Los libros están amontonados en el lugar en espera por que alguien se los lleve. (Teresa Canino )

El Departamento de Educación (DE) está regalando miles de libros que eran utilizados en las 422 escuelas públicas cerradas durante los primeros dos años del actual cuatrienio, incluyendo material nuevo o que nunca se usó. La agencia no pudo precisar el número total de libros decomisados ni cuántos son reutilizados en los planteles o regalados a la comunidad.

Según Aixamar González, subsecretaria de Asuntos Académicos del DE, los cuadernos “se llevaron desde el año pasado por mandato o solicitud de la exsecretaria Julia Keleher a la imprenta (de la agencia)”.

“Se hicieron varias casas abiertas y los maestros y bibliotecarios fueron a buscar los libros que estaban en las mejores condiciones”, explicó en declaraciones a El Nuevo Día.  

La imprenta del DE está ubicada en la calle Hoare, en Santurce. El personal docente del DE que acude allí para seleccionar libros lo hace de manera voluntaria y es un esfuerzo adicional que la agencia no paga, por ejemplo, en horas extras de trabajo.

La transportación de los libros seleccionado también es responsabilidad del docente, confirmó a este medio el portavoz de prensa del DE, Aniel Bigio. 

A pesar de que hay un reconocimiento del valor académico de muchos de los libros ahora en desuso, el DE no llevó a cabo un inventario que precisara la cantidad de libros disponibles ni un análisis económico que pudiera reflejar al menos en promedio el impacto fiscal de los libros que se decomisaron por encontrarse “en mal estado o haber quedado desactualizados”.

El DE tampoco determinó como agencia cuáles podrían ser de utilidad en los cursos de acuerdo con los currículos, sino que delegó en los bibliotecarios y maestros de cada plantel la responsabilidad de identificar los que pudieran ser de beneficio para sus materias y bibliotecas en las escuelas.

La primera convocatoria para buscar los libros en la imprenta la hizo Keleher el 24 de septiembre de 2018 y fue dirigida a personal clave del DE, incluyendo a directores de escuela, bibliotecarios y maestros. 

La extitular detalló entonces que los libros y materiales son de contenido histórico, atlas, novelas o libros de literatura y otros que siguen teniendo valor didáctico. “Aunque no sean la materia prima de los cursos, sí pueden servir bien como recurso suplementario en las bibliotecas”, lee la circular.

La agencia compró nuevos libros 

En la carta la exsecretaria indicó, además, que el DE invirtió más de $30 millones ese año para adquirir nuevos libros de texto, “alineados con los estándares curriculares para las distintas materias entodos los niveles”.

La agencia no había hecho una convocatoria oficial extendida a la comunidad general, pero hoy anunció una Casa Abierta que se extenderá hasta la próxima semana -del 26 al 30 de agosto- "para que los padres, tutores, familiares de estudiantes y participantes de Homeschooling también tengan la oportunidad de adquirir los textos que quieran añadir o utilizar como referencia para los estudios de los niños y jóvenes".

De cualquier modo, personas individuales y grupos en las redes sociales habían hecho público el anuncio de la repartición de libros. En respuesta a ese llamado, esta mañana decenas de padres llegaron hasta la imprenta del DE.

“(Me enteré) a través de las redes (sociales), yo estoy en un grupo de STEM y ahí hay muchos maestros del Departamento y ellos compartieron la dirección, la fecha e incluso fotos de alguno de los libros que había”, explicó Javier Rodríguez, padres de dos estudiantes de escuela superior y exdocente del DE.

Rodríguez dirige ahora un grupo de apoyo a padres Homeschooling, ofrece talleres e ideas sobre cómo enseñar a los niños en el hogar y prepara manuales con destrezas básicas. Los libros que adquirió en la imprenta, principalmente de inglés y de escuela elemental, le servirán de respaldo en esa tarea.

Rodríguez, quien llegó desde Cidra, aseguró que durante los últimos cinco años ha visto un crecimiento consistente en la cantidad de padres que deciden mover a sus hijos a Homeschooling. “Nosotros somos uno de muchos grupos, hay diferentes grupos de todo tipo”, indicó.

En la imprenta, los libros fueron organizados por los 16 empleados que allí laboran, luego de que fueran transportados hasta allí en camiones, sin haber sido clasificados.

“La fecha (en que llegaron) no la tengo exactamente, pero según fueron cerrando las escuelas que cerraron, se fueron ubicando aquí todos los libros, se trajo en diferentes camiones y nosotros acá nos dedicamos a sacarlos de las paletas que fueron entregadas aquí, los fuimos organizando. Los que estaban bien malitos se iban decomisando, había algunos que estaban demasiado de malos”, relató Arleen Castillo, directora interina de la imprenta.

A pesar de que ya se ha repartido una gran cantidad, miles de libros aún copan los pasillos y espacios de los niveles uno y dos de la imprenta.

En la foto, Arix Robles de San Juan y madre de cuatro menores busca libros en los dos pisos de la imprenta del DE.
En la foto, Arix Robles de San Juan y madre de cuatro menores busca libros en los dos pisos de la imprenta del DE.

“Este es nuevo, yo le quité el plástico para observarlo”, relató Arix Robles, madre de cuatro niños, mientras mostraba un libro de matemáticas para estudiantes de escuela elemental. Robles, de San Juan, dijo que acudió al llamado para adquirir libros que le sirvan de apoyo en las tareas con sus hijos, que están en escuela elemental, intermedio y superior.

Aunque podrá beneficiarse de los libros que allí adquirió, Robles cuestionó el gasto en libros queen algunos casos evidentemente nunca fueron utilizados, al tiempo que se continúan adquiriendo nuevos textos. Aseguró que en la imprenta encontró libros de todos los niveles, incluso textos que son utilizados hoy en las escuelas.

“De los que están en las escuelas públicas, que yo tengo conocimiento que sí están todavía, como de ciencia, salud, matemáticas, inglés, hay de todo, hasta novelas están por ahí”, sostuvo la madre.

Zamara García también se enteró a través de Facebook que el DE estaba regalando los libros. Es madre de una niña de cuarto grado y su interés, además de reforzar los estudios en el hogar, era llevar libros a otros niños que no gozan de ese acceso, aseguró.

En la foto,Milagros Mojíca abuela residente de San Juan, selecciona libros para sus nietos (primer plano). En segundo plano, Zamara García Cruz.
En la foto,Milagros Mojíca abuela residente de San Juan, selecciona libros para sus nietos (primer plano). En segundo plano, Zamara García Cruz.

“Hay niños que no tienen los recursos para tener los libros”, expresó. “Si los van a botar, pues mejor es regalarlos”.

García había identificado libros de cuentos, libros de historia de Puerto Rico y de inglés, hasta diccionarios de la lengua española. Cuestionó, sin embargo, el proceder de la agencia respecto al uso de los textos.

“(Que) verifiquen escuelas que los necesiten y que los lleven a esas escuelas”, sostuvo.

La última actualización al currículo de estudios del DE se realizó en el 2014, indicó la subsecretaria de Asuntos Académicos del DE. Sin embargo, dijo que precisamente durante este próximo mes de septiembre se llevaría a cabo una reunión para una nueva revisión curricular. 


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