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Troy Jackson gana la contienda por el Senado de Estados Unidos en Maine al derrotar a la republicana Susan Collins

Jackson, de 58 años, leñador de quinta generación y expresidente del Senado estatal, tuvo poco más de 100 días para darse a conocer entre los votantes de Maine

4 de noviembre de 2026 - 2:19 AM

Troy Jackson criticó a Collins por no hacer lo suficiente para frenar a Trump. (The Associated Press)

El demócrata Troy Jackson, quien entró tardíamente en la contienda, ganó el escaño de Maine en el Senado de Estados Unidos en la madrugada del miércoles, al derrotar a la veterana senadora republicana Susan Collins. Jackson aprovechó la profunda impopularidad del presidente Donald Trump para desplazar a una incumbente que había sobrevivido a duras contiendas electorales en el pasado.

“A todas las familias que hacen todo lo que pueden y se preguntan cuándo alguien hará algo por ellas: ustedes me han traído hasta aquí y tendrán a alguien que luchará por ustedes en Washington D. C.”, dijo Jackson ante el público reunido en una celebración electoral en Portland.

Jackson, de 58 años, leñador de quinta generación y expresidente del Senado estatal, tuvo poco más de 100 días para darse a conocer entre los votantes de Maine, luego de sustituir a Graham Platner como candidato del partido en julio.

Ganó una convención de nominación convocada de urgencia y comenzó a recorrer el estado, con especial énfasis en asuntos económicos, como los elevados costos de la vivienda y la atención médica. Como antiguo portavoz de campaña del senador independiente por Vermont Bernie Sanders, era conocido entre muchos progresistas del estado, pero carecía del amplio reconocimiento público de Collins.

Collins, de 73 años, era considerada ampliamente la senadora republicana más vulnerable en estas elecciones. Llegó al día de los comicios como la única legisladora republicana de Nueva Inglaterra en el Congreso y buscaba un sexto mandato en representación de un estado que ha votado por el candidato presidencial demócrata desde 1992.

“Ha sido el honor de mi vida servir al pueblo de Maine en el Senado de Estados Unidos. Estoy orgullosa de todo lo que he podido lograr por nuestro estado y nuestro país durante los últimos 30 años”, expresó Collins en un comunicado después de llamar a Jackson para reconocer su derrota.

Jackson asumió la candidatura en un momento de crisis para los demócratas

Jackson es oriundo del condado rural de Aroostook, uno de los más pobres del estado, donde comenzó a trabajar como leñador a los 19 años.

Entró por primera vez en la política después de liderar, a finales de la década de 1990, un bloqueo de leñadores que duró una semana a lo largo de la frontera de Maine con Quebec. La protesta denunciaba la contratación de trabajadores forestales canadienses que llegaban a Maine y reducían los salarios.

El enfrentamiento terminó cuando la Policía escoltó a Jackson fuera del lugar. Ese desenlace fallido lo impulsó a aspirar a un cargo electivo. Sirvió durante casi 20 años en la Cámara de Representantes estatal y ascendió en las filas políticas hasta convertirse en el principal líder del Senado.

Jackson inicialmente no tenía previsto postularse al Senado este año. En cambio, aspiró a la candidatura demócrata para gobernador, pero perdió.

Platner, un criador de ostras sin experiencia política previa, había atraído grandes multitudes y generado entusiasmo, pero también enfrentó una serie de controversias. Después de anunciar en julio que se retiraría de la contienda por el Senado, Jackson ganó una convención especial de nominación celebrada ese mismo mes.

Esto obligó a Jackson a comenzar su campaña con poco tiempo. Desde entonces, ha celebrado actos en iglesias, locales sindicales y bares para promover temas como los derechos de los trabajadores y el costo de vida.

En ocasiones, la retórica de su campaña recuerda a la de Sanders, quien participó junto a Jackson en mítines durante octubre.

“Al final, si trabajas duro, deberías poder construir una vida digna”, dijo Jackson en un acto de campaña cerca de Portland en septiembre. “Pero esa no es la realidad en este momento”.

Jackson criticó a Collins por no hacer lo suficiente para frenar a Trump. Señaló que la senadora votó a favor de adelantar en comisión el proyecto de ley presupuestario y de recortes contributivos que constituye una de las principales iniciativas de Trump, antes de votar en contra de su aprobación final.

“La senadora Collins es como una pirómana que ayuda a provocar el incendio y después quiere que le den crédito por llevar una taza de agua para apagarlo”, afirmó.

Jackson enfrentó críticas durante la campaña por su temperamento, y Collins lo cuestionó por haberle dicho “cállese” durante un debate.

Collins intentó atraer a los votantes apelando a su independencia

Collins fue elegida por primera vez en 1996 y ha destacado su independencia de Trump y de su propio partido. Ha dicho que no votó por Trump en 2016 y que votó a favor de condenar al presidente después de su segundo juicio político, en 2021, por su papel en el asalto al Capitolio del 6 de enero.

En enero, Collins se unió a un pequeño grupo de colegas republicanos para respaldar un intento fallido de limitar la capacidad del presidente de utilizar unilateralmente la fuerza militar en Venezuela. La iniciativa llevó a Trump a decir en las redes sociales que esos legisladores “nunca más deberían ser elegidos para un cargo público”.

Cuando el vicepresidente JD Vance visitó Maine, Collins no apareció junto a él. Durante un mitin en mayo, Vance dijo a los asistentes que a veces se siente frustrado con la senadora y que desearía que fuera más partidista.

Collins ya había sido uno de los principales objetivos de los demócratas. Muchos encuestadores pronosticaron que perdería frente a la expresidenta de la Cámara de Representantes de Maine, Sara Gideon, en 2020. Sin embargo, Collins ganó con holgura en un año en que los demócratas conquistaron la presidencia y los dos escaños de Maine en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Durante la contienda de este año, Collins destacó su larga trayectoria en el Senado y su posición como figura clave en poderosas comisiones y negociaciones presupuestarias. Sostuvo que esos aspectos de su labor siguen siendo de importancia fundamental para los residentes de Maine.

“Han pasado 92 años desde que un senador de Maine presidió la Comisión de Asignaciones del Senado, la comisión más poderosa del Senado”, dijo Collins a los periodistas. “Cuando asumí ese cargo el año pasado, me di cuenta de que tenía una oportunidad única en un siglo para ayudar al estado de Maine y promover también prioridades nacionales”.

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