La Luna en tu signo opuesto activa vínculos, compromisos y decisiones importantes. Venus, tu regente, en cuadratura con Urano, te empuja a romper patrones que ya no te representan. Puede haber una conversación intensa, pero necesaria. El trino con Júpiter suaviza todo y te recuerda que el amor crece cuando tú también creces.
Afirmación: “Me libero de lo que limita mi corazón y permito que el amor evolucione”.