El economista Vicente Feliciano opinó que los comentarios de Noel Zamot son aseveraciones serias que deben investigarse. (horizontal-x3)
El economista Vicente Feliciano opinó que los comentarios de Noel Zamot son aseveraciones serias que deben investigarse. (Ramón “Tonito” Zayas)

Las expresiones del saliente coordinador de Revitalización de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), Noel Zamot, desataron ayer, jueves, un terremoto político tras revelar unas alegadas irregularidades en la gestión de diversos proyectos de desarrollo económico para la isla. 

Aquí el análisis de varios expertos consultados por El Nuevo Día:

Vicente Feliciano

Los comentarios de Noel Zamot son aseveraciones serias que deben investigarse. En primera instancia, porque, de ser ciertas, es necesario atenderlas. Segundo, porque aun si son falsas, abonan a la preocupación del gobierno de Estados Unidos de que Puerto Rico es una jurisdicción de alto riesgo en términos de manejo de fondos públicos.

FEMA tuvo una muy mala experiencia en Nueva Orleans luego del huracán Katrina. La corrupción fue amplia y hasta el alcalde de la ciudad terminó preso. Parte de la razón para el retraso en el flujo de fondos de obra permanente en Puerto Rico es el recelo de que pueda suceder lo mismo con los fondos del huracán María. Para que los fondos de obra permanente de FEMA fluyan adecuadamente, es necesario probarle a FEMA que sus preocupaciones son infundadas.

Antonio Fernós Sagebién

Las declaraciones del que fuera hasta hoy el coordinador de Revitalización de la Junta de Supervisión Fiscal, Noel Zamot, no son nada nuevas para nosotros los puertorriqueños. Ahora bien, para los inversionistas que asistieron al foro donde él hizo las expresiones, sí lo son. Que fuera Zamot el que las dijera, seguramente, le da un grado bien fuerte de credibilidad.

El nombre de Zamot y la trayectoria de Zamot cargaron con la credibilidad de lo que hubiese podido hacer la Junta sobre este tema. Aunque realmente no creo que hubiese podido ser mucho. Es una realidad que la Junta ha sido muy tímida y se ha quedado corta en todo. Yo, como economista, no le puedo echar la culpa a Zamot. Zamot es una persona más que cualificada para el puesto que tenía. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de Christian Sobrino.

Hay unos problemas de expectativas de lo que se puede lograr bajo Promesa. La premisa equivocada es que Promesa es una ley de desarrollo económico. Cualquiera que piense eso se equivoca. Promesa no es una ley para impulsar el crecimiento. Por lo tanto, el Título V no necesariamente iba a lograr eso.

Gustavo Vélez

La ley Promesa, en su totalidad, es un instrumento novel, creado exclusivamente para Puerto Rico, en donde todo el mundo está aprendiendo en el camino. Hubo buena intención, pero la ley se hizo a la prisa. Dentro de la ley, está el Título V y la figura del coordinador de Revitalización de la infraestructura, quien estaría encargado de agilizar los proyectos críticos que rehabilitarían a Puerto Rico, como los relacionados a energía, carreteras, agua y vivienda.

Había la percepción de que ese coordinador iba a buscar el dinero para financiar los proyectos, pero ese no es el rol del coordinador, según la ley. Los que iban a participar tenían que tener ya el financiamiento.

El Título V es útil pero cuando salgamos de la quiebra, antes no, porque después es que habrá certeza, más claridad y las condiciones para invertir. En un país en quiebra, un inversionista no tiene certeza de que su inversión va a tener tracción o éxito.

No voy a entrar a analizar las declaraciones de Zamot, pero lo que conozco de él es que es un profesional de primer orden. Como exasesor del gobierno, sé que bregar con el ‘establishment’, con el gobierno permanente, es complicado, sino imposible. El gobierno permanente no facilita que se puedan adelantar los proyectos, y se protegen unos a otros porque luchan por su supervivencia.


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