"Nunca me he caracterizado por tener miedo", dijo la nueva gobernadora de Puerto Rico, puesto que dijo aceptar "para beneficio del pueblo".

En un abierto desafío al liderato del gubernamental Partido Nuevo Progresista (PNP), la nueva gobernadora Wanda Vázquez Garced  afirmó hoy que no renunciará a su nuevo cargo, resaltó que los puestos no les pertenecen a los partidos políticos  y pidió que el pueblo le dé una oportunidad para reactivar y mantener a flote las funciones públicas.

“La gobernación no le pertenece a esa estructura, sino que le pertenece al pueblo de Puerto Rico”, sentenció la abogada en una entrevista con El Nuevo Día, durante su primera mañana en el cargo. 

La funcionaria, que hasta hoy se desempeñó como secretaria de Justicia, manifestó que no tiene aspiraciones para las elecciones generales de  2020. De hecho, indicó que, desde antes de la crisis política de la isla, su expectativa era acogerse al retiro cuando saliera del gobierno.

Sostuvo que espera poder entablar una relación laboral con el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, quien hace apenas unos meses pidió su renuncia como jefa de Justicia.

También, defendió sus actuaciones como titular de esta agencia por los últimos dos años y medio, especialmente en lo que respecta a las investigaciones asociadas con el  mal manejo de los vagones con ayuda para los damnificados por el huracán María en 2017.

Usted mencionó que no tenía la intención de renunciar. ¿Podría abundar en su decisión?

—Estoy aquí porque la Constitución lo determina... Y yo asumí esa responsabilidad en el día de ayer, y no la asumí para ser un ave de paso. Yo creo que el pueblo de Puerto Rico quiere seguridad, tranquilidad  y   que se siga un gobierno en el que haya progreso... No soy política, no aspiro a ninguna posición política, así que mis decisiones van a estar basadas en lo mejor para el pueblo.

¿Cuándo tomó la decisión?

—La tomé una vez la Constitución dice que yo era la persona que iba en el orden de sucesión. Ciertamente, desde un principio yo dije que no estaba interesada porque no soy política y nunca he aspirado a un puesto. Al ya no estar el licenciado Pierluisi, yo soy la persona a la que se le impone esa responsabilidad, pues era aceptarla y asumir el reto, asumir las responsabilidades que lleva o decir que no voy. En ese balance, nunca me he caracterizado por tener miedo a tomar decisiones, a retos difíciles.

Hay una buena parte de la estructura política que parece maniobrar buscando una nueva persona para la gobernación...

—Sí, ha habido comentarios de que iba a venir otra persona, pero yo asumí el reto y juramenté por el pueblo de Puerto Rico, así que, por el momento, no le veo fecha a mi salida de la gobernación que no sea el 2020.

¿Tiene intención de aspirar a un cargo electivo para las próximas elecciones?

—No. Ninguna. Ya por el tiempo que llevo en el gobierno vislumbraba el retiro en un momento próximo. Aceptando este reto, no aspiro ni aspiraré a ningún cargo político.

En medio de las protestas, usted fue mencionada reiteradamente por su estrecha colaboración con el pasado gobernador (Ricardo) Rosselló Nevares. ¿Por qué los que se manifestaron deberían confiar en usted?

—Es importante que todos esos sectores que tuvieron la oportunidad de expresarse y que pudieron levantar su voz y llevar un mensaje,  sepan que soy una persona de consensos, que me gusta escuchar y que podemos evaluar sus preocupaciones, sus sugerencias y que podemos trabajar juntos en todo lo que nos une... Y que me tienen que dar una oportunidad porque Puerto Rico necesita sosiego y necesita paz. 

Se ha criticado  la forma en que  Justicia atendió  las denuncias sobre el mal manejo de los vagones con ayuda para los damnificados por el huracán María.

—Al Departamento de Justicia, llegó una sola querella que refiriera alguna comisión de algún delito. Esa querella fue investigada,  procesada y se encuentra ya a nivel de juicio, que es la querella del vagón de Toa Alta. Con relación al mal manejo de los vagones y lo que puede haber trascendido, esas investigaciones la hicieron varias organizaciones... Todas esas investigaciones llegaron a la conclusión de que lo que hubo fue un mal manejo de los suministros. En ningún momento, se perfiló la comisión de un delito ni se refirió a Justicia ninguna posibilidad de comisión de delito.

Trascendió información de que, en un momento dado, usted rechazó la idea de que refirieran una pesquisa sobre este tema a Justicia.

—Lo que salió en ese momento era un borrador que se envió a Justicia de un comunicado de prensa... Yo no había participado de esa investigación,  no sabía cómo la habían hecho  ni las conclusiones. Se quería incluirme como parte del comunicado, haciendo expresiones sobre esos resultados. Mi expresión era que yo desconocía la metodología, que no podía autenticar esa investigación porque no había participado de ella, por lo que no debían incluirme en ese comunicado. Por eso, ven que la persona dijo: “Yo lo borro”. Y, muy bien, porque no tenía nada que ver con Justicia.

