El menor se mantiene en condición estable. (GFR Media)

El niño de 10 años que sobrevivió ayer a un accidente de tránsito en el que fallecieron sus dos hermanos y su madre respondió favorablemente a los primeros tratamientos al que fue sometido, pero necesita donantes de sangre.

El director médico de la Administración de Servicios Médicos de Puerto Rico (ASEM), Israel Ayala, le informó a El Nuevo Día que los médicos determinaron solicitar sangre, preventivamente, en caso de que sea necesario someter al menor a una transfusión de sangre.

“Él sigue bajo observación por los médicos del hospital de trauma. No podemos decir que está fuera de peligro, porque es muy poco tiempo, pero de manera preventiva estamos solicitando sangre”, aseveró Ayala, quien destacó que puede ser cualquier tipo de sangre.

“Necesitamos mantenerlo bajo evaluación para saber que su sistema está bien”, abordó.

El doctor sostuvo que desde ayer circuló en redes sociales una solicitud de donantes de sangre y, hasta el momento, han tenido buena respuesta al llamado.

“Ese llamado fue iniciativa de amigos y familiares. Quiero darle las gracias a todas las personas que han ayudado y donado su sangre. Que sepan que aunque no la usemos con él, hay otros pacientes que se pueden beneficiar de esa donación”, dijo Ayala.

"Tampoco tenemos ningún tratamiento específico para él. De acuerdo a cómo responda a los estudios y tratamiento, entonces se hará una proyección", respondió Ayala cuando se le cuestionó si el niño necesitaba de alguna operación en específico.

El menor de 10 años fue el único sobreviviente del accidente de tránsito que ocurrió a la altura del estacionamiento del ROTC de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, en dirección a Carolina.

El niño viajaba junto a su madre identificada como Iris Joelys Crespo Cabrera, de 24 años, y dos hermanos de seis y siete años. Lamentablemente, la madre y sus dos hijos fallecieron a consecuencia del impacto.


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