Personal de Pemex trabaja en la zona donde explotó una toma ilegal de gasolina en Tlahuelilpan, estado de Hidalgo, México (semisquare-x3)
Personal de Pemex trabaja en la zona donde explotó una toma ilegal de gasolina en Tlahuelilpan, estado de Hidalgo, México. (AP / Claudio Cruz)

El número de muertos por la explosión en una toma clandestina de gasolina en Tlahuelilpan, en el estado mexicano de Hidalgo, pasó de 85 a 89 personas en las últimas horas, informaron este lunes fuentes oficiales.

"De ayer a hoy desafortunadamente hemos tenido cuatro fallecimientos más, que sumados a los 85 que se anunciaron, hoy son 89 fallecidos a las 5:00 de la mañana (7:00 a.m. en Puerto Rico)", dijo en una conferencia de prensa el ministro de Salud, Jorge Alcocer.

En la conferencia de prensa matutina del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, Alcocer explicó que hay 51 pacientes todavía hospitalizados en centros mexicanos.

“Vamos a erradicar eso que no sólo daña materialmente, no sólo es lo que pierda la nación por ese comercio ilegal, este mercado negro de combustibles, sino el riesgo, el peligro, la pérdida de vidas humanas”, dijo el presidente.

En las últimas horas, dos jóvenes fueron también trasladados a un centro especializado en Galveston, Texas (EE.UU.).

"Tenemos que dar la mayor atención. (...) Tienen muchas posibilidades de salvar su vida, que es nuestra primera y única encomienda", apuntó.

En su turno de palabra, el mandatario mexicano se limitó a decir que la tragedia es "muy dolorosa".

"No podemos decir otra cosa, estamos tratando de salvar vidas, esto es lo más importante", agregó.

El viernes en la tarde, un grupo de pobladores del municipio de Tlahuelilpan, en el céntrico estado de Hidalgo, reventó un ducto de hidrocarburo y empezó a sustraer, de una forma muy rudimentaria, la gasolina.

Tras unas dos horas, y pese a la presencia del Ejército que poco pudo hacer para controlar la tunda de centenares de personas que se acercaron a recoger gasolina, se registró una fuerte explosión.

Desde que llegó al poder el 1 de diciembre, López Obrador comenzó un combate frontal al robo de hidrocarburos a través de los ductos de la empresa estatal Pemex, que genera pérdidas millonarias para la compañía.

Para tal fin, se reforzó con miles de agentes la seguridad en los ductos y se transportó más gasolina con pipas (camiones cisterna), lo que ha causado una crisis de desabastecimiento en diez estados del país, con estaciones de servicio cerradas y compras de pánico.

Los ladrones especializados en combustible queperforan las tuberías por lo general se llevan su botín en camiones. Pero en los últimos días, debido a las acciones del gobierno contra las redes del robo de combustible, los grupos delictivos perforan los ductos e invitan a los lugareños a que les ayuden a llevarse el combustible.

Tlahuelilpan, de 20,000 habitantes, se ubica 14.5 kilómetros (9 millas) de la refinería de Tula que pertenece a Pemex. El director general de Pemex, Octavio romero, dijo que el ducto fue perforado cuando se desplazaban en él unos 10,000 barriles de gasolina Premium con una presión de 20 kilogramos (44 libras).


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