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El Plan Integrado entraría en vigor durante el primer trimestre de 2020. (GFR Media)

El Consejo de Administración Pesquera del Caribe avaló hacer cambios al manejo de las pesquerías en aguas federales de Puerto Rico e Islas Vírgenes, en respuesta al reclamo histórico de los miembros de la industria para atender por separado las peculiaridades de la región.

Marcos Hanke, presidente del Consejo, explicó que, con los cambios, se crean planes de ordenación de pesquerías específicos para Puerto Rico, St. Thomas, St. Croix y St. John. Hasta ahora, la región se manejaba “como un todo”, lo que dificultaba la implantación de normas de manejo.

“El nuevo escenario permite que haya un poco más de flexibilidad y que las decisiones del Consejo sean más efectivas y más atadas al reclamo de la industria y los científicos”, dijo, al describir los cambios como “una etapa positiva”.

El Consejo, que tiene a cargo establecer las políticas para la pesca en las aguas del Caribe estadounidense, tomó su decisión a finales del mes pasado, durante su reunión de primavera.

Se preparó el Plan Integrado para el Manejo de las Pesquerías en la Zona Económica Exclusiva de Puerto Rico, que está en etapa de borrador y próximamente se someterá al Departamento de Comercio de Estados Unidos para su aprobación final.

Graciela García Moliner, especialista en planes de manejo y hábitat del Consejo, estimó que el Plan Integrado entraría en vigor durante el primer trimestre de 2020, luego del debido proceso de participación ciudadana.

Sobre el contenido del documento, García Moliner dijo que incluye siete acciones principales, entre las que mencionó la delimitación de cantidades fijas o topes máximos para la captura de especies.

En el caso de la langosta espinosa, por ejemplo, el límite de captura se aumentó de 327,920 a 575,232 libras al año.

“Si la cantidad permitida se sobrepasa, se empezaría con medidas de responsabilidad, entre estas, cuánto menos se pescaría el próximo año para devolverle al recurso lo que se sobrepescó”, indicó la científica.

Agregó que, con los cambios, varias especies populares, como el dorado, se incluyen por primera vez en los planes de manejo.

“El dorado es una especie de importancia económica considerable y ocurre mayormente en aguas federales. Por eso lo incluimos, y también entraron dos atunes y dos sierras”, dijo, tras resaltar, por otro lado, que el Plan Integrado prohíbe la captura de dos especies de mantas “porque son vulnerables”.

“El documento incluye la última información disponible para las especies, por ejemplo, su ciclo de vida, descripción de hábitats y qué etapas de vida ocurren en esos hábitats”, expuso.

En esa línea, la oficial US Oceans para The Pew Charitable Trusts, Yasmin Vélez, destacó que el Plan Integrado ofrece una mirada “mucho más amplia” de lo que ocurre e impacta a las pesquerías.

“Este tipo de manejo toma en cuenta el hábitat y ecología de cada especie, pero también la economía y cultura de cada isla. Es una nueva política de manejo basado en el ecosistema, y toma en consideración el factor humano. A largo plazo, eso permite una mejor conservación del recurso y más oportunidades de pesca para las islas”, dijo Vélez.

Sostuvo que The Pew Charitable Trusts apoya los planes porque “marcan un paso importante” hacia un enfoque más integral de la ordenación de pesquerías, que será mejor para los ecosistemas oceánicos y quienes dependen de ellos, desde el turismo hasta restaurantes y concesionarios.

Por su parte, Álida Ortiz, presidenta del Panel de Educación y Alcance Comunitario del Consejo, declaró que, en esencia, el Plan Integrado procura el manejo sostenible de los recursos.

“Lo próximo, y lo más importante, es que todas las personas, sea un pescador, chef o dueño de pescadería, entiendan el ecosistema marino, sobre todo, qué impacto tienen nuestras acciones sobre ese hábitat… que se entienda bien la conexión entre tierra y mar”, dijo.

Ortiz añadió que los nuevos planes “dan un espacio extraordinario” para la educación.

“Y no me refiero a currículo, sino que todas las pesquerías, donde se vende y compra pescado, tengan información sobre las especies y sepan lo que es su ciclo de vida. Hay diferencia entre lo que se come en Naguabo y Arecibo, por ejemplo. Hay que aprender a ver esas diferencias”, acotó.

García Moliner y Ortiz instaron a las comunidades a familiarizarse con el Plan Integrado, que está disponible en la página www.caribbeanfmc.com.


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