El edificio no cuenta con aire acondicionado desde el huracán María, pese a que fue diseñado para operar de esta forma. (Suministrada)

El recinto de Ponce del Instituto Tecnológico de Puerto Rico aún no se ha recuperado de los estragos que causó el huracán María en su infraestructura a casi dos años de su paso por la isla.

Los problemas se hacen evidentes en las paredes con hongos, los elevadores sin funcionar, aires acondicionados fuera de servicio y hasta en los estudiantes tomando clases en la cancha de la institución universitaria que pertenece al Departamento de Educación y que solo ofrece grados asociados a unos 306 estudiantes matriculados. 

Según un estudiante del recinto, quien no quiso ser identificado por temor a represalias en su contra, aunque la administración del instituto se ha comprometido en varias ocasiones en atender los vicisitudes que enfrentan, “llevamos años en espera” de una solución.

El alumno indicó que, pese a que los problemas anteceden al huracán María, las situaciones recrudecieron luego de septiembre de 2017.

“Desde el huracán María, se están enfrentado condiciones inhumanas tanto para los estudiantes como el personal. No contamos con aire acondicionado desde dicho evento, causando un calor que solo se puede describir como infernal, ya que este recinto fue diseñado para ser utilizado con aire acondicionado”, estableció a El Nuevo Día.

El estudiante dijo que ante este panorama varios de sus compañeros han experimentado desmayos y mareos en los salones por las temperaturas altas en el recinto.

Asimismo, denunció que la humedad ha provocado que el techo de los salones tenga hongo y moho, aumentando así el riesgo a la salud de la comunidad universitaria.

El estudiante, que lleva dos años matriculado en el recinto, indicó que como el calor entorpece el desarrollo de las clases en los salones, muchos profesores y estudiantes han optado por tomar sus clases en la cancha de la universidad, el único espacio de uso común que tiene aire acondicionado.

“En una esquina de la cancha hay una pizarra y escritorios, ya que algunos estudiantes toman sus clases debido a los calores insoportables que se pasan”, describió.

Asimismo, el alumno indicó la mayoría de los elevadores del edificio no están funcionando, lo que ha obligado a los estudiantes, profesores y personal académico utilizar las escaleras que también representan una amenaza para su salud por tener hongo en las paredes.

“Un sinnúmero de estudiantes y personal se han atascado en los tantos elevadores que tiene el recinto. Estos tras que están en malas condiciones físicas, mecánicamente lo están y mucho personal y estudiantes a diario dependen de estos para ir a sus debidas clases u oficinas”, dijo.

El joven subrayó que los elevadores son fundamentales para la comunidad universitaria, particularmente para las personas con necesidades especiales, ya que el recinto cuenta con edificios de tres y cuatro pisos.

Otro de los problemas que enfrenta la institución es que, según el estudiante, las fuentes de agua también están averiadas, lo que obliga a que "todo estudiante y personal a tener traer su propia bebida o comprar agua embotellada en las máquinas”.

Igualmente, las palomas y otros animales han invadido diversas áreas del recinto, aumentando de esta forma los riesgos contra la salud universitaria.

El alumno, quien es candidato a graduación, estableció que a raíz de la realidad que enfrenta el recinto muchos estudiantes se han dado de baja de la institución en búsqueda de una mejor experiencia educativa.

“Como resultado esto ha causado la disminución de estudiantes matriculados en el recinto, muchos transfiriéndose a universidades alternas a causa de la situación”, dijo.

Esto ha provocado que el problema trascienda los asuntos de infraestructura y se trastoque la oferta académica con la cancelación de diversos cursos por la baja matrícula.

El estudiante reclamó al secretario de Educación, Eligio Hernández, y a la gobernadora Wanda Vázquez que intervengan para salvar el recinto.

“Tanto al estudiantado como al personal se le ha prometido varias veces que pronto los aires llegaran, pero llevamos varios meses y hasta años en esta espera”, acotó.

Ante esto, un grupo de estudiantes convocó a una manifestación esta mañana en la sede de la universidad para alzar su voz en contra la administración.

Varios estudiantes protestando esta mañana a las afueras del instituto. (Suministrada)

Reconocen la crisis 

El director del recinto, Luis Rodríguez Santiago, reconoció la peligrosidad de la situación que atraviesa el instituto e instó a las autoridades a que tomen acción lo más pronto posible.

"Estamos pasando por una situación muy peligrosa, lo he reportado en varias ocasiones porque la falta de aire acondicionado desata una plaga de hongo que puede ser perjudicial para la salud", indicó a este medio al confirmar que varios alumnos y profesores han reportado condiciones respiratorias por el estado del lugar. 

Según el funcionario, la Autoridad de Edificios Públicos (AEP) es la responsable del mantenimiento de la estructura, pero ha fallado en su gestión. 

"Esta situación de los aires acondicionados es de varios años porque eso es un sistema mecánico que se daña y periódicamente hay que darle un mantenimiento que no se la ha dado. Desde María los aires acondicionados están fuera de servicio", aceptó. 

Rodríguez Santiago, quien lleva 20 años como director del recinto, añadió que pese a que tanto Educación como la AEP tienen conocimiento del problemaque enfrentan desde 2017, no fue hasta la semana pasada que le indicaron que se realizaría una subasta para la reparación del sistema de aire acondicionado por unos $600,000 provenientes de fondos destinados a la recuperación del país.

Sin embargo, el director indicó que hasta el momento no ha recibido ninguna actualización por parte de las autoridades respecto a ese proceso. 

"Mientras tanto el personal y los estudiantes estamos pasando por una crisis muy fuerte", estableció. 

El funcionario también dijo que las actividades académicas se han trastocado, pues aunque ha solicitado a Educación dos profesores de Química y Electricidad, aún no los han nombrado.  Actualmente, el recinto tiene 29 profesores. 

Rodríguez Santiago declinó comentar sobre si Educación a abandonado a los diversos recintos del ITPR, pero aceptó que no está satisfecho con el manejo de la crisis que enfrentan desde el huracán. El instituto también tiene recintos en San Juan, Manatí y Guayama.

"Yo lo que le pido al departamento es que nos den personal, que nos ayuden con los aires acondicionados y que envíen eso por emergencia. Pero que envíen técnicos buenos y con su debido mantenimiento y que nos garanticen que tenga un plan de mantenimiento”, puntualizó. 

Educación defiende su gestión

Por su parte el director del área de Educación Técnica del Departamento de Educación, Kelvin Pagán La Luz, defendió el trabajo de la agencia en el recinto al indicar que "lo que es el edificio, la estructura de cemento, siempre ha estado limpia desde el huracán María". 

Según el director, la última limpieza al edificio se realizó la semana pasada. Asimismo, dijo que respecto a los aires acondicionados, Educación tuvo que asumir la responsabilidad que le corresponde a la AEP, luego de que la entidad aseguró no tener los fondos para reemplazar las unidades. 

Pagán La Luz confirmó que los fondos designados para atender la situación ya fueron asignados a un contratista que pronto comenzará los trabajos en la estructura. 

"Hay que reconocer que todas las dependencias del gobierno tienen limitaciones económicas y dentro de las capacidades que tienen las agencias y dentro de los recursos se ha actuado. En otras circunstancias de mejor situación económica hubiésemos actuado más rápido", estableció. 

Igualmente, dijo que una empresa comenzó a reparar los ascensores averiados. Respecto a la plaga de hongo, el funcionario indicó que la situación se atenderá mientras se vayan reemplazando las unidades de aire.


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