La noche negra que viviste acaba y te espera un esplendoroso amanecer. Las lecciones han sido fuertes, agotadoras, pero te servirán de fundamento para este nuevo periodo de tu vida. Viajarás ahora por el mundo con menos baúles de angustia y preocupación. Ríete mucho, celebra que estás vivo y que Dios nunca te ha faltado.