

30 de enero de 2026 - 9:11 PM

Legisladores demócratas y la Casa Blanca llegaron el jueves a un acuerdo para evitar un cierre parcial del gobierno y financiar temporalmente al Departamento de Seguridad Nacional mientras negocian nuevas restricciones en el aumento de las operaciones de aplicación de las leyes migratorias del presidente Donald Trump.
En un momento en que la muerte de dos manifestantes a manos de agentes federales en Minneapolis ha sacudido al país, ambas partes acordaron separar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés) del resto del paquete y destinar fondos a la agencia durante dos semanas mientras debaten las exigencias de los demócratas para limitar las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés).
Los demócratas habían votado horas antes el jueves a favor de bloquear la iniciativa para financiar al DHS.
Trump anunció en redes sociales que“republicanos y demócratas se han unido para financiar a la gran mayoría del gobierno hasta septiembre”, mientras extienden la financiación actual para el DHS. Animó a los miembros de ambos partidos a emitir un “muy necesario voto bipartidista de ‘Sí’”.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, dijo a The Associated Press que había estado “enérgicamente en contra” de dividir el paquete de financiación, pero “si se divide, tendremos que moverlo lo más rápido posible. No podemos permitir que el gobierno cierre”.
Los demócratas han solicitado una breve extensión —de dos semanas o menos— y dicen que están preparados para bloquear el proyecto de ley de gastos si no se cumplen sus demandas, negándole a los republicanos los votos necesarios para su aprobación y conducir a un cierre.
Los republicanos buscaban una extensión más prolongada de la financiación al DHS, pero ambas partes estaban “cada vez más cerca”, dijo el líder de la mayoría en el Senado, el republicano John Thune.
Las inusuales negociaciones bipartidistas entre Trump y su frecuente adversario, el líder demócrata en el Senado Chuck Schumer, se produjeron después de que el enfermero Alex Pretti fue abatido por agentes federales en Minnesota durante el fin de semana y mientras senadores de ambos partidos pedían una investigación a fondo del incidente. Schumer dijo que era el “momento de la verdad”.
“El pueblo estadounidense apoya a las fuerzas del orden. Apoya la seguridad fronteriza. No apoya que el ICE aterrorice nuestras calles y mate a ciudadanos estadounidenses”, afirmó Schumer.
Aún sin un acuerdo final y con un camino incierto por delante, el enfrentamiento amenazaba con sumir al país en otro cierre de gobierno apenas dos meses después de que los demócratas bloquearon un proyecto de ley de gastos debido a la expiración de los subsidios federales de salud. Esa disputa cerró las operaciones del gobierno durante 43 días debido a la renuencia de los republicanos a negociar.
Ese cierre terminó cuando un pequeño grupo de demócratas moderados rompió filas para llegar a un acuerdo con los republicanos, pero los demócratas están más unidos en esta ocasión tras la muerte de Pretti y Renee Good a manos de agentes federales.
Los demócratas han presentado varias demandas, pidiendo a la Casa Blanca que “ponga fin a las patrullas itinerantes” en las ciudades y se coordine con las fuerzas locales en los arrestos de inmigración, lo que incluye exigir reglas más estrictas para las órdenes de arresto.
También quieren un código de conducta aplicable para que los agentes rindan cuentas cuando violen las reglas. Schumer dijo que los agentes deberían estar obligados a “no llevar el rostro cubierto, a encender sus cámaras corporales” y a ser identificables de forma adecuada, una práctica común en la mayoría de las agencias de aplicación de la ley.
El caucus demócrata está unido en esas “reformas de sentido común” y la carga recae en los republicanos para aceptarlas, dijo Schumer.
“En resumen, de lo que estamos hablando es de que estos agentes sin ley del ICE deberían seguir las mismas reglas que el departamento de policía local”, dijo la senadora demócrata por Minnesota Tina Smith. “Tiene que haber rendición de cuentas”.
Horas antes, el zar fronterizo del presidente, Tim Homan, dijo en conferencia de prensa en Minneapolis que las autoridades federales de inmigración elaboran un plan para reducir el número de agentes en Minnesota, pero que ello dependerá de la cooperación de las autoridades estatales.
A medida que las dos partes se acercaban a un acuerdo de gastos, la duración de una extensión temporal para la financiación del DHS surgió como un punto de fricción. Thune dijo el jueves que dos semanas no eran suficientes para negociar un acuerdo definitivo.
“Veremos hacia dónde van las discusiones entre (los demócratas) y la Casa Blanca en ese sentido”, declaró Thune.
Incluso si las dos partes llegan a un acuerdo, las negociaciones futuras sobre un acuerdo final en el proyecto de ley de Seguridad Nacional probablemente serán complicadas.
Los demócratas quieren que la agresiva operación migratoria de Trump llegue a su fin. “Si el gobierno federal se opone a las reformas, cerramos la agencia”, dijo el senador por Connecticut, Richard Blumenthal .
“Necesitamos asumir una postura”, aseguró.
Pero es poco probable que los republicanos acepten todas las demandas de los demócratas.
El senador por Carolina del Norte, Thom Tillis, se pronunció en contra de exigir que los agentes de inmigración lleven el rostro descubierto, aun cuando culpó a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, por decisiones que, según él, “manchan” la reputación de la agencia.
“Sabes, hay mucha gente malvada por ahí, y tomarán una foto de su rostro, y lo siguiente que sabrás es que tus hijos o tu esposa o tu esposo reciben amenazas en casa”, señaló Tillis.
El senador republicano Lindsey Graham, declaró que algunas de las propuestas demócratas “tienen sentido”, como un mejor entrenamiento y cámaras corporales. Aun así, señaló que estaba poniendo a sus colegas del Senado “en aviso” de que, si los demócratas intentan hacer cambios al proyecto de ley de financiación, insistiría en una nueva redacción que impida que los gobiernos locales se opongan a las políticas federales de inmigración.
“Creo que la mejor solución legislativa para nuestro país sería adoptar algunas de estas reformas al ICE y la Patrulla Fronteriza”, publicó Graham en la red social X, pero también poner fin a las políticas de “ciudades santuario”.
Los representantes republicanos han dicho que no quieren ningún cambio en el proyecto de ley que aprobaron la semana pasada. En una carta enviada a Trump el martes, el Caucus de la Libertad escribió que sus miembros están con el presidente republicano y con el ICE.
“El paquete no volverá a pasar por la Cámara sin fodos para el Departamento de Seguridad Nacional”, según la carta.
Johnson parecía abierto a los cambios, aunque de mala gana, y dijo a la AP que, después de la votación en el Senado, le gustaría aprobar las iniciativas “lo más rápido posible”.
“Un cierre no ayuda a nadie”, dijo Johnson.
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