Residentes de Maunabo se preparan tras el cambio de trayectoria del huracán Dorian. (Luis Alcalá del Olmo)

Cuando el ahora huracán Dorian pasó por las islas de Barlovento, el centro del fenómeno atmosférico se disipó por varias horas y reapareció 50 millas al norte de su localización anterior, y eso cambió todos los pronósticos.

El saldo de esto fue que la mayor parte de Puerto Rico no sufrió las consecuencias directas del huracán que, al cierre de esta edición, tenía vientos sostenidos de 80 millas por hora y continuaba intensificándose mientras hacía su ruta por el océano Atlántico en dirección a las Bahamas.

La esquina noreste de la llamada “isla grande”, así como las islas municipio de Vieques y Culebra, aunque sufrieron un impacto casi directo del ciclón, apenas reportaron daños.

El meteorólogo Ernesto Morales explicó que, además de las lluvias reportadas en estas zonas, se experimentaron vientos de unas 50 millas por hora, especialmente en Culebra, sin que esto afectara significativamente la infraestructura de la zona.

El impacto fue tan limitado que, en la noche de ayer la gobernadora Wanda Vázquez Garced revirtió su directriz inicial suspendiendo los trabajos en el gobierno y las escuelas públicas para hoy, jueves. A raíz del anuncio de la mandataria, se esperaba que el país fuera regresando a la normalidad hoy tanto en el sector público como en el privado.

Anoche, en la última comunicación de la gobernadora asociada con la emergencia, se informó que se levantaba también la congelación de precios en los artículos de primera necesidad y las restricciones en el expendio de bebidas alcohólicas de la Ley Seca, activada al mediodía.

Desvío ciclónico

Desde que el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) avisó sobre la existencia del ciclón, los pronósticos anticipaban que la entonces tormenta cruzaría las Antillas Mayores por el canal de la Mona que divide a Puerto Rico de la República Dominicana. De hecho, se estimaba que Dorian estaría rozando el municipio de Mayagüez en la tarde de ayer, asunto que estuvo lejos de concretarse.

El SNM avisó del cambio en la trayectoria en horas de la madrugada de ayer cuando detectaron la reorganización del centro del ciclón. Para ese entonces, los preparativos para mitigar los daños de la tormenta todavía se concentraban en las zonas sur y oeste de Puerto Rico.

“El sistema pasó por un sistema de reorganización y los sistemas (de predicción), que son muchos, dieron diversas tendencias”, explicó Roberto García, director del SNM en Puerto Rico.

Esto cambió toda la logística asociada con la emergencia. Los suministros que habían sido enviados a esta zona fueron relocalizados a toda prisa a puntos más cercanos a la región este, donde se anticipaban el mayor peligro en los nuevos pronósticos. La zona este del país, en esencia, tuvo que ampliar o intensificar los preparativos para la tormenta en apenas unas horas.

Pese a los esfuerzos, antes que empezaran las lluvias culebrenses se expresaban preocupados porque no había dado tiempo para que llegaran camiones para abastecer de suministros las tiendas de la isla municipio, denunció Luz Cantwell, de la Fundación Culebra.

Comportamiento errático

Los cambios en los pronósticos asociados con Dorian contrastan con la certeza de los emitidos hace dos años con el paso del huracán María por Puerto Rico. Epifanio Jiménez, exdirector del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), explicó que normalmente, los pronósticos son más acertados para aquellos huracanes que están bien definidos y no están en un proceso de formación, como era el caso del huracán María.

En el caso de Dorian, al tratarse de un ciclón que todavía está en proceso de configurarse, las variables que inciden en su intensidad y trayectoria no tienen un efecto tan certero o anticipable. Es decir, los huracanes bien definidos e intensos son más fáciles de predecir que aquellos que llevan poco tiempo circulando por el planeta.

“Cuando un huracán es intenso, con un centro bien definido, no es tan vulnerable a sus alrededores atmosféricos y cambian menos. Si el huracán se está formando, tiene comportamientos menos predecibles y más erráticos”, sostuvo Jiménez.

