Da a los demás lo que tú deseas para ti. Si no exiges o dices directamente lo que necesitas de otros, ellos nunca lo sabrán. Evita las conversaciones sobre el poder o sobre quien tiene más derecho. Limítate a decir cómo te sientes. Saca para afuera tus verdaderos sentimientos. No acumules recuerdos o pensamientos negativos ni rencores.