

13 de enero de 2026 - 4:05 PM


Loíza - Desacuerdos entre el Municipio de Loíza y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) por el tipo de materiales de un proyecto de revestimiento siguen postergando la solución a “corto plazo” para mitigar la erosión costera que afecta a la comunidad de Parcelas Suárez, en ese municipio.
“Estoy responsabilizando de todo lo que pase en el lugar al DRNA. Cuando vengan las marejadas, ellos son los que van a estar aquí dándole cara a la comunidad. Solicitamos un permiso de emergencia”, señaló este martes la alcaldesa loiceña, Julia Nazario Fuentes, en conferencia de prensa, desde la zona más afectada.
El ayuntamiento denunció que, en enero de 2025, el DRNA le otorgó un permiso de emergencia para un proyecto de revestimiento, condicionado a que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) aprobara el proyecto a través de un permiso formal.
“Luego de 10 meses de espera, (el USACE) nos aprobó el proyecto, el 18 de noviembre. Sorpresa, el 8 de enero del 2026, recibimos una extensa carta del DRNA, en donde finalmente niegan el permiso (para el revestimiento con rocas)”, arguyó Nazario Fuentes.
El secretario del DRNA, Waldemar Quiles Pérez, indicó por separado, a preguntas de El Nuevo Día, que “no se le denegó el permiso, sino que se le dijo que no se podía tirar piedra allí”. La agencia recomendó que debían utilizarse “estructuras blandas”, como unos “sacos especializados y tubos que se rellenan de arena, disipan la energía y permiten que se reacumule la arena”.
“En el momento en que tú tiras piedras, además que se redirige la energía a otro lado, no te permite restablecer la playa y el depósito de arena. Con estas estructuras, se puede recoger arena nuevamente de una manera natural y nos permite, entonces, recrear el ambiente lo más parecido posible”,abundó el ingeniero, vía telefónica.

Tras los reclamos de los loiceños, personal del DRNA se reunirá este próximo jueves, a las 2:00 p.m., con la alcaldesa y otros funcionarios municipales.
En reacción a los señalamientos de la carta del DRNA, Nazario Fuentes comentó: “No estamos diciendo que la piedra es lo mejor. No, no lo es, pero es una opción. Es una opción y es la que usa el Cuerpo de Ingenieros por toda la isla, porque es un material que no es costoso”.
“No estamos en contra de lo que ellos (DRNA) dicen. Yo lo que quiero es que lo hagan (mitigar la erosión). Aquí, hay familias que no duermen cuando ese mar cruje de noche. Estoy consciente de que hay acciones que se pueden hacer”, recalcó.
La propuesta del ayuntamiento, en un tramo de 280 pies de longitud, paralelo a la calle 10 en intersección con la calle 3, podría costar unos $100,000 debido a la inflación en materiales de construcción, ya que hace un año el precio estimado era de $90,000.
El presupuesto del revestimiento de rocas –proyecto que tendría “entre cinco y siete años” de vida útil– provendría de fondos legislativos, sostuvo la alcaldesa, quien exigió a Quiles Pérez una solución antes de que comience la temporada de alto oleaje, en marzo.

En medio de las controversias, Antonia Osorio Reyes, de 91 años, es una de las loiceñas más afectadas en Parcelas Suárez porque es una persona encamada.
“Que se muevan (actúen) porque esta situación nos da miedo. Vivo aquí desde hace mucho tiempo y mis hijos se criaron aquí. Nunca habíamos visto ese mar así”, dijo la adulta mayor desde la sala de su hogar, en el que vive hace más de 70 años.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: