios de apoyo en Nueva York para novelas como “All My Children” y “One Life To Live” han desaparecido, pero Miami está gozando de un auge en la producción de telenovelas, culebrones diarios que son inmensamente populares entre las audiencias hispanas.

A pesar de que las telenovelas aún se producen profusamente en México, las dos redes dominantes en lengua española en Estados Unidos, Univision y Telemundo, están incrementando su producción en el sur de Florida atraídas por oportunidades de mercadeo estadounidenses, alivios contributivos y la creciente audiencia hispana en Estados Unidos.

Las telenovelas importadas de México todavía pueden producir grandes índices de audiencia televisiva, pero cada vez más los hispanos en Estados Unidos quieren ver historias que resuenen con sus vidas en ese país, dijeron ejecutivos de las cadenas televisivas.

“Bromeamos diciendo que lo mejor sobre Miami es que está bien cerca de Estados Unidos”, dijo Luis Balaguer, fundador y director ejecutivo de Latin World Entertainment, una compañía de manejo y producción de talento.

Para muchas estrellas, el cambio es bien recibido por otra razón: el vertiginoso aumento de la criminalidad en México.

La crisis ayuda

“Los actores me han dicho: ‘No quiero que mis hijos sean secuestrados en mi país’ ”, dijo Roberto Stopello, vicepresidente de desarrollo de novelas en Telemundo.

Consideradas un pilar principal del entretenimiento en lengua española, las telenovelas se transmiten cinco noches por semana y requieren un precipitado ritmo de producción. La producción de una temporada de 120 episodios cuesta alrededor de $3 millones, casi lo mismo que un episodio de una serie dramática anglosajona transmitido en prime time. Cada telenovela emplea un equipo de aproximadamente 95 miembros y 25 actores, quienes a menudo trabajan seis días a la semana.

El cambio de producción a Miami es, en parte, resultado de generosos incentivos ofrecidos por el estado, pero la crisis de la vivienda en Florida se ha convertido en un punto de venta adicional para los productores que buscan sets de grabación económicos. “La casa de al lado”, de Telemundo, fue filmada en parte en una casa de lujo desocupada en el suburbio Palmetto Bay.

A pesar de que hacer televisión en Miami sigue siendo más costoso que en México, Univision y Telemundo dijeron que las producciones en Miami dan a las cadenas televisivas la capacidad de integrar productos de comienzo de telenovela, lo que significa que ellas pueden cobrar más a los anunciantes.

Un personaje en “Eva Luna”, por ejemplo, trabajó en una agencia de publicidad creando una campaña para Buick. El anuncio creado en la telenovela se convirtió en un comercial en lengua española que se pasó por Univision. Las cadenas televisivas pueden ganar dinero también en sindicación internacional y a través de ventas o reposiciones de DVD.

El agente de talentos Luis Balaguer dijo que hace cinco años jamás habría aconsejado a los actores a que se mudaran a Miami. Ahora les dice que forjen un futuro entre los hispanos y que luego se lancen a las cadenas anglosajonas. Su clienta más famosa, la colombiana Sofía Vergara, omnipresente actriz de “Modern Family”, obtuvo su gran oportunidad a través de Univision.

“Les digo a los ejecutivos de las cadenas televisivas: ‘Si tú amas a una actriz, pero tu niñera no sabe quién es ella, esto es un problema’ ”, dijo Balaguer.

¿Ritmo explotador?

Miami sigue aun estando muy distante de Hollywood en lo que a condiciones de trabajo se refiere. De alguna manera, la industria allí es un reflejo de los primeros tiempos de Hollywood. Los estudios de lengua española tienen mayormente contratos exclusivos con los actores y los sindicatos prácticamente no existen. Los actores a menudo trabajan 10 horas al día y los libretistas tienen que producir un libreto de 45 páginas cada día.

Las novelas de bajo presupuesto significan que las cadenas televisivas no pueden gastar profusamente en estrellas famosas. En cambio, las sacan de América Latina o hacen búsquedas de talento en toda la nación para aspirantes de habla española.

“Nosotros seguimos siendo televisión en lengua española”, dijo Conde. Y en tono de broma dice en referencia a los actores: “Ellos ganan y luego hacemos que trabajen semanas de 100 horas”.


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