La escena después del sismo que estremeció a Petobo en Palu, en la provincia de Sulawesi Central, Indonesia, el 6 de octubre del 2018. (semisquare-x3)
La escena después del sismo que estremeció a Petobo en Palu, en la provincia de Sulawesi Central, Indonesia, el 6 de octubre del 2018. (AP)

Palu, Indonesia — Cristianos con sus prendas más formales asistieron el domingo a servicios religiosos en la ciudad de Palu, golpeada por un sismo y un tsunami, en busca de respuestas a la tragedia, en momentos en que la cifra oficial de muertos por los desastres superó los 1,700 y los funcionarios dijeron temer que más de 5,000 personas hayan desaparecido.

La agencia de manejo de desastres de Indonesia dijo que el número de fallecidos había ascendido a 1.763, la mayoría en Palu, pero muchos más permanecían enterrados en varias zonas que quedaron devastadas cuando el terremoto del 28 de septiembre provocó que la tierra se fluidificara, enterrando casas completas en el lodo, con sus ocupantes en el interior.

Más de 3.000 viviendas desaparecieron en dos barrios de Palu, Petobo y Balaroa, que fueron afectados por la fluidificación, informó el vocero de la agencia Sutopo Purwo Nugroho. Reportes de jefes de las aldeas informaron que en esas dos áreas hay aproximadamente 5.000 residentes desaparecidos, informó Nugroho.

“Tenemos que verificar los datos porque algunas de las casas podrían estar vacías o las personas pudieron haber ido a otras áreas”, dijo en una reunión informativa con periodistas en Yakarta, la capital de Indonesia.

En Palu, al menos 200 personas, incluidos soldados, ocuparon los bancos de la iglesia protestante de Manunggal, para el segundo servicio religioso de los tres planeados para el domingo.

Cantaron mientras una niña bailaba en el pasillo, oraron y escucharon un sermón de 30 minutos del pastor Lucky Malonda.

Min Kapala, una maestra de 49 años, dijo que fue a la ciudad -que tiene más de 25 iglesias- desde una zona periférica porque su sitio común de oración quedó destruido y la fluidificación movió tierras a su lugar.

“Estoy en esta iglesia en particular porque mi iglesia ya no existe. Está destruida y en su lugar hay un maizal”, dijo. “Esto es muy raro para mí”.

Protestantes, católicos y cristianos carismáticos comprenden un 10% de la población de Palu, la capital provincial de Célebes Central, que tiene antecedentes de conflictos violentos entre musulmanes y cristianos, aunque en la última década se han calmado las tensiones. Indonesia es el país con más musulmanes del mundo.


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