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Expertos aseguran que los monos ayudan a identificar la presencia del virus (AP).

"La culpa no es del macaco (mono)". Con ese mensaje las autoridades de Río de Janeiro pretenden frenar los ataques de personas a monos por creerlos responsables del contagio de fiebre amarilla. 

Al menos 131 monos murieron desde el inicio del año en Río de Janeiro, en su gran mayoría (un 69%) por ataques de humanos, al parecer por el infundado temor de que estos animales puedan agravar el brote de fiebre amarilla que se registra en este estado brasileño, informaron hoy fuentes oficiales.

Sin embargo, para los expertos estos animales son centinelas de la salud pública, pues son los primeros en morir cuando llega a la selva los brotes del virus.

La fiebre amarilla ha provocado la muerte de numerosos monos en Brasil en las últimas semanas, pero de los que han sido analizados en Río de Janeiro, una gran parte fue víctima de ataques humanos, denunció la Subsecretaría de Vigilancia, Fiscalización Sanitaria y Control de Zoonosis (Subvisa).

El 69% de los animales recogidos tenía signos de ataques humanos, ya sea por medio de palizas o de envenenamiento, apuntó Subvisa, que aclaró que, de los 131 monos muertos, 32 se encontraron en la ciudad de Río, capital regional.

Los organismos ambientales han manifestado su preocupación por estos datos y han recordado que los monos son aliados para erradicar esta enfermedad, ya que ayudan a identificar las zonas con presencia del virus, pero no transmiten la fiebre amarilla a los humanos, que sólo es adquirida por medio de la picadura de un mosquito infectado, algo que desconoce parte de la población.

Ante esta situación la Línea Verde, una plataforma de denuncia telefónica del ayuntamiento de Río de Janeiro específica para la denuncia de crímenes ambientales, lanzó una campaña contra el ataque a monos en Río de Janeiro. En ella se invita, a los que sepan de algún episodio, a llamar o enviar fotos y videos, siempre con garantía de anonimato.

Río de Janeiro lanzó una campaña contra el ataque a monos.

Las denuncias recibidas por la Línea Verde serán encaminadas al Comando de Policía Ambiental y a la Comisaría de Protección al Medio Ambiente, informó el ayuntamiento.

Los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo lanzaron el jueves campañas para intensificar la vacunación y hacer frente al creciente número de casos de contagio de la enfermedad, que ha provocado temor entre los habitantes de diferentes regiones.

Aunque la autoridades sanitarias brasileñas insisten en asegurar que no existe un brote de fiebre amarilla, las muertes saltaron de 20 a 53 en la última semana, y el número de casos de contagio subió a 130, según los últimos datos del Ministerio de Salud.

Los estados más afectados son Minas Gerais, con 24 muertes, Sao Paulo con 21, y Río de Janeiro con 8. 


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