El gobernador Pedro Pierluisi ha adelantado que mañana se informará qué escuelas podrán reabrir en marzo. (Ramón “Tonito” Zayas)

Mientras funcionarios de decenas de escuelas públicas intentan tener listos sus planteles para el posible reinicio de clases presenciales a partir de la próxima semana, el Departamento de Salud aún no ha iniciado el proceso para certificar de forma preliminar los centros educativos que recibirán nuevamente estudiantes.

El Departamento de Educación proyecta que la primera fase de regreso a clases presenciales se dé en un número aún no determinado de entre 187 escuelas identificadas como aptas en las siete regiones educativas, confirmaron ayer tres fuentes independientes de El Nuevo Día.

La lista de las escuelas en manos de este medio incluye 26 planteles en la región de Arecibo, 24 en Bayamón, 28 en Caguas, 37 en Humacao, 35 en Mayagüez, 24 en Ponce y 13 en San Juan. Pero, en la lista de 187 escuelas que pudieran reabrir, hay tres escuelas que -hasta junio del 2020- habían estado clasificadas como no aptas para abrir tras las inspecciones realizadas posterior a los terremotos: la escuela Carmen Noelia Peraza de Hatillo, la Margarita Rivera de Janer de Gurabo y la escuela Segundo Ruiz Belvis de Hormigueros.

El alcalde de Hatillo, José “Chely” Rodríguez, dijo sobre la escuela Carmen Noelia Peraza que, aunque inicialmente se había clasificado como no apta, después de otras inspecciones la sacaron de esa lista.

Durante las vistas de transición en noviembre pasado, el exsecretario de Educación Eligio Hernández Pérez reconoció que no se habían realizado reparaciones en las escuelas públicas para corregir los problemas identificados en estas inspecciones.

Asimismo, todas las escuelas identificadas en los municipios de Río Grande, Juncos, San Germán, Lajas y Jayuya como candidatas a reapertura aparecen como escuelas “parcialmente aptas”, según datos de los resultados de las inspecciones, a pesar de que hay otros planteles en dichos pueblos clasificados como “aptos”.

La lista no incluye ningún plantel en los municipios de Vieques, Sabana Grande, Guayanilla, Guánica, Yauco y Peñuelas. Estos últimos cinco están entre los municipios más afectados por los terremotos.

“Esta lista puede tener cambios”, indicó una de las fuentes al sostener que, cuando la secretaria designada de Educación, Elba Aponte Santos, haga el anuncio oficial mañana, el número podría ser distinto.

El gobernador Pedro Pierluisi anunció que las escuelas públicas pudieran reabrir a partir del 1 de marzo para retomar las clases presenciales por primera vez durante la pandemia de COVID-19. Pero, hasta ayer, solo seis escuelas habían solicitado ser certificadas preliminarmente por Salud como aptas para reabrir y ninguna cumplía con todos los requisitos, alertó la directora saliente del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos (SMICRC), la epidemióloga Fabiola Cruz López.

“Todavía no se sabe cuántas escuelas (podrían abrir). Te diría que cero (están listas)”, expresó la funcionaria.

Cruz López explicó que uno de los requisitos que impuso Salud es que los directores escolares tomen un taller virtual sobre las medidas salubristas con las que deben contar los planteles para minimizar los riesgos de transmisión del coronavirus. Ese taller se grabará hoy, detalló la epidemióloga, y pudiese estar disponible a partir de mañana.

No diseñé un protocolo para (que las escuelas puedan) empezar en marzo, sino para empezar de forma segura. Si pueden cumplir o no es otra cosa. El gobierno tiene que proveer los recursos (para que puedan reabrir). No es obligatoria (la reapertura). Es algo escalonado”, manifestó Cruz López tras participar de una reunión ayer en la que se dieron cita directores escolares y funcionarios de Oficinas Regionales Educativas.

De acuerdo con el protocolo diseñado por Salud, se deberán utilizar datos científicos sobre el nivel de transmisión de coronavirus para determinar qué escuelas podrán abrir. Hoy, Salud publicará un mapa con datos específicos sobre el nivel de transmisión del coronavirus por municipio, indicó la epidemióloga Yaritza Martoral Martínez, quien está a cargo del SMICRC de Guayanilla. Este mapa -que se publicará todos los miércoles- clasificará los pueblos en cuatro niveles de transmisión. Aquellos municipios que tengan un nivel de transmisión alto o rojo no podrán abrir escuelas la semana siguiente.

