30 de julio de 2026 - 11:10 PM

Las fallas operacionales en las unidades generatrices del sur que, desde hace dos semanas, han colocado en jaque al sistema eléctrico de Puerto Rico están vinculadas a los despidos de los jefes de las centrales que Genera PR realizó en abril, justo después de conocerse que el operador sufriría un recorte presupuestario, sostuvo el zar de Energía, Josué Colón.
Las averías de las unidades #5 y #6 de la central Costa Sur (Guayanilla), particularmente, fueron producto de errores operacionales que, al día de hoy, en pleno pico de demanda anual, mantienen al país con 400 megavatios (MW) fuera de servicio, señaló Colón, quien sostuvo que ha tenido conversaciones con personal de Genera PR sobre el reclutamiento de personal o consultores de mayor “experiencia”.
“Lo que sí creo que ha tenido un impacto, hasta ahora adverso –que no significa que no pueda mejorar–, es la decisión de Genera de salir de varios jefes de central a la vez, prácticamente. Eso creo que ha tenido que ver en la estabilidad de sus operaciones, especialmente en el área sur. Eso lo he discutido con ellos, que nos presentaron unas medidas de contingencia para atender eso, de reclutar unos recursos adicionales con más experiencia. Ellos saben que varias de las averías que afectaron unidades en el sur se debieron a fallas del personal”, enfatizó el también director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público Privadas.
Específicamente, Colón se refirió a las salidas de los jefes de las centrales de Aguirre (Salinas), Costa Sur, San Juan y Palo Seco (Toa Baja), que Genera PR anunció el 17 de abril, dos días después de la resolución del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) que definió los presupuestos para el sistema eléctrico hasta finales del año fiscal 2027-2028. A través de esa determinación, el presupuesto operacional anual de Genera PR se redujo de $345 millones a un promedio de $267 millones, o una diferencia del 17%.
Luego del despido de los cuatro jefes de plantas, Genera PR modificó su estructura operacional, designando dos gerentes regionales que supervisan las centrales del norte y sur.
Aunque Colón ha respaldado el planteamiento de que se restituya el presupuesto al área de generación eléctrica, subrayó que el recorte no es la causa directa de la crisis que hoy enfrenta la flota.
“Las fallas que hayan tenido las unidades no necesariamente son el impacto de algún cambio presupuestario que haya ocurrido hace dos semanas, porque el presupuesto estuvo ahí hasta el otro día, que el NEPR lo cambió. Eso no ocurre en un mes. Puede ser que a futuro sí”, dijo.
Según Colón, la unidad #6 de Costa Sur, que ha estado fuera de servicio desde el 16 de julio, sufrió una falla operacional al día siguiente, mientras Genera PR gestionaba su arranque. Lo propio ocurrió con la unidad #5 cuando se disparó el 22 de julio, aunque luego pudo retornar a servicio y, al presente, aporta cerca de 400 MW.
“Esa salida que tuvo Costa Sur #5 y que, afortunadamente, no ocasionó ningún daño (en la unidad) tampoco fue atribuible a nada en el área de LUMA (Energy). Fue otro error operacional humano, donde personal sacó los sistemas hidráulicos de la unidad que estaba en servicio, pensando que estaba sacando los de la unidad que estaba fuera”, dijo.
El vicepresidente de Asuntos Públicos y Gubernamentales de Genera PR, Iván Báez, insistió, en cambio, en que el recorte presupuestario ya hace “una diferencia marcadísima”.
“Para mantenimiento y operación, se necesita presupuesto. Es una diferencia marcadísima porque, sin presupuesto para operar y mantener, se hace mucho más difícil correr la flota. Vamos a enfocarnos en solucionar ahora lo que tenemos, maximizar los fondos federales y ver cómo bregamos con esta decisión del NEPR, que, a mi parecer, tiene un impacto serio”, subrayó.

Según el portavoz, la determinación del NEPR restó a Genera PR $95 millones para mantenimiento hasta el próximo año fiscal y limita la ejecución de hasta 167 proyectos “de confiabilidad”.
“Se puede decir que hay 300 MW en reparaciones de unidades más pequeñas que, si el NEPR hubiese aprobado el presupuesto (solicitado), ya estarían disponibles”, afirmó Báez, quien sostuvo que, hasta la crisis registrada desde el 16 de julio, la capacidad generatriz –al sumar las plantas de Genera PR y las privadas– superaba los 3,700 MW, por encima del consumo pico de aproximadamente 3,100 MW.
“Las fallas siempre se pueden dar por las condiciones de los equipos y la longevidad de esas unidades, algunas de la cuales tienen más de 60 años. Llevábamos un ritmo normal previo a esto”, puntualizó, al cuestionársele por las reiteradas salidas pese a la inversión, a lo largo de los pasados meses, de decenas de millones de dólares en partidas del Departamento de Energía.
El miércoles, Colón y la gerencia de Genera PR esperaban que la capacidad generatriz fuera suficiente para suplir la demanda en horas de la noche, luego de que el martes más de 370,000 abonados quedaran sin servicio tras perderse la unidad #2 de Aguirre y las tres unidades de la cogeneradora EcoEléctrica (Peñuelas), dejando un déficit de más de 800 MW.
Aguirre #2 se sincronizó temprano el miércoles tras corregirse una avería en la bomba de succión, alcanzando una capacidad de 280 MW, mientras que EcoEléctrica, igualmente, se restauró, haciendo disponibles más de 550 MW.
La salida súbita de EcoEléctrica provocó una “llama” que el gerente general, Carlos Reyes, atribuyó a los procesos de autoprotección.
“La llama observada correspondió al mechero o ‘flare’ de EcoEléctrica, un sistema de seguridad diseñado para manejar de forma controlada el exceso de gas cuando las unidades salen de servicio y dejan de consumir combustible. Aunque la llama puede apreciarse a distancia, su activación forma parte del funcionamiento normal de los sistemas de seguridad durante este tipo de eventos”, acentuó Reyes.
Por otra parte, Colón comentó que LUMA ni Genera PR han contestado “cabalmente” todos los requerimientos de información remitidos la semana pasada, que intentan auscultar los orígenes de los apagones registrados entre el 16 y 17 de julio.
Pese a la crisis reciente a causa de las deficiencias de generación, Colón recalcó que, del lado administrativo, la administración de Jenniffer González continuará enfocándose en la anulación del contrato de LUMA, al que atribuyó un peor desempeño en la obligación y ejecución de proyectos con fondos federales y reparación de infraestructura.
“Genera ha tenido fallas, las tiene que atender y ha recibido todo el peso de nuestra fiscalización en la pasada semana y pico. Pero hay unas realidades que están ahí y LUMA las tiene que atender y ellos la evaden, mientras que Genera las acepta, porque no hay de otra”, planteó.
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