Los recientes comentarios de la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, en vísperas de las Fiestas de la Calle San Sebastián, con los que daba la bienvenida a los turistas a la Ciudad Amurallada y aseguró que fue el punto de entrada a la isla del navegante Cristóbal Colón a su llegada en 1493, generaron una avalancha tanto de correcciones históricas como de burlas.
Sin embargo, el tema sobre el lugar exacto de ese desembarco y dónde estuvo Colón entre el 19 y el 22 de noviembre de 1493, es quizás uno de los enigmas históricos de Puerto Rico que mayor discusión ha provocado en todos los niveles.
Aunque no existe un consenso absoluto sobre el punto exacto del desembarco, la evidencia histórica de fuentes de la época señala a la zona oeste de la isla como el lugar donde la flota española arribó el 19 de noviembre de 1493, durante el segundo viaje de la expedición.

Según la edición en conmemoración del 475 aniversario de la llegada de los colonos españoles de la revista académica “Boletín de la Academia Puertorriqueña de la Historia”, publicada en 1968, la evidencia historiográfica provee el recuento de varias fuentes que colocan el suceso en la zona entre los actuales municipios de Aguadilla, Aguada y Añasco.
Los primeros recuentos
El primer señalamiento del punto de arribo de Colón lo hizo el cronista católico Fray lñigo Abbad en 1787 a base de una conjetura –que él mismo confesó- de que había sido en la bahía que comparten hoy Aguada y Aguadilla.
“Su único apoyo para sustentar la idea fue que dicha bahía era espaciosa y de fácil acceso, y que estaba cerca del derrotero (vía de navegación) de las flotas que iban a Santo Domingo a lo largo de la costa norte de Puerto Rico, cuando ya existía el poblado llamado Aguada”, indica el artículo. “No se basó en ningún documento histórico y confesó que por tal motivo su suposición quedaría siempre en calidad de conjetura”.
Su descripción del sitio del primer desembarco no especifica geográficamente, sin embargo, en qué lugar de la costa occidental estaba situado ese puerto. El recuento del humanista, cortesano y clérigo italiano al servicio de la corona española, Pedro Mártir de Anglería, no obstante, indica como punto exacto “el último ángulo de occidente”.
“Aparte de que tal frase es inexistente en la carta original de Fray Pedro Mártir, la descripción puede aplicarse tanto a Punta Borinquen como a Cabo Rojo y a Punta Higüero”, indica el escrito.
Por otro lado, la descripción general que pudiera tener la bitácora de navegación del propio Colón durante su segundo viaje, es inexistente al nunca haberse encontrado ese documento.
“Tampoco se conserva la bitácora de navegación de Colón en su segundo viaje, que pudiera señalar el lugar específico sin lugar a dudas, como era su regla invariable hacerlo”, indica el Boletín.
La lógica presunción de que los navegantes españoles, que en años subsecuentes a 1493 llegaban a la isla, lo hicieran a través de ese punto de desembarco, no es descabellada, por lo que el artículo sugiere que, localizando geográficamente las visitas de estos barcos, se podría situar con cierta precisión el puerto.

Puerto de los Jagüeyes
La primera mención de un viaje a Puerto Rico después de 1493 es la del navegante y explorador español -y hermano menor de Martín Alonso Pinzón- Vicente Yáñez Pinzón, en agosto de 1500, al regreso de su viaje a lo que hoy día es Brasil, acompañado de tres pilotos que estuvieron en Puerto Rico con Colón en el segundo viaje: Juan Quintero, Juan de Umbría y Juan de Jeréz.
En Puerto Rico, Yañez Pinzón sólo hizo una parada para abastecerse de agua potable y recogió algún oro, sin describir el sitio donde desembarcó.
Posteriormente, en 1505, envió a su piloto García Alonso Cansino a surtirse de varios animales en el mismo sitio visitado anteriormente, al que nombró “Puerto de los Pozos”, o “Puerto de los Jagüeyes”, palabra que significa “pozos” en taíno.
“Ese ‘puerto de jagüeyes’ no puede ser otro que el puerto así llamado por los indios, en el valle del Yagüesa o de los Jagüeyes, llamado también Higüey, en la bahía de Aguadilla”, señala el artículo.

Un viaje anterior al de García Alonso Cansino del que se tiene registro fue el del comendador Frey Nicolás de Ovando en 1502, en el que se encontraba como pasajero el Padre Bartolomé de las Casas, quien luego describió el lugar con relativa precisión, pero erró considerablemente en su cálculo sobre la distancia desde Guánica a ese punto.
Recuento de marinos
La publicación académica sugiere también que es crucial estudiar los recuentos de otros marinos españoles que llegaron al Puerto de Jagüeyes posterior a 1493 para notar coincidencias en sus descripciones del lugar y confirmar su punto preciso.
Sin embargo, la incógnita sobre el lugar exacto se agudiza al encontrar testimonios sobre un lugar más al sur, en lo que hoy se conoce como el municipio de Añasco.
“La próxima descripción (del lugar) data del 24 de junio de 1506 y está contenida en la ‘Probanza de Servicios de Juan González’, intérprete de Ponce de León en la primera expedición de colonización a Puerto Rico. En ella se describe la llegada de los expedicionarios por un puerto llamado ‘la aguada de la boca de un río muy grande llamado Guaorabo’, que es el mismo nombrado luego río Añasco por los españoles”, indica el Boletín.
Esta descripción, entonces, ofrece una localización diferente, pero un tanto más exacta, que permite tener una idea más clara de la localización histórica del puerto.

“En ese puerto y cerca del yucayeque del ‘Cacique Mayor de lo de aquella parte’ llamado ‘Mabó el Grande’, edificaron los españoles una fortaleza para poder defender la cabeza de playa establecida en una costa desconocida, así como casas para guarecerse, decir misa, cuidar sus enfermos, custodiar sus armas, los libros de gobierno, las provisiones y otras muchas cosas necesarias para el sostenimiento y la supervivencia misma de los expedicionarios, de acuerdo con su estricta organización colonizadora”, añade el artículo.
La evidencia historiográfica señala que este primer poblado llamado “La Aguada”, fue luego trasladado otro poblado fundado en 1510 por don Cristóbal de Sotomayor en lo que hoy se conoce como el municipio de Guánica,
A principios de 1511 el poblado de La Aguada fue destruido tras un ataque de los taínos de la región bajo el comando del cacique Guarionex pero, a fines de ese mismo año, fue reconstruido en el mismo sitio con el nombre de Villa de San Germán.
Haya sido por la Bahía de Aguadilla o más al sur, en la costa del delta del río Añasco, sin lugar a dudas, utilizando estos viajes como evidencia historiográfica, se puede deducir, sin temor a equivocarse, que el punto de arribo fue en algún lugar de la costa occidental de Puerto Rico y no por la Bahía de San Juan como sugirió la primera ejecutiva.


