

1 de mayo de 2026 - 10:36 PM

El operador de trenes de pasajeros Amtrak estudia la posibilidad de permitir que la gente guarde armas en cajas de seguridad con llave en la mayoría de sus trenes, algo que, según críticos, debilitaría las medidas de seguridad que, en cambio, deberían reforzarse a la luz del tiroteo en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, ocurrido el fin de semana pasado.
La empresa ha analizado el cambio de política al menos desde principios de este año, después de que funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump la presionaran para flexibilizar las restricciones al transporte de armas, dijeron a The Associated Press dos personas familiarizadas con el plan propuesto y que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a declarar públicamente del tema.
Las personas indicaron que la compañía ferroviaria no ha abandonado la propuesta pese al arresto realizado el sábado de un hombre que, según las autoridades, viajó en Amtrak desde California a Washington, D.C., con sus armas de fuego con la intención de asesinar al presidente Donald Trump y a otros funcionarios del gobierno en el evento del sábado.
Cole Tomas Allen fue arrestado después de que, según las autoridades, intentó pasar a toda velocidad las barricadas de seguridad cerca del salón de un hotel donde se celebraba la cena, lo que provocó un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto. Un agente recibió un disparo en el chaleco antibalas que portaba y sobrevivió.
Las autoridades señalan que Allen estaba armado con una escopeta y una pistola semiautomática que transportó en tren desde su casa en Torrance, California. Amtrak declinó decir si siguió las reglas vigentes de la empresa, que le habrían exigido declarar que llevaba armas y permitir que la compañía las guardara bajo llave junto con su equipaje registrado. Un abogado de Allen señaló que su cliente que no tiene antecedentes penales y se presume inocente.
El cambio de norma propuesto por Amtrak, que la compañía ferroviaria podría empezar a probar pronto, contempla añadir cajas de seguridad con llave en sus trenes para autorizar que los pasajeros de todo el país lleven armas a bordo, en lugar de permitirlas solo en trenes que cuentan con vagones de equipaje cerrados con llave, según las personas que hablaron con la AP.
El cambio haría que más de 1,500 trenes al día puedan permitir armas a bordo, incluso en las rutas por las que viajan aproximadamente 750,000 personas cada día en el Corredor Noreste de Amtrak, en lugar de la norma actual, que solo permite armas en un par de docenas de trenes, en su mayoría de larga distancia, que cuentan con vagones de equipaje cerrados con llave.
John Feinblatt, presidente del grupo de defensa Everytown for Gun Safety, afirmó que la medida reduciría la seguridad.
“Apenas unos días después de que un hombre tomara un tren de Amtrak a Washington con una escopeta y una pistola e intentara asesinar al presidente y a otros funcionarios federales, el gobierno de Trump trata de abrir las compuertas para las armas de fuego en todas las rutas de Amtrak, al tiempo que avanza para vaciar de contenido a la agencia responsable de hacer cumplir las leyes de armas y prevenir el tráfico de armas”, sostuvo. “Esto solo hará que los estadounidenses estén menos seguros, y el Congreso debe intervenir antes de la próxima tragedia”.
Hasta el momento, funcionarios de Amtrak y del Departamento de Transporte no han respondido preguntas sobre la política de armas.
Actualmente, Amtrak exige que los pasajeros declaren que llevan armas de fuego a bordo y las coloquen descargadas en un estuche rígido. Las armas deben cumplir ciertos requisitos de tamaño y peso. Ese tipo de armas solo se permite en el equipaje registrado, de forma similar a las políticas para armas de fuego que se transportan en vuelos comerciales.
El cambio propuesto seguiría exigiendo que las armas se mantengan bajo llave a bordo de los trenes, y solo el conductor tendría la llave, según las dos personas que hablaron con la AP. Pero el plan sería añadir cajas de seguridad con llave en cada tren.
No está claro cómo determinaría Amtrak quién está legalmente autorizado a portar un arma y si las leyes locales en sus destinos lo permitirían. En algunos lugares, incluida la ciudad de Nueva York, hay restricciones sobre quién puede portar armas y podría requerirse un permiso. Pero otros lugares tienen restricciones más laxas.
Pese a las políticas actuales de Amtrak sobre armas, es posible que algunos pasajeros ya estén armados o hayan llevado armas a bordo. A diferencia de los aeropuertos, que revisan a los pasajeros y su equipaje, los pasajeros de tren no son sometidos a controles y Amtrak no compara sus nombres con una base de datos criminal para identificar posibles amenazas. Eso ocurre por igual en terminales concurridas como la Union Station de Washington y en las pequeñas estaciones sin personal en todo el país donde los trenes se detienen en plena noche para recoger pasajeros.
En esas estaciones tranquilas sin personal, los pasajeros suben con frecuencia y el tren vuelve a ponerse en marcha antes de que el conductor siquiera haga contacto o escanee sus boletos. Así que, con la propuesta, pasarían al menos varios minutos antes de que un arma pudiera quedar asegurada.
El experto en seguridad Sheldon Jacobson, cuya investigación contribuyó al diseño del sistema PreCheck de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) utilizado en la aviación, dijo que las compañías ferroviarias deberían hacer más para revisar a sus pasajeros con antelación, recopilando más información cuando venden los boletos y verificando los antecedentes de los clientes. Pero señaló que no es posible eliminar las armas de los trenes cuando no hay manera de hacer cumplir la norma.
“La condición inicial es que hay casi 400 millones de armas en este país”, señaló. “Luego, hay que partir de ahí, en lugar de intentar crear un entorno utópico en el que no haya armas y vayamos a mantenerlo así”.
Los viajes en tren plantean menos riesgos que los viajes aéreos, por lo que no valdría la inversión necesaria para crear un sistema estricto de control de pasajeros en cada estación de tren similar a lo que hace la TSA en los aeropuertos, indicó Jacobson. Pero reconoció que ese cálculo podría cambiar si alguna vez ocurriera una gran tragedia en un tren de pasajeros.
“Hay que sopesar los riesgos y las recompensas. Y hay que decir: ¿dónde vamos a poner nuestro dinero para lograr la mayor reducción del riesgo con el mayor beneficio y la menor molestia para la gente?”, señaló.
Los sindicatos han luchado por reforzar las protecciones de los trabajadores del ferrocarril de pasajeros durante casi una década, después de varios incidentes como el tiroteo de 2017 en el que un pasajero enfurecido disparó contra un conductor en la estación de tren de Naperville, Illinois.
Dos proyectos de ley en el Congreso darían a los trabajadores ferroviarios protecciones similares a las que tienen las tripulaciones aéreas, al hacer que interferir o agredir a un trabajador ferroviario que desempeñe sus funciones sea un delito federal. Los sindicatos también han tenido cierto éxito al lograr que los estados aprueben leyes.
Amtrak y muchas otras empresas de transporte terrestre prohibieron las armas en trenes y autobuses después del 11 de septiembre, pero ninguna implementó medidas de seguridad para detectar o revisar a cada pasajero en busca de armas de fuego. En 2010, el Congreso aprobó una ley que exige que Amtrak y otras empresas permitan el transporte de armas de fuego siempre que se registren.
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