Otros factores pueden incidir también en que un pronóstico se concrete o no. Por ejemplo, el huracán María era enorme y su impacto, por momentos, se sintió a la misma vez en extremos opuestos del país. Dorian, en cambio, es un fenómeno, por mucho, más pequeño, con efectos más regionales.

La amenaza de Dorian, con su errático comportamiento, aunque no tuvo daños en la infraestructura de la isla, si logró paralizar una buena parte de las operaciones del país. Además de detener las operaciones en el gobierno, unos 100 vuelos con destino u origen en Puerto Rico fueron cancelados, el movimiento marítimo alrededor de la isla se detuvo y la actividad comercial se suspendió en los principales centros comerciales a partir del mediodía de ayer.

En total, cerca de un centenar de personas llegaron a 27 refugios que se abrieron alrededor de la isla, informó Elmer Román, secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP).

Actividad ciclónica intensa

La probabilidad de que avisos o situaciones de emergencia, como la vivida ayer con Dorian, podrían repetirse en los próximos meses, según los estimados elaborados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés). En su más reciente revisión de la actividad ciclónica para el Atlántico, la NOAA anticipaba entre 5 y 9 huracanes afectando esta parte del planeta, de los cuales entre dos y cuatro serían de mayor intensidad con vientos sostenidos mayores a las 110 millas por hora.

De hecho, el huracán Dorian podría ser uno de esos ciclones de intensidad mayor pues se anticipaba que cuando se acercara a las Bahamas tendría vientos sostenidos mayores a las 110 millas por hora. La NOAA también anticipó hasta 17 tormentas tropicales en el océano Atlántico.

Situaciones reportadas

Pese a que el ciclón Dorian no provocó daños directos en Puerto Rico, si generó varios incidentes que tuvieron que ser atenidos por las autoridades. Por ejemplo, un hombre de 80 años, identificado por la Policía como Pablo Flores Castro, murió al caer del techo de una residencia en la urbanización Bayamón Gardens. El sujeto, se informó, limpiaba los desagues de la casa cuando ocurrió el accidente.

Por otro lado, se informó que la Guardia Costanera intervino con una embarcación cerca de la playa Flamenco en Culebra que, por momentos, se presumió que estaba en aprietos.

La situación también dejó al descubierto varias situaciones operacionales, y hasta políticas, asociadas a la respuesta oficial ante un evento ciclónico. El propio Román indicó que esta experiencia servirá para afinar los planes de emergencia del gobierno que hace apenas unos días fueron publicados en el portal del NMEAD. Mencionó, por ejemplo, que examinarán la necesidad de paramédicos en los refugios y la movilización de suministros, entre otros asuntos.

“Esto fue un ejercicio real que nos sirvió para hacer ajustes en los planes de emergencia”, dijo, por su parte, Vázquez Garced.

Rabieta de Trump

A nivel político, el presidente de EE.UU., Donald Trump, continuó politizando las emergencias ciclónicas en Puerto Rico, reprochando la mala imagen de su administración en el manejo del huracán María, y se expresó frustrado por el hecho de que la isla se encuentra en una zona con alta incidencia de huracanes.

Las expresiones de Trump se sumaban a las que vertió el martes por la red social Twitter, insistiendo en su mentira de que el Congreso había asignado a la isla $92,000 millones para la reconstrucción. A la isla se han asignado unos $42,000 millones, de los cuales apenas $13,000 han llegado a la isla, la gran mayoría para atender asuntos asociados a la emergencia.

Los políticos locales coincidieron, en su mayoría, en que las expresiones de Trump reflejaban más el pensamiento prejuiciado del presidente contra Puerto Rico y sus habitantes.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, quien confrontó, en 2017, la pereza en la respuesta federal tras el huracán María, dijo que había una agenda política del mandatario estadounidense centrada en buscar cualquier excusa para no desembolsar los fondos federales que le corresponden a la isla.

“Es tan racista que en vez de apoyar al pueblo puertorriqueño y cumplir con su imperativo legal, en un momento de necesidad, lo único que se le ocurre es mentir, insultar y dividir”, expresó Cruz Soto.

Los reporteros Gerardo E. Alvarado León, Frances Rosario y Laura Quintero colaboraron en esta historia.


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