Así luce la guagua Chevrolet Suburban. (Captura / www.chevrolet.com) (horizontal-x3)
Así luce la guagua Chevrolet Suburban. (Captura / www.chevrolet.com)

La Oficina de Administración de La Fortaleza ordenó comprar en febrero pasado un vehículo blindado de $245,000 para brindarle seguridad al gobernador Ricardo Rosselló Nevares sin haberle notificado previamente de la determinación, informó hoy el secretario de Asuntos Públicos, Ramón Rosario Cortés

Pero en vez de cancelar la orden, el ejecutivo accedió a traspasarle la guagua Chevrolet Suburban modificada al SWAT (Special Weapons and Tactics) de la Policía de Puerto Rico para que la utilice en sus operativos. Rosario dijo a endi.com que el traspaso se hizo a petición del secretario del Departamento de Seguridad Pública, Héctor Pesquera

El secretario de Asuntos Públicos detalló que el proceso de comprar el costoso vehículo ocurrió de la siguiente manera. Primero, comentó Rosario, “el Departamento de Seguridad Publica había notificado la necesidad de tener vehículos de seguridad para el señor gobernador”. 

Fue en ese entonces que la Oficina de Administración de La Fortaleza comenzó a buscar vehículos utilizados para brindarle protección a los mandatarios. Entre estos, se destacaron los vehículos blindados. Tras determinar comprar la guagua blindada por un costo de $245,000, supuestamente se le presentó al gobernador la orden de compra, según relató el funcionario. 

“Se hace la orden de compra y se le informa al gobernador, y ahí el Departamento de Seguridad Pública dice que lo puede utilizar”, manifestó. 

El gobernador, sin embargo, aclaró conocía que La Fortaleza evaluaba la compra de un vehículo, pero desconocía era el monto de la transacción. 

En conferencia de prensa desde la Mansión Ejecutiva, Rosselló precisó que cuando objetó la compra tras conocer el costo.

"Me pareció que el costo era muy alto. Hablé con el secretario (Pesquera) a ver si era un vehículo que se podía utilizar en la necesidad de la Policía y dijo que sí", sostuvo. 

Cuando se le cuestionó si la guagua blindada tendría algún uso real en la Policía, el gobernador afirmó que las especificaciones lujosas que iba a tener le fueron eliminadas para ajustar el vehículo no a uno de transporte de un mandatario, sino a los estándares de un auto para asuntos de seguridad.

De hecho, reveló que tal cambio provocó un ajuste en el costo. No supo indicar cuánto menos ahora costaría.  

“Según tengo entendido, el costo va a ser menor”, precisó.

Entrada la tarde, el secretario Pesquera dijo: 

El vehículo de seguridad ordenado por el gobierno de Puerto Rico aún está en el proceso de elaboración en Texas. Una vez ordenemos las especificaciones para que el diseño interior se adapte para las labores del SWAT, conoceremos el costo final pero se espera que sea menor al originalmente cotizado". 

El transporte, según Pesquera, "facilitará el acceso de los oficiales de esta unidad especializada en áreas de peligrosidad de forma segura, manejar incidentes de alto riesgo y se podrán ejecutar misiones relacionados con la seguridad pública sin mayores problemas en la lucha contra la criminalidad”.

Por otro lado, Rosario Cortés afirmó que la vida del gobernador no está en tal peligro como para tener que comprar un vehículo blindado. 

“No creemos que sea necesario un vehículo con esa especificidad y menos con ese precio”, sentenció. 

Sin embargo, destacó que sí es necesaria para proteger a los policías. 

El SWAT tiene vehículos de seguridad donde los agentes quedarían expuestos en casos de alta incidencia criminal”, dijo Rosario Cortés.

El vehículo en controversia, que inicialmente se iba a equipar con interiores de lujo, aún no ha llegado a la isla. 

Rosario Cortés dijo que actualmente “se modifica para que se ajuste a las necesidades del SWAT”.