Aponte Santos confirmó ayer que la agencia ha trabajado en “más de 160” escuelas para asegurar que la infraestructura esté lista para una eventual reapertura, pero reiteró que se prevé que mañana se dará a conocer la lista oficial de escuelas que recibirán estudiantes.

“No podemos detenernos”, insistió la funcionaria, sobre el compromiso del gobierno de reabrir las escuelas.

La secretaria designada apuntó que “todas las escuelas se tienen que preparar”, pues la meta es que todas las instituciones que estaban abiertas en marzo del 2020 puedan recibir estudiantes de forma presencial para agosto. Reconoció, no obstante, que hay planteles con daños causados por el huracán María y los terremotos que todavía no estarán listos para recibir estudiantes el próximo año escolar.

Directores realizan ajustes

En al menos tres de las escuelas públicas que pudieran ser reabiertas, los directores trabajan con listados en mano en busca de cumplir con los requerimientos de Salud para recibir a los alumnos, aunque implementan diferentes estrategias.

CONFERENCIA DE PRENSA | El secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado López, actualiza información sobre la distribución de vacunas contra el COVID-19.

Posted by Departamento de Salud de Puerto Rico on Tuesday, February 23, 2021

Ya hemos recibido todo el material necesario para mantener la salubridad en la escuela, equipo de limpieza, ‘hand sanitizer’, lo único que nos queda por instalar son los ‘hand sanitizer’ que van a la pared”, indicó María Mulero, directora de la Escuela Luis Hernaiz Veronne de Canóvanas, uno de los planteles en la lista.

“Estamos supercontentos de que nuestra escuela sea una de las que está lista para abrir porque, tanto la facultad como los estudiantes, siempre hemos sido resilientes”, declaró Mulero en entrevista con este medio. Aunque existe optimismo, la escuela sin embargo no había sometido a Salud la información correspondiente para su certificación preliminar.

Aun así, Mulero sostuvo que la expectativa es recibir a los estudiantes el 8 de marzo. En la primera etapa, el regreso a clases presenciales en dicho plantel está pautado para los alumnos de cuarto año. De un total de 72 estudiantes, 36 ya habían confirmado su regreso al formato presencial. Los alumnos serían divididos en tres salones y, aunque la directora aseguró que ya hay estudiantes en lista de espera, el límite se mantendrá en 36 para poder garantizar el distanciamiento físico requerido en el protocolo de Salud.

Respecto a las clases, el plan es que en el salón los estudiantes se conecten a través de sus computadoras a la plataforma Teams, mientras el maestro impartirá el curso desde su escritorio, pero también conectado a la plataforma. La idea es que tanto los estudiantes en el salón como los que continuarán en el formato virtual reciban la clase en vivo de manera simultánea. Aunque todos los planteles que reciban a los estudiantes deberán implementar un formato híbrido para atenderlos a todos, la estrategia que utilice cada escuela puede variar.

La directora indicó que los estudiantes con problemas de conexión a internet y los que hayan manifestado alguna situación emocional son la prioridad en la lista de los que regresarán al aula de forma presencial.

“Hemos tenido casos que los mismos estudiantes ya nos verbalizan, ‘¿cuándo vamos a comenzar?, ya yo quiero ir a la escuela’. Yo creo que hay que darles esa oportunidad”, manifestó.

“Sí, puede haber una educación de calidad virtual, pero a veces hay unos impedimentos que impiden que eso suceda. Aquí le dimos computadora a todos los estudiantes, la escuela fue bien proactiva en bregar lo del vale para internet, pero tenemos lugares en Canóvanas donde no llega la señal, no importa la compañía de internet con la que estés. A esos estudiantes no le podemos garantizar la educación de excelencia, porque no tienen cómo”, relató Mulero.

En la escuela Luis Hernaiz Veronne, en Canóvanas, se comenzaron a tomar medidas para minimizar los riesgos de contagio con COVID-19 desde antes del cierre del sistema escolar.

En la escuela en Canóvanas, se vacunaron contra el COVID-19 37 de un total de 41 empleados docentes y no docentes.

Salud ha destacado que no será obligatorio que todo el personal escolar esté vacunado previo a la reapertura escolar. El ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico, el general José Reyes, manifestó ayer que esperan completar para este viernes el 100% (cerca de 54,000) de las inoculaciones con primeras dosis inicialmente programadas para el personal de las escuelas públicas, privadas y centros de cuidado de infantes. Reyes precisó que, hasta ayer, alrededor de 18,000 trabajadores del sistema educativo habían recibido las dos dosis.

