21 de julio de 2026 - 8:49 AM

Mientras los embalses continúan reflejando una reducción gradual en sus niveles, el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), el ingeniero Luis González Delgado, identificó las zonas de Puerto Rico donde la lluvia tendría un mayor impacto para aliviar la situación de las fuentes de abasto.
Entre las áreas prioritarias, se encuentran la sierra de Luquillo y El Yunque, las cuencas que alimentan los embalses de Carraízo, La Plata y Cidra, así como los municipios de Salinas y Santa Isabel, que dependen principalmente de agua extraída de pozos.
“Definitivamente, necesitamos que llueva para el tercio este de Puerto Rico, que son las cuencas de La Plata, Carraízo y la sierra de Luquillo, de donde nacen los ríos de Río Grande y de Canóvanas”, expresó González Delgado en entrevista radial con WKAQ-580.
Actualmente, los embalses de Carraízo y Cidra se mantienen en estado de observación, mientras personal técnico de la corporación pública realiza ajustes operacionales en los seis embalses que administra para extender el suministro durante el mayor tiempo posible.

La necesidad de lluvia planteada por el presidente ejecutivo de la AAA coincide con un aumento en la actividad de aguaceros previsto para este martes debido a una vaguada cercana a Puerto Rico.
El meteorólogo Carlos Anselmi Molina, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), indicó a El Nuevo Día que una vaguada favorecerá aguaceros y tormentas eléctricas este martes, primero sobre la mitad norte y luego hacia el interior y el suroeste. Aclaró que la lluvia no será continua ni generalizada, aunque otra ronda podría desarrollarse durante la madrugada y la tarde del miércoles.
Aunque las lluvias podrían resultar beneficiosas para algunas fuentes de abasto, González Delgado destacó que su impacto dependerá de que alcancen directamente las cuencas, ríos y acuíferos que presentan mayor necesidad.
González Delgado explicó que la lluvia en la zona de El Yunque permitiría aumentar el caudal del río que alimenta la planta de filtros Guzmán Arriba, cuya producción abastece sectores de Río Grande y Canóvanas.
“Me gustaría que lloviera mucho en el área de El Yunque para poder, por ejemplo, ayudar a nuestra gente de Guzmán Arriba, que ahora mismo está en un plan de interrupciones programadas”, sostuvo.
La AAA reinició, el 17 de julio, el plan de interrupciones programadas en Río Grande y Canóvanas ante la disminución del caudal que llega a la toma de aguas crudas de la planta Guzmán Arriba.
El programa había sido suspendido temporalmente luego de que lluvias anteriores elevaran los niveles del río y permitieran aumentar la producción.
González Delgado indicó que el sector Palmasola, en Canóvanas, comenzaría a experimentar interrupciones en el servicio desde las 6:00 a.m. de este martes como parte del plan.
Sin embargo, señaló que, si las lluvias aumentan el caudal en El Yunque y el río Guzmán Arriba recupera sus niveles, la corporación pública podría volver a suspender las interrupciones.
“Si hoy nos llueve para El Yunque y ese río Guzmán sube niveles, en efecto, tal y como hicimos hace dos semanas atrás, ponemos nuevamente en suspenso el plan de interrupciones y producimos todo lo que pueda la planta para todos estos clientes”, manifestó.
Además de mejorar el suministro en Río Grande y Canóvanas, las precipitaciones en la sierra de Luquillo también contribuirían a alimentar los cuerpos de agua que desembocan en el embalse de Carraízo.
El presidente ejecutivo de la AAA agregó que la lluvia sería necesaria en las cuencas de los embalses de La Plata y Cidra para frenar la reducción de sus niveles y permitir que las reservas comiencen a recuperarse.
Según el funcionario, si se traza una línea imaginaria de norte a sur a través de Orocovis, gran parte de la zona ubicada hacia el este de Puerto Rico enfrenta condiciones de sequía moderada.
En el sur, la preocupación se concentra particularmente en Salinas y Santa Isabel, dos municipios que dependen mayormente de pozos para recibir agua potable.
“Aunque en la zona sur quizás no hay mucha abundancia de ríos como la hay para la región norte, ellos dependen de pozos y los pozos se recargan a través de la lluvia”, explicó González Delgado.
El funcionario indicó que las precipitaciones en esa región ayudarían a recargar el acuífero del sur, una fuente esencial para el suministro de agua en ambos municipios.
Detalló que la franja costera que se extiende desde Salinas hasta Cabo Rojo atraviesa condiciones de sequía severa.
Por otro lado, González Delgado informó que sectores de Aguadilla comenzaron a experimentar una recuperación en el servicio de agua luego de que la AAA identificara un salidero oculto que había afectado el sistema de distribución.
“En Aguadilla hemos tenido desde el jueves unos eventos bien fuertes en términos del servicio de agua y ya por fin también pudimos dar con un salidero que no se había identificado”, indicó.
El funcionario estimó que, durante el punto más crítico de la avería, más de 6,000 clientes estuvieron afectados.
La situación se extendió durante aproximadamente dos semanas y provocó bajas presiones e interrupciones en sectores como San Antonio, Caimital Alto y Maleza. También afectó el nivel del tanque Vista Verde y comunidades de Moca.
El alcalde de Aguadilla, Julio Roldán, había informado que brigadas de la AAA completaron el lunes la reparación de tres salideros identificados en el sistema, por lo que se esperaba que el servicio comenzara a estabilizarse gradualmente desde este martes.
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