El doctor José Antonio Saavedra señala que el nuevo tratamiento es mínimamen-te invasivo, no causa disfunción eréctil y  el paciente no necesita ir a sala de operaciones, entre otras ventajas.
El doctor José Antonio Saavedra señala que el nuevo tratamiento es mínimamen-te invasivo, no causa disfunción eréctil y el paciente no necesita ir a sala de operaciones, entre otras ventajas. (Joe Colon)

En una población como la de Puerto Rico, cada vez más envejecida -está entre las jurisdicciones de Estados Unidos con mayor porcentaje de personas de 65 años o más-, la hiperplasia benigna de la próstata (HBP), es una realidad para muchos hombres.

De hecho, se estima que uno de cada cuatro hombres mayores de 55 años y el 80% de los que tienen 70 o más, experimentan síntomas relacionados con HBP, un agrandamiento no canceroso de esta glándula cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad, explica el doctor José Antonio Saavedra, urólogo y subespecialista en medicina sexual, fundador de Puerto Rico Sexual Wellness Clinic, la primera clínica en su clase en la isla, ubicada en el Hospital Auxilio Mutuo, Edificio San Vicente (1er piso).

Y es que el HBP es una dolencia que altera el diario vivir del hombre y deteriora su calidad de vida debido a los síntomas. Desde levantarse varias veces en la noche a orinar y que el chorro sea más lento, hasta tener que hacer fuerza para orinar, quedarse con la sensación de que necesita volver y tener gotereo continuamente o incontinencia por urgencia.

Afortunadamente, hoy los pacientes cuentan con varias opciones de tratamientos, desde medicamentos hasta procedimientos más complejos, como una cirugía para remover parte de la glándula y aliviar los síntomas urinarios.

“Pero entremedio, tenemos opciones mínimamente invasivas que se realiza en la oficina médica, como es el procedimiento de ablación termal por vapor de agua, conocido como Rezum”, señala el doctor Saavedra.

Se trata de un sistema que administra dosis controladas y dirigidas de la energía térmica almacenada en vapor de agua directamente a la región de la glándula prostática con el tejido obstructivo que causa los síntomas del tracto urinario. Una terapia que se hace en el Puerto Rico Sexual Wellness Clinic, designado recientemente como Centro de Excelencia para ofrecerla y que, según explica el urólogo “proporciona un alivio duradero de los síntomas de HBP, sin cirugía invasiva, ni algunos de los posibles efectos secundarios de los medicamentos recetados”.

Máquina que se utiliza para administrar la terapia Rezum.
Máquina que se utiliza para administrar la terapia Rezum. (Suministrada)

“Una de las ventajas es que es procedimiento mínimamente invasivo, no causa disfunción eréctil (como puede pasar con otros tratamientos), el paciente no necesita ir a sala de operaciones y tiene resultados a largo plazo (de hasta cinco años)”, explica el doctor Saavedra, quien destaca que en su oficina se han hecho más de 200 casos con este novel tratamiento.

Pero, explica el urólogo, en su clínica el primer paso es evaluar al paciente para determinar si es candidato a la terapia. Por ejemplo, dice que para este tipo de tratamiento, los pacientes deben tener una próstata agrandada de más de 30 gramos, pero que no sea mayor a los 80 gramos.

“El día de la terapia, al paciente se le provee anestesia local a través a la próstata o anestesia oral inhalada, que es similar a la que usan los dentistas (ácido nitroso). Luego, el procedimiento consiste en liberar el vapor de agua natural a través todo el tejido prostático, lo que libera energía y mata el exceso de células que afectan la uretra. Con el tiempo, el cuerpo va reabsorbiendo este tejido prostático, causando que el canal de la orina se ensanche”, explica el doctor Saavedra, mientras indica que se recomiendan al menos dos meses tratamiento.

Según el especialista, luego de eliminado ese tejido, la uretra abre, aliviando los síntomas de HBP, mientras se preserva la función eréctil y urinaria.

“Muchos pacientes ven el beneficio después de dos o tres días del procedimiento”, agrega el urólogo, tras indicar que los riesgos son mínimos. Entre ellos, menciona que puede haber un poco de sangrado o infección, pero no son comunes.

De la misma forma, señala que una de las contraindicaciones para este procedimiento es que el hombre tenga una próstata de más de 100 gramos, si tiene alguna infección activa de la próstata u otras condiciones de la vejiga, como piedras o cáncer.

Se trata de un procedimiento, afirma el urólogo, que se se hace en Puerto Rico desde hace tres años. Pero en Estados Unidos lleva más de cinco. “Hay más de 200,000 pacientes que han sido tratados alrededor del mundo con mucho éxito”.

“Contrario a tratamientos tradicionales, que pueden llegar a causar disfunción eréctil o eyaculación retrógrada, con Rezumen eso no pasa”, explica el urólogo, quien aclara que hay varios tratamientos para la disfunción eréctil y varían dependiendo del grado de la condición. “Por eso, en la clínica cada paciente se evalúa y tiene un tratamiento diferenciado dependiendo de lo que necesita”.

Salud sexual

Según el doctor Saavedra, el concepto de servicio de Puerto Rico Sexual Wellness Clinic es “restaurar la salud sexual de los pacientes a través de tratamiento de vanguardia en condiciones como la disfunción eréctil, supervivencia de cáncer, salud sexual masculina, prostéticos y cirugía plástica de pene”.

Menciona, por ejemplo, los problemas de disfunción eréctil o la enfermedad de Peyronie, un trastorno en el que se forma un tejido, conocido como placa, que se acumula debajo de la piel del pene. A medida que esta placa se desarrolla, tira de los tejidos circundantes y hace que el pene se curve o doble, generalmente durante una erección, lo que pueden hacer las erecciones dolorosas o las relaciones sexuales dolorosas, difíciles o imposibles.

“Por años, las principales opciones para el tratamiento de HBP han sido a través de modificaciones de conducta, medicamentos o cirugía invasiva. Sin embargo, es posible que los medicamentos no funcionen para todos y pueden generar efectos secundarios no deseados como mareos, disfunción sexual y disminución del deseo sexual”, subraya el doctor Saavedra, al tiempo que destaca que la terapia con Rezum, puede brindar “alivio a los hombres que no desean tomar medicamentos o que quieren evitar la cirugía invasiva o los implantes”.

El urólogo también destaca que la terapia Rezum ha sido sometida a extensos ensayos clínicos para evaluar la seguridad y la eficacia del tratamiento. “Ahora está incluida en las guías de tratamiento de HBP de la Asociación Americana de Urología y tiene datos de seguimiento de cuatro años que muestran su capacidad para tratar la próstata con hiperplasia de la región central, lóbulo lateral y/o lóbulo medio”.

Para más información sobre Puerto Rico Sexual Wellness Clinic, visita https://prswc.com/

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