No sigas atado por pena, lástima o compasión a seres que te atrasan, te invalidan y te perjudican. Son muchos los que se recuestan de ti y se aprovechan de tus talentos y habilidades. Limpia tu mundo de sanguijuelas y sabandijas. Entierra todo lo feo y triste del ayer y enfréntate valientemente a tu hermoso presente.