¿Usted contemplaría otorgar algún indulto a Rosselló Nevares o alguno de los miembros del chat?

—De ninguna manera. Nosotros no tenemos ninguna información, (y)   ni siquiera ha habido   imputaciones de cargos criminales, por lo que eso no está sobre la mesa.

Pero hay múltiples análisis legales de juristas reconocidos que apuntan a la posible comisión de delitos.

—Eso no está contemplado ni lo he hablado con nadie tampoco.

¿Cómo describiría su relación con el presidente del Senado (Thomas Rivera Schatz)?

—Hasta este momento, no tenía una relación muy directa. Espero que la misma, a raíz de la reunión que va a haber  hoy, sea una cordial, sea una de comunicación. Esa va a ser mi disposición por el bien de Puerto Rico. No hay otro fin que no sea ese.

¿Cómo reaccionaría si las estructuras políticas le exigen a usted que  permita el paso a otra persona para  que ocupe la gobernación? 

—Mi reacción sería que la gobernación no le pertenece a esa estructura, sino que le pertenece al pueblo de Puerto Rico. Esa Constitución, que permitió que el pueblo se expresara en las calles y que expresara que tenían reparos con el gobernador y que resultó en la salida del gobernador,  es la misma que le dice a esas estructuras políticas que si eso pasa (la renuncia) la persona en el orden de sucesión es la secretaria de Justicia (ante una vacante en el Departamento de Estado). Así que yo respondo al pueblo. Yo no puedo responder a las estructuras políticas.

¿Por qué no objetó la juramentación de (Pedro) Pierluisi cuando parecía haber un consenso sobre la inconstitucionalidad de ese acto?

—Cuando el secretario de Estado juramenta ya estaba en funciones. Él había juramentado como secretario de Estado en receso. Eso significa que está en una jerarquía mayor que el Departamento de Justicia. Cuando él decide juramentar, que me lo comunica, es importante recordar que la ley no había sido interpretada por nadie. La enmienda estaba en pleno vigor por lo que él entendía que había una excepción al estar juramentado por Cámara y Senado. El juramenta basado en la Ley 7  de 2005. Posteriormente, esa enmienda es analizada y  estudiada por el Supremo, y ellos deciden que esa parte de la ley es inconstitucional.

Pero esto fue anticipado por muchísimos sectores. ¿Cómo secretaria de Justicia pudo advertir la equivocación?

—En ese momento, habían opiniones de anteriores  secretarios de Justicia que habían analizado y que establecían que esas enmiendas permitían eso. Por eso, fue necesario el escrutinio del Tribunal Supremo.

Usted lideraría un complicado proceso de bancarrota. Ese tema cae fuera de su área de pericia. ¿Cómo va a manejarlo?

—Creo que hay unos excelentes grupos de trabajo profesionales que pueden asistir. Todos los gobernantes y directores tienen a personas que van asesorando. Yo soy una persona muy estudiosa y dedicada. Como parte de mis funciones, pondré todos mis esfuerzos a lo que ya conozco y a tener la especialidad que requiera para tomar las decisiones correctas.

¿Le daría paso a una auditoría de la deuda?

—Eso es un tema que se ha discutido bastante. Hay opiniones diversas. Puede ser justa, puede ser necesaria. Creo que tengo que profundizar un poco en el tema antes de tomar una decisión.

¿Cómo trabajaría con la Junta de Supervisión Fiscal?

—Si bien es cierto que nadie está de acuerdo con las decisiones de la Junta, yo creo que su decisiones   han tenido un impacto enorme en las agencias,  en el gobierno. Pero la Junta está ahí. Tenemos que buscar unos consensos. Yo tengo que buscar los beneficios de las agencias que dan servicios al pueblo, principalmente las agencias de seguridad, salud y educación, que deben tener una consideración especial por parte de la Junta.

¿Cómo reaccionaría si continuaran las manifestaciones?

—Lo primero es que les reconozco su derecho y vamos a continuar respetando ese derecho. Me gustaría saber cuáles son los planteamientos. He escuchado que dicen “Wanda, no” y el otro no, y bueno, veríamos que no hay nadie (apto). Yo quiero que nos den la oportunidad de hacer un trabajo, de reunirnos, de hacer un plan de gobierno. En la medida que nosotros no podamos reestablecer el gobierno, pues no podemos demostrar los resultados. Yo sé que todos queremos resultados, pero me tienen que dar la oportunidad de poder trabajar juntos.

¿Mantiene algún tipo de comunicación con los miembros del chat?

—Del chat, no. Sí hablé con el secretario de la Gobernación, (Ricardo) Llerandi, cuando se estaban preparando el estatus de las diferentes agencias que se entregaron con el secretario Pierluisi. Pero no he tenido la oportunidad de hablar con algunos de ellos que están en el gabinete.


💬Ver 0 comentarios