La directora de la escuela de Canóvanas aseguró que, incluso desde antes que Educación emitiera cualquier orden, en el plantel comenzaron a implementar medidas para prevenir los contagios del coronavirus desde febrero de 2020.

Somos una de las pocas escuelas que, desde antes que cerraran, ya llevábamos el protocolo de COVID. Había un personal al frente, el estudiante antes de entrar a la escuela se echaba ‘hand sanitizer’, empezamos con ese protocolo desde febrero (de 2020) y el protocolo de lavado de manos”, aseguró. Desde esa fecha, además, están clausuradas las fuentes de agua en los pasillos de la escuela.

Al entrar a la escuela, ya hay una mesa y silla en la que estaría ubicada la enfermera escolar que recibirá a los estudiantes. Los alumnos se colocarán frente a una máquina que les tomará la temperatura, mientras la enfermera les hará preguntas de cernimiento antes que los trabajadores sociales y el psicólogo escolar los escolte hacia los salones habilitados.

Ese pasillo de entrada ya cuenta con señales en el piso para mantener el distanciamiento físico de seis pies, aunque aún no se había instalado en otros espacios comunes en los que es requisito colocar dichas señales. Para evitar el encuentro frontal entre estudiantes y maestros, se determinó, además, que en el primer nivel de la escuela se caminará solo en una dirección, mientras que en el segundo nivel se caminará en la dirección contraria. Asimismo, hay señales ubicadas en las escaleras que indican cuáles son solo para subir y cuáles son solo para bajar.

El Departamento de Educación va a tener que asegurar esa infraestructura y (darle) el mantenimiento a las escuelas. Tienen que colaborar con Salud

Fabiola Cruz López, epidemióloga

“Queremos ver cuán capaces vamos a ser, porque esto también va a estar en una fase experimental, a lo mejor conmigo funciona y en otras escuelas no funciona, o funciona en otras escuelas y conmigo no, pero entonces se puede delinear realmente si se pueden abrir las escuelas o no”, reiteró.

Atienden sus necesidades

En el caso de la escuela Montessori Carmen Pilar Santos, en Humacao, el plan trazado por la comunidad escolar incluye el regreso a clases de estudiantes hasta el quinto grado, explicó la directora escolar Glenda Rodríguez Alicea. La escuela está incluida en el listado de planteles aptos que evalúa Educación, aunque aún no han recibido la autorización preliminar para recibir estudiantes de nuevo.

La escuela fue parte de una mesa de trabajo de escuelas Montessori que se ofreció voluntariamente para ser parte de un proyecto piloto de reinicio de clases presenciales, por lo que llevan meses trabajando en su plan de regreso, indicó la directora. El plantel tiene 191 estudiantes y esperan atender, en la primera fase, a 75 niños, lo que equivale al 39%, precisó.

“En la primera fase de apertura, a partir del 3 de marzo, las primeras personas en regresar serían voluntarios, son maestras que voluntariamente dijeron que van a ser parte de ese proceso, padres que hemos identificado que quieren ser parte de ese proceso, niños que hemos identificado con problemas académicos que no se han podido conectar”, expresó Rodríguez Alicea.

Todas las escuelas se tienen que preparar

Elba Aponte Santos, designada secretaria de Educación

La primera semana, de autorizarse la reapertura, no se reunirán estudiantes, sino que se separarán varios días para que los padres visiten las instalaciones y se aseguren de conocer las medidas de salud y seguridad que se estarán implementando, indicó la directora. El plantel ya cuenta con termómetros manuales para tomar la temperatura, están en proceso de recibir las máquinas para tomar temperatura en la entrada, recibieron productos de limpieza y desinfección, las áreas comunes ya están rotuladas, tienen tres conserjes que se harán cargo de la limpieza y desinfección, y ya están listos para ofrecer los almuerzos para llevar, sin que los menores usen el espacio de las mesas y sillas, detalló.

La epidemióloga Cruz López destacó ayer que uno de los elementos cruciales para dar paso al regreso a las aulas es, precisamente, que los padres estén informados y conozcan las medidas que se adoptarán en las escuelas de sus hijos.

“Los padres tienen que tener el protocolo de logística. Por dónde va a caminar el niño, por dónde sale… Hay que empoderar a los padres, que le expliquen todo a los padres”, sostuvo Cruz López.

