

9 de enero de 2026 - 3:59 PM

El juicio federal con posibilidad de pena de muerte contra Luigi Mangione por el asesinato del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, podría comenzar antes de que finalice el año, dijo una jueza el viernes, mientras evalúa una solicitud de la defensa para impedir que el gobierno busque la pena capital.
La jueza federal de distrito Margaret Garnett indicó que espera que el juicio de Mangione comience en diciembre —o posiblemente en enero de 2027, como sugirieron los fiscales federales— si la pena de muerte sigue sobre la mesa. De no ser así, añadió, Mangione podría ser juzgado en octubre.
En cualquier escenario, Garnett señaló que la selección del jurado comenzaría alrededor del 8 de septiembre. Aún no se ha fijado una fecha para el juicio en el caso estatal paralelo por asesinato; previamente, los fiscales dijeron que anticipaban que el proceso estatal se celebrara primero.
La jueza dijo que emitirá un calendario por escrito tras revisar su agenda y las notas de conversaciones sostenidas con el coordinador de jurados del tribunal.
Garnett también indicó que resolverá en una fecha posterior las solicitudes de la defensa para impedir que los fiscales busquen la pena de muerte, desestimar algunos cargos y excluir ciertas pruebas. Otra conferencia previa al juicio está programada para el 30 de enero.
Los abogados de Mangione sostienen que las autoridades perjudicaron su caso al convertir su arresto en diciembre de 2024 en un “espectáculo de película de Marvel” y al declarar públicamente su deseo de verlo ejecutado incluso antes de que fuera formalmente acusado.
Al mismo tiempo, piden a Garnett que desestime dos de los cuatro cargos en su contra, incluido el de asesinato con arma de fuego, que ha permitido al gobierno buscar la pena de muerte. Alegan que dicho cargo es jurídicamente defectuoso.
Los fiscales federales afirman que los abogados de Mangione se equivocan en ambos puntos, y sostienen que el cargo por asesinato es legalmente suficiente y que la “publicidad previa al juicio, aun cuando sea intensa” no constituye una crisis constitucional. Cualquier preocupación sobre la percepción pública puede mitigarse mediante un interrogatorio cuidadoso a los posibles jurados sobre su conocimiento del caso, escribieron los fiscales en un documento judicial.
Mangione se ha declarado no culpable de los cargos federales y estatales por asesinato, que conllevan la posibilidad de cadena perpetua.
La audiencia del viernes fue la primera comparecencia de Mangione ante el tribunal federal de Manhattan desde su lectura de cargos el 25 de abril.
Convertido en causa célebre para personas molestas con la industria de los seguros de salud, Mangione volvió a congregar simpatizantes frente al tribunal. Algunos vestían de verde y portaban carteles con mensajes como “Free Luigi” y “No Death For Luigi Mangione”.
Mangione, vestido con un uniforme carcelario beige, se mostró atento pero no habló durante la audiencia de casi tres horas. Al entrar a la sala, saludó con apretones de manos a sus abogados principales, Karen Friedman Agnifilo y Marc Agnifilo. Asentía mientras leía documentos y, en ocasiones, bebía agua de una botella plástica.
Además del tema de la pena de muerte, Garnett evalúa una solicitud de la defensa —similar a una presentada en el caso estatal— para impedir que el gobierno use ciertos objetos encontrados en una mochila durante el arresto. La defensa alega que la búsqueda fue ilegal porque la policía aún no tenía una orden judicial.
Entre esos objetos figuran un arma que, según la policía, coincide con la utilizada para matar a Thompson, y un cuaderno en el que Mangione presuntamente describió su intención de “liquidar” a un ejecutivo de seguros de salud.
Garnett dijo que no se inclina a celebrar una audiencia separada sobre las pruebas, como la que el mes pasado tomó tres semanas en el caso estatal. El juez en ese proceso indicó que no resolverá hasta mayo.
Los fiscales sostienen que la policía estaba justificada al revisar la mochila para asegurarse de que no hubiera objetos peligrosos y que, de cualquier modo, el arma, el cuaderno y otras pruebas habrían sido hallados eventualmente.
Thompson, de 50 años, fue asesinado el 4 de diciembre de 2024 mientras caminaba hacia un hotel en Manhattan para la conferencia anual de inversionistas de UnitedHealth Group. Un video de vigilancia mostró a un pistolero enmascarado disparándole por la espalda. La policía afirma que en la munición estaban escritas las palabras “delay”, “deny” y “depose”, en alusión a una frase utilizada para describir cómo las aseguradoras evitan pagar reclamaciones.
Mangione, de 27 años, educado en la Ivy League y descendiente de una familia adinerada de Maryland, fue arrestado cinco días después en un McDonald’s en Altoona, Pensilvania, a unos 230 millas (370 kilómetros) al oeste de Manhattan.
Ya ha tenido éxito en reducir su caso estatal. En septiembre, un juez desestimó cargos estatales por terrorismo en su contra.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el año pasado que ordenó a los fiscales federales buscar la pena de muerte, al declarar que el castigo capital estaba justificado por un “asesinato premeditado y a sangre fría que conmocionó a Estados Unidos”.
Los abogados de Mangione argumentan que el anuncio de Bondi —que siguió con publicaciones en Instagram y una aparición televisiva— demuestra que la decisión “se basó en la política, no en los méritos”. Sostienen que sus declaraciones contaminaron el proceso del gran jurado que derivó en la acusación formal semanas después.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: