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Joaquín "El Chapo" Guzmán" fue extraditado a EE.UU. en enero del 2017. (EFE)

A pesar de que el narcotraficante mexicano Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo”, está preso en Estados Unidos y enfrenta 17 cargos, su mamá Consuelo Loera y los habitantes de Badiraguato, Sinaloa, confían que salga libre tras el juicio que se realizará en una corte de Brooklyn en septiembre próximo y que esté de regreso con ellos. 

"Acabo de hablar con él por teléfono. Él está poniendo cara de valiente. Siempre ha sido alguien que actúa como si todo estuviera bien", confiesa la mamá del llamado narco de narcos en una entrevista con la revista Time.

Sin tocar una sola palabra sobre el pasado criminal de su hijo, Consuelo Loera confía en que el líder del cártel de Sinaloa va a salir bien librado de todo este proceso legal que le reclaman en Estados Unidos, para que regrese a su lado, así como lo hizo cuando escapó de las prisiones mexicanas de máxima seguridad en el 2001 y en el 2015, dice.

A Time le revela que está tranquila pese a que el capo se encuentra en una prisión de alta seguridad en Estados Unidos, luego de ser extraditado desde México. 

Con su mirada tranquila y andar lento, Consuelo recuerda que su hijo siempre ha luchado por salir adelante y por tener una vida mejor, sin mencionar en ningún momento las actividades ilícitas de las que se le acusa al capo.

"Él siempre luchó por una vida mejor, incluso cuando era un niño pequeño", dice la mujer. 

Lejos de la imagen que tienen los gobiernos de Estados Unidos y México sobre el líder del cártel de Sinaloa, al que acusan de tráfico de drogas y de ser uno de los responsables del incremento de la violencia por el control de la droga, los habitantes de Badiraguato, su ciudad natal, lo ven como benefactor de la población: llegó a pavimentar caminos de terracería, así como a ayudar a gente enferma al pagar tratamientos médicos, incluso llegó a dar dinero en efectivo, según publica la revista Time en su artículo titulado “El Chapo” Guzmán, el barón de la droga más infame del mundo”.

“Los residentes aquí (Sinaloa) cuentan historias de cómo apareció repentinamente en las fiestas de la aldea, entregando rollos de dinero en efectivo a las multitudes que lo adoraban”, destaca el artículo.

 "Es un líder, un héroe para muchas personas aquí, porque comenzó desde abajo, muy pobre, un campesino, y ayuda a la gente", expresa a Time Baldomar Cáceres, un cantante y exmaestro de una comunidad cercana a Badiraguato, en el norteño estado de Sinaloa.

"Construye caminos donde solo hay tierra. Paga por el tratamiento hospitalario de los enfermos", agrega.

Por eso esperan que “El Chapo”, apodo que hace referencia a su baja estatura, pueda recuperar su libertad y regrese a su estado natal.

Guzmán Loera nació en 1957 en una familia humilde en la comunidad de La Tuna, Badiraguato, en la Sierra Madre de México, donde las oportunidades de trabajo eran escasas. En la zona las casas eran de adobe, no había electricidad, ni agua potable. El único medio de transporte con el que contaban era una mula.

Él ayudaba a cosechar frijol y maíz a sus padres para mantener a sus otros 10 hermanos, luego se ganaba la vida cargando costales de naranja para llevar dinero a su casa y contribuir con el gasto de la comida. 

Pero fue a sus 14 años que “El Chapo” incursionó en el mundo del narcotráfico, su habilidad en los “negocios” lo hizo ascender dentro de los grupos criminales, al grado que fundó el cártel de Sinaloa en la década de los 80, considerado por la DEA y el gobierno de México, uno de los más grandes y peligrosos del mundo. 

El cártel de Sinaloa, conocido también como el cártel del Pacífico, extendió sus tentáculos en América Latina y en Europa.

El poder del “Chapo” llegó incluso a ocupar una lista en la revista Forbes, que lo incluyó como una de las personas más ricas del mundo con más de $1,000 millones.

Guzmán Loera es considerado un tipo CEO del creciente “negocio” del cártel de Sinaloa.

Mike Vigil, un exjefe de operaciones internacionales de la DEA, que pasó 13 años trabajando en México, comentó que el cártel de Sinaloa se convirtió en una entidad similar a una corporación importante con franquicias, pone de ejemplo a la cadena de comida rápida "McDonald's",  en algo así "El Chapo" Guzmán sería como el CEO, manejaría la gran estrategia y logística y luego permitiría a las subsidiarias trabajar en diferentes elementos del negocio".

Además las autoridades estadounidense aseguran que el mexicano llegó a negociar directamente con los máximos capos colombianos.

Chihuahua, Durango y Sinaloa forman el llamado Triángulo Dorado del narcotráfico, zona por la que se estuvo moviendo “El Chapo” luego de escapar en el 2001 del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en el estado de Jalisco.

Luego de 13 años, el narcotraficante fue reaprehendido en febrero del 2014.
Pero nuevamente burló la seguridad de un penal federal en julio del 2015. Esa libertad solo le duró hasta el 8 de enero del 2016, cuando fue capturado por las fuerzas de federales de México.

Ahora el capo mexicano se encuentra preso en el Centro Correccional Metropolitano, una de las cárceles más duras de los Estados Unidos, luego de ser extraditado de México, solo unas horas antes de que Donald Trump tomara posesión de la presidencia en el 2017.

A pesar de los cargos, el narcotraficante mexicano se declaró no culpable, por lo que su caso fue llevado a juicio, mismo que se realizará en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York.

De acuerdo a la publicación estadounidense, la guerra contra las drogas, que incluye al cártel de Sinaloa, liderado por “El Chapo” dejó más de 120,000 muertos en una década en México, mientras en Estados Unidos se registraron alrededor de 15,000 muertos relacionados con las drogas en el 2016.

"Si la guerra contra las drogas se clasificara como un conflicto militar, sería una de las más mortíferas del mundo", destaca el artículo de Time.


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