La Luna en Acuario, tu signo opuesto, abre un portal emocional que te inclina a mirar tus relaciones de una forma amplia y menos impulsiva. Este tránsito no te quita brillo, al contrario, te muestra cómo tu luz se refleja en los demás y cómo ellos también pueden iluminarte.
Afirmación: “Atraigo relaciones donde la libertad y el amor conviven en armonía”.