Una de las excedencias de bacteriología ocurrió en la cuenca de Carraízo. (horizontal-x3)
Una de las excedencias de bacteriología ocurrió en la cuenca de Carraízo. (GFR Media)

Del total de muestras que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) tomó el año pasado en su sistema, hubo 316 ocasiones en las que el agua excedió algún parámetro de calidad, según el más reciente informe de la corporación pública.

Pero, por alta que parezca la cifra, el presidente ejecutivo de la AAA, Elí Díaz Atienza, indicó ayer que se trata de “un porcentaje mínimo”, ya que en total se tomaron 175,178 muestras.

Eso significa que, en general, el 99.82% de las pruebas realizadas salieron dentro de los parámetros de calidad. Eso es un número bastante bueno, que confirma que estamos en cumplimiento con los estándares”, dijo.

La AAA está obligada a tomar y analizar muestras del agua que sirve, en ciertos períodos y con una frecuencia establecida mediante reglamentación. En virtud de la Ley de Agua Potable Segura, la corporación pública tiene que enviarles a sus clientes un informe sobre la calidad del agua y las fuentes que usa para suplirla.

Los clientes ya están recibiendo el informe por correo. El documento resume los resultados de las muestras tomadas en 2017 y el cumplimiento con los estándares y niveles químicos y bacteriológicos establecidos para agua potable por la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Salud.

Algunos resultados

En cuanto a los resultados, Díaz Atienza resaltó dos “casos puntuales” en los que el agua excedió los parámetros de bacteriología.

El primero de ellos ocurrió el 14 de febrero, cuando se obtuvo un resultado positivo para E. coli y coliformes totales en los sectores urbanos del barrio Sabana Abajo, en Carolina. El segundo caso fue el 27 de noviembre, cuando una muestra tomada en el pozo Arraijanes, en Morovis, dio positivo a coliformes totales.

Ninguno de esos casos fue en una planta, lo que significa que, en algún punto más abajo en la cadena (de distribución), el agua tuvo algún tipo de contacto. En ambos casos, hicimos las pruebas de seguimiento en los días posteriores, y el agua salió limpia”, destacó, al recordar que la E. coli y los coliformes están asociados al excremento animal o humano.

Por otro lado, se reportaron 250 excedencias en los parámetros para subproductos de desinfección, que son compuestos orgánicos que se forman con la reacción del desinfectante y la materia orgánica presente en el agua. Las excedencias fueron, específicamente, de ácidos haloacéticos y trihalometanos.

“Esto es lo más que vamos a ver después de un huracán porque, al no tener energía eléctrica, perdemos la visualización del sistema y la capacidad de monitorear las operaciones. Tenemos que asegurarnos de que estamos usando suficientes químicos para que no suban los casos de bacteriología, que son lo más peligrosos”, explicó.

Aseguró que, para que la salud de una persona se afecte por exposición a ácidos haloacéticos y trihalometanos, tiene que consumir dos litros del agua contaminada, cada día, por 70 años. “Eso significa que, con nuestros resultados, no debe haber ningún efecto adverso”, insistió.

El parámetro de turbidez se excedió en “varias” ocasiones, lo que Díaz Atienza también atribuyó al paso del huracán María hace poco más de nueve meses. La turbidez mide la transparencia o contenido de partículas en el agua.

De cara al futuro

“Tener excedencias no necesariamente significa que nuestro sistema está funcionando mal”, afirmó Díaz Atienza.

Manifestó que, en el futuro, añadirán tecnología para tener mayor visibilidad del sistema y monitorear, por ejemplo, el flujo de agua y la inyección de químicos, entre otras variables.

El plan fiscal certificado de la AAA contempla inversión de capital para hacer estas mejoras.


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