La Carmen Pilar Santos es una escuela elemental Montessori, pero tiene quinto y sexto grado regular en transformación. Como parte de su plan, todos los grados comenzarán a la vez, excepto el sexto grado regular.

En la primera fase, empezarán dos salones de Casa de Niños (kínder), un Taller I (primer y segundo grado), un Taller II (tercero y cuarto grado), un salón de ruta (Educación Especial a tiempo completo) y el quinto grado regular. El segundo Taller I y el sexto grado regresarían el 22 de marzo. Ese día también regresarían a la escuela las maestras de Bellas Artes, Educación Física y la segunda maestra de salón recurso de Educación Especial, pues una estará desde el primer día, sostuvo la directora escolar.

Esto difiere del plan anunciado por el gobierno, que solo promovería el regreso, en esta primera fase, de estudiantes de kínder a tercer grado, duodécimo grado y Educación Especial.

“Se nos puede permitir (nuestro plan) porque la secretaria, el mensaje que ha dado es que a pesar de que ellos dan unas sugerencias, esas sugerencias no necesariamente están escritas sobre piedra”, manifestó Rodríguez Alicea.

Este plan de reinicio de clases presenciales está basado en las necesidades de sus estudiantes, destacó la directora, pues los niños más grandes de su escuela son los que más rezago han presentado.

Tengo algunas situaciones que preocupan mucho, sobre todo con los nenes de quinto y sexto grado. Esa es mi preocupación mayor. Están en riesgo académico. Si la secretaria no emite una directriz al final del año, están en riesgo, puede ser que fracasen. Es de alta preocupación. Tengo bastantes niños candidatos a fracaso si no cambia la política pública de cómo se van a evaluar a estos niños si ellos no tienen la responsabilidad, que es de los papás y no han podido insertarse en los procesos”, manifestó.

La directora reconoce que hay quienes consideran que el reinicio de clases debe posponerse para agosto, pero ella señala que, si la escuela está lista, no debe posponerse más. Señaló que dejarlo para agosto crearía problemas adicionales, pues el regreso presencial se juntaría con problemas históricos en Educación, como el atraso en el reclutamiento de maestros.

“El inicio escolar siempre trae situaciones particulares… Hay que hacer una introspección. Las escuelas que puedan, vamos a comenzar. Sé que cada escuela tiene sus propios retos, pero no podemos enajenarnos y dejar que pasemos casi dos años fuera de la escuela. A pesar de que tenemos retos y miedo, sabemos que si estamos comprometidos lo podemos superar”, expresó Rodríguez Alicea.

Pero hay docentes que entienden más conveniente un regreso a clases presenciales a partir agosto.

“No todos los padres están de acuerdo en que sus hijos estén presenciales, por la condición de nuestros estudiantes que son de impedimento cognoscitivo. En mi opinión como educadora entiendo que sería propio comenzar en agosto tomando las medidas establecidas por Salud”, afirmó una funcionaria de la Escuela Cotto Anexo en Arecibo, especializada en Educación Especial. Ese plantel tiene estudiantes desde tercero hasta escuela superior y la edad de los alumnos llega hasta 21 años.

Muchos de los estudiantes tienen impedimentos severos que requieren ayuda para aseo o cambio de pañales, de manera que, además de los maestros, en los salones hay asistentes para cada uno de los 31 alumnos. El plantel tiene 12 salones -casi todos con su propio baño-, 12 maestros y 12 conserjes. La escuela tiene rótulos y flechas en el piso para indicar el distanciamiento y flujo unidireccional.

Otra funcionaria escolar, que tampoco quiso ser identificada, señaló que cuentan materiales de higiene suficiente para el inicio de clases y decenas de cajas con productos almacenados. También indicó que el personal de la escuela está vacunado, aunque no contaban ayer con la certificación preliminar para el regreso.

La funcionaria no se opone a la apertura de la escuela a partir de marzo, pero sí le preocupaba la cantidad de estudiantes que se acomodaría por salón. Las aulas del plantel no tienen pupitres, sino mesas, y cada alumno debe estar acompañado por un asistente, por lo que calcula que deben haber de dos a tres estudiantes por salón. “El plan no debe ser tan ambicioso sobre cuántos estudiantes activar presencialmente”, dijo.

Los periodistas Marga Parés Arroyo, Ricardo Cortés Chico y Wilma Maldonado Arrigoitía colaboraron en esta historia.

💬Ver comentarios