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Rosselló indicó que el estudio incluirá una revisión de los protocolos usados tras el huracán María para contar las muertes directas o indirectas (horizontal-x3)
Rosselló indicó que el estudio incluirá una revisión de los protocolos usados tras el huracán María para contar las muertes directas o indirectas. (Juan Luis Martínez)

El gobernador Ricardo Rosselló anunció este jueves que la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken, de la Universidad de George Washington, en la capital federal, tendrá a su cargo el estudio para revisar las muertes asociadas -directa o indirectamente- al huracán María.

El primer ejecutivo precisó en conferencia de prensa en La Fortaleza que el estudio incluirá una revisión de los protocolos usados tras el huracán para contar las muertes directas o indirectas, qué pasó bajo cada una de las circunstancias de las muertes reportadas y una proyección de las muertes causadas por el fenómeno atmosférico.

“Lo que queremos es llegar al número más certero con la ciencia que lo apoya, pero ciertamente va a haber un margen de error”, aseveró Rosselló.

Al momento, la cifra de muertes directas o indirectas del huracán asciende a 64. La cantidad ha sido cuestionada puesto que estudios independientes y estimados de demógrafos aluden a que tras el huracán María ocurrieron cientos de muertes.

Rosselló dijo que la cifra se ha mantenido en 64 a la espera “de buscar un ente independiente que pueda hacer todo este análisis”.

“Cero presión. Yo quiero saber la verdad el número de la misma forma que ustedes quieren saber”, puntualizó.

El estudio es viable mediante un acuerdo de la Universidad George Washington con la Universidad de Puerto Rico. El gobierno de Puerto Rico aportará la inversión inicial de $305,000, dijo el primer ejecutivo. Agregó que el dinero adicional para el estudio, que no se precisó, esperan obtenerlo por propuestas, que tampoco cuantificaron. Así las cosas, Rosselló aseguró que el estudio será finalizado.

El investigador principal y la dirección del equipo de investigadores estará a cargo del Programa de Política de Salud Global de la Universidad George Washington, el doctor y epidemiólogo, Carlos Santos Burgoa.

Tanto Burgoa como el gobernador destacaron que al finalizar el estudio habrá una “proyección” de las muertes a causa del huracán. Ahora bien, recalcaron que la cifra no será estrictamente certera.

Las muertes a estudiarse comprenden aquellas desde el 1 de septiembre de 2017 hasta el 28 de febrero de este año, se informó.

“Debo aclarar: esto no es una ciencia perfecta. Esto es una ciencia que ha ido evolucionando, la oportunidad que representa esto es unade mejorar esa ciencia”, apuntó Rosselló.  

El primer informe del estudio se producirá en tres meses, adelantó Burgoa.

“Todo el trabajo de nosotros va a ser público”, sostuvo.

Preguntado por qué no se usaron profesionales capacitados en este tema de Puerto Rico, el gobernador indicó que ¨la idea de esto es que sea un esfuerzo independiente¨.

¨Contamos con una institución académica reconocida y dos personas de renombre para poder llevar a cabo este esfuerzo¨, agregó el gobernador.

Burgoa trabajará de la mano de la decana de la Universidad George Washington, Lynn Goldman, quien previo a esa posición fue profesora de Ciencias de la Salud Ambiental en la Facultad de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins.

“Vamos a conducir esto con total y completa integridad”, dijo la decana, quien enfatizó que el equipo de científicos tiene total libertad para trabajar sin la intervención del gobierno.

Aclaró que no irán “de casa a casa” buscando cada familiar de los fallecidos. Pero en una segunda fase, hablarán con algunos de los familiares. Estimó que necesitarán aproximadamente $1.1 millón para la segunda fase.   

La investigación emana de la orden ejecutiva 2018 – 1, que dispone que se haga una investigación de las muertes tras el huracán y que se presente un informe.

La metodología buscará analizar todos los datos disponibles vinculados a las muertes tras el huracán, lo que incluye los certificados de defunción.

Así las cosas, entraran en dos fases que incluye evaluar el proceso del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), un conteo detallados de cómo se llevó a cabo el proceso de identificación y establecer estimados de las posibles muertes adicionales.

El secretario de Salud, Rafael Rodríguez, había dicho públicamente que el CDC colaboraría con esta investigación.

“Aquí va haber espacio para la colaboración.A medida que ellos (los investigadores) necesiten intervención del CDC, ellos lo van a solicitar”, respondió el gobernador cuando fue preguntado sobre el anuncio del secretario.

Por su parte, Goldman dijo que el CDC, más que todo, se especializa en proveer lineamientos de salud pública.

“(Pero) ellos no toman el lugar de la gente, de un lugar responsable de la salud pública”, apuntó.  

El director ejecutivo del Instituto de Estadísticas, Mario Marazzi, puso a disposición de los investigadores "nuestro peritaje y experiencia con el Sistema de Registro de Muertes del Gobierno de Puerto Rico". 

"El Instituto de Estadísticas ha trabajado con el Sistema en el pasado y, gracias a nuestra intervención, se pudieron identificar y corregir problemas por parte del Registro Demográfico en la contabilidad  de las muertes y clasificación de las causas relacionadas", añadió..


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