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“Bob” García fue elegido al Congreso en una elección especial celebrada el 14 de febrero de1978, después de que el primer boricua con un escaño de plenos derechos en la Cámara baja federal, Herman Badillo, renunció al puesto. (GFR Media)

Washington - Robert García, quien fue el segundo congresista de origen boricua y uno de los fundadores del Instituto del Caucus Hispano del Congreso, falleció hoy en el hospital de Veteranos de San Juan, a los 84 años.

García – nacido en Nueva York y quien desde el 2013 mantuvo residencia en Puerto Rico -, estuvo hospitalizado desde noviembre pasado, debido a una pulmonía crónica, confirmó esta noche su viuda y compañera de 38 años, Jane García.

“Siempre utilizó su posición para ayudar a Puerto Rico, tanto en las administraciones de Rafael Hernández Colón como de Carlos Romero Barceló”, indicó el exsecretario de Estado Kenneth McClintock.

“Bob” García fue elegido al Congreso en una elección especial celebrada el 14 de febrero de1978, después de que el primer boricua con un escaño de plenos derechos en la Cámara baja federal, Herman Badillo, renunció al puesto.

Había sido representante y senador estatal en Nueva York durante 14 años. Como miembro del Ejército de Estados Unidos, combatió en la guerra de Corea.

Aunque los líderes demócratas inicialmente trataron de bloquearle el acceso al escaño que dejaba Badillo, García se enfrentó a la maquinaria de El Bronx, aspiró y ganó con su nombre en la papeleta republicana.

Tan pronto fue elegido al Congreso, volvió a las filas demócratas, con los que siempre hizo caucus

Como congresista, García – quien presidió en dos ocasiones el Caucus Hispano del Congreso-, fue un líder en temas como inmigración, derechos del elector, el Censo federal, desarrollo económico y Centroamérica. Se le recuerda además por el proyecto de las zonas empresariales, el cual coauspició junto al republicano Jack Kemp.

Su antiguo escaño en representación de un distrito del condado de El Bronx es el que ocupa ahora el congresista demócrata boricua José Serrano, quien recordó que García fue uno de los promotores del feriado nacional en homenaje al líder negro de los derechos civiles Martin Luther King.

“Como uno de los primeros oficiales elegidos de ascendencia puertorriqueña en el sur del Bronx, incluyendo el primero en ser elegido al Senado del estado de Nueva York, Bobby García fue un pionero y una leyenda, y aquellos que lo conocían bien nunca lo olvidarán. Mis pensamientos y oraciones están con su familia y sus seres queridos durante este momento difícil”, indicó el congresista Serrano.

Su familia recordó además como ayudó a negociar con el entonces presidente cubano, Fidel Castro, la liberación de cinco prisioneros estadounidenses que estaban en cárceles de Cuba.

García renunció al Congreso en medio del escándalo Wedtech, por el cual fue acusado y convicto. Los cargos de corrupción en su contra, sin embargo, luego fueron anulados y quedó exonerado.

Jane García dijo que su marido – al que se le agravó su condición pulmonar hace un año trasun homenaje que le rindió el gobierno de Nueva York junto al ahora ex congresista Charles Rangel-, logró completar su autobiografía, la que esperan publicar próximamente.

El padre del ex congresista, Rafael García, fue natural de Coamo. Su madre, Rosa, nació en Ponce. Ambos se conocieron, acabados de llegar a Nueva York, en la Iglesia Metodista del antiguo barrio boricua de Manhattan, en 1924.

Después de dejar el Congreso, Bob García fue consultor, incluso de gobiernos de Puerto Rico, y mantuvo un ministerio, ‘Christian Embassy’, para miembros del Congreso, embajadores y diplomáticos en general.

Desde Nueva York, García se identificó originalmente con el Partido Popular Democrático (PPD) y el Estado Libre Asociado. Pero, en una entrevista con El Nuevo Día hace cuatro años, dijo que con el tiempo se convenció de que la estadidad era la mejor alternativa para la isla. “Cambié de idea cuando llegué al Congreso. Vi el poder del Congreso sobre Puerto Rico. Cuando era presidente del Caucus Hispano del Congreso éramos solo cuatro con plenos derechos. Baltasar Corrada del Río estaba ahí, como comisionado residente, pero sin derecho al voto. Me doy cuenta de que si Puerto Rico fuera un estado tendría quizá unos seis congresistas entonces y dos senadores. Lo vi como una forma de dar más poder a los hispanos. En Washington la única cosa que cuenta es que tú puedes hacer por mí y que yo puedo hacer por ti”, indicó entonces García.

Como congresista, colaboró con el movimiento que logró la liberación de los presos nacionalistas en 1979.

En 2016, después de haber estado unos años con residencias en Puerto Rico y el estado de Virginia, decidió domiciliarse en San Juan, lo que significó, dijo entonces, perder su voto presidencial, para poder ser elector puertorriqueño.

Cuando en la entrevista con El Nuevo Día se le preguntó sobre su mudanza  a Puerto Rico, García dio a conocer que combatía un enfisema pulmonar. “El doctor me recomendó vivir en Florida. Le dije que si necesito un ambiente que me haga sentir mejor, ‘pues me voy a Puerto Rico’. Había pensado vivir en Puerto Rico, pero nunca pensé que fuera debido a un padecimiento”, dijo entonces.

Al ex congresista boricua le sobreviven su esposa Jane Lee García, su hermana la pastora Aimee García Cortese, sus hijos William  García y Kenneth Ralph García, su hija Rosalind Persinjanow y sus hijastros Oscar Power Lee, Robert C. Power Lee, Carolina Lee Hibner y Kirsen Matos Thumecke Lee. También tiene 15 nietos.

La familia indicó que se preparan honras fúnebres que tendrán lugar en la Legislatura de Puerto Rico e incluirán un servicio religioso. En la primavera, la familia también prevé organizarle un homenaje en el cementerio nacional de Arlington, en Virginia.

En su comunicación la familia solicitó que en vez de flores, se hagan donativos al Ejército de Salvación de Puerto Rico.


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