Oficinas centrales de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
Oficinas centrales de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados. (GFR Media)

La que sequía que afectó a Puerto Rico en julio, que obligó a racionar el agua a más de 140,000 ciudadanos, le costó $3.2 millones a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), una corporación pública que carga con el peso de una abultada deuda y cuyas arcas también se trastocaron por la pandemia del COVID-19.