Tu intuición se vuelve más fina y te guía hacia conversaciones que nutren tu intelecto y a vínculos que te hacen sentir en casa. La energía canceriana de la Luna suaviza tus decisiones y te ayuda a expresar lo que necesitas con ternura, sin perder firmeza, Tauro. Proyectarás como nunca esa seguridad que tienes en ti mismo.