Daños en los enseres del hogar de Limary Villafañe Jorge tras las inundaciones que afectaron su hogar. (Suministrada)

Limary Villafañe Jorge aún sufre por los estragos que hizo el huracán María en su comunidad, sobre todo, por las inundaciones que amenazaron la vida de cientos de familias juanadinas.

En donde vive, el río Inabón entró a su casa y destrozó lo que encontró a su paso, sembrando un temor que renace cada vez que llueve.

“Aquí se nos metió el rio Inabón para el huracán, yo diría que el agua llegó hasta el pecho aquí adentro de las casas, lo perdimos todo y aquí no nos sacaron porque supuestamente esto no era zona inundable, y entonces era la cuarta vez, pero la peor de todas porque nunca se nos había metido a ese nivel dentro de las casas”, recordó Villafañe sobre lo que ocurrió en la urbanización extensión La Fe de Juana Díaz.

Sin embargo, estos vecinos no fueron los únicos que se afectaron, sino que cientos de personas en la urbanización La Fe y el barrio La Plena también sobrevivieron el desbordamiento del cuerpo de agua. Por esa razón, tan pronto Villafañe Jorge supo del paso de la tormenta Dorian divulgó su preocupación por la incertidumbre que genera la situación.

“Ay Dios mío, de verdad que se me paran los pelos; nos preocupa que vuelva el rio y se salga otra vez y lo perdamos todo otra vez y tengamos que empezar de nuevo. Nos preocupa que nuestras vidas corran riesgo porque como aquí no hubo acción de parte del municipio para nada”, destacó Villafañe.

“Aquí el alcalde vino casi a las tres semanas de haber pasado todo esto y nos reunimos varias veces con él y no quiso ayudar. Nos preocupa que volvamos a estar solos y no haya ayuda de ninguna clase”, lamentó la mujer quien asegura que, de haber inundaciones, podrían afectarse nuevamente más de 500 familias.

Villafañe Jorge admitió que una vecina logró que se limpiara el terreno aledaño a sus casas, pero no sabe si eso evitará que la zona vuelva a inundarse.

Peñuelas

Mientras que en el sector Pandura del barrio Barreal en Peñuelas, la preocupación no es por inundaciones, sino más bien por los deslizamientos que terreno que pueden dejar incomunicados a más de un centenar de residentes.

Según el líder comunitario Janny Rodríguez Ortiz, “todavía tenemos solo un camino, el puente que se cayó todavía no lo han arreglado y el que pusieron alterno cada vez está peor”.

“Esta semana empezaron a tirar parchos que se van con el aguacero, entonces la ruta 386 pues esa se derrumba a cada rato, se tapa, no han hecho nada con esa ruta tampoco. La preocupación más grande es quedarnos incomunicados, porque con lluvia no se inunda, pero va a haber derrumbe”, advirtió.

Rodríguez Ortiz dijo que la mayoría de los residentes del sector son personas mayores de 60 años y de estos, hay dos residentes encamados.

Nos vamos a quedar incomunicados, si contamos el sector Las Antenas y el barrio Barreal, estamos hablando de 125 casas. Y para asegurar sus vidas se refugian con familiares porque allá arriba no abrieron ningún refugio, el único que van a abrir es la escuela de (barrio) Santo Domingo que es la escuela Ramón Pérez Purcell, que fue la única que me dijeron que iban a abrir en Peñuelas”, declaró.


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