En este Domingo de Resurrección renace tu capacidad de nutrirte, mimarte y complacerte a ti mismo sin sentimientos de culpa. Algo que te preocupaba pierde fuerza, como si finalmente entendieras que no tienes que cargar con todo. Un recuerdo, un momento de silencio te conecta con una paz profunda. Sientes la necesidad de proteger tu energía y elegir con cuidado dónde poner tu corazón.
Afirmación: “Mi corazón se renueva y me sostengo con amor”.