La empresa a cargo de preparar la guagua es Texas Armoring Corporation, una empresa fundada en el 1970 para preparar vehículos que proteja a las personas de terroristas, criminales y secuestradores, dice su página cibernética.

Cuando llegue la guagua, será la única que tendría el gobierno que sea blindada.

El vehículo fue pagado con unos ahorros de $2 millones que tuvo La Fortaleza el pasado año fiscal en nómina, informó Rosario Cortés.

Pesquera declaró mediante expresiones escritas que “la Administración de la Oficina del Gobernador consultó al Departamento de Seguridad Pública si eran necesarias medidas de seguridad en vehículo del gobernador. Es un protocolo estándar tener vehículos de seguridad para transportar a mandatarios por lo que informé que era necesario”.

“Una vez informado al gobernador el alto valor del vehículo, éste auscultó la necesidad de un vehículo de seguridad blindado para la Policía de Puerto Rico. Ante esto, informamos que es un vehículo que se puede adaptar al trabajo que realiza la división de SWAT de la Policía y que sería de gran utilidad para sus trabajos. El gobernador ordenó que el vehículo se le pasará a la Policía para esos propósitos. Este vehículo permitiría a la Policía contar un vehículo para el cual no tenían presupuesto y que sería de gran utilidad”, puntualizó.

Las necesidades del SWAT

Al trascender que el vehículo sería destinado para SWAT, una fuente de El Nuevo Día con pleno conocimiento sobre las deficiencias y necesidades de esta unidad especializada de la Policía, destacó que sería la primera vez que recibirían un vehículo de este calibre para atender situaciones peligrosas.

Vista de la parte de al frente de una Ford Excursion de SWAT (Suministradas)

“Se había pedido una Bearcat que es un vehículo de SWAT. También se pidieron cuatro Suburban o Yukón e ignoraron el pedido. Terminaron entregando dos 4Runner que ni siquiera son 4x4”, dijo. “Aquí se trabaja con mucho equipo, con armas. Todo esto pesa y ocupa espacio”, añadió.

Especificó que los vehículos en donde se mueve esta unidad de la Uniformada no están aptos para soportar la cantidad de equipo con el que carga esta unidad y que la adquisición de las 4Runners se hizo en el 2016 “por un sobrante” de compra de vehículos para coroneles.

Previo a estos autos, la unidad contaba con modelos Ford Excursion del 2005, que se encuentran deterioradas, con el techo corroído, asientos rotos y arreglos con ‘ducktape’.  “Están tan graves que llueve y te mojas”, mencionó.

“Ahora hasta se le filtra el agua. Se le ha tenido que poner fiberglass para que no filtre tanto. Esto hay que hacerlo cada dos a tres meses y sale del dinero de los agentes”, denunció.

“Eran tremendos vehículos en su momento. Son tan buenos porque cumplen con lo que necesita la unidad, por eso se han ido arreglado poco a poco, ya que se tratan de los únicos vehículos que cumplen con la necesidad de SWAT y se está intentando evitar que se decomisen”, indicó.

Al cuestionarle por qué el dinero para las mejoras a los vehículos de SWAT sale de los agentes, la fuente indicó que “hacer un pote” para resolver es más rápido que “el proceso burocrático que puede tomar de semanas hasta seis meses”.

Sobre la guagua que será destinada para SWAT, indicó que es un tremendo vehículo, pero al tratarse de un auto cuyas alteraciones no fueron hechas pensando en las necesidades de los operadores tácticos, no sabría decir si cumplirá su propósito.

 

Vista del techo de una de las Ford Excursion de SWAT. (Suministrada)

“SWAT es un equipo de respuesta. Tiene que estar a fácil acceso y llegar rápido. Este tipo de vehículos usualmente funciona para unidades de escoltas, para transportar dignatarios”, sostuvo.

La división cuenta con dos guaguas blindadas que están prácticamente inoperantes por la falta de uso. Piénsalo así, tienes a cuatro operadores con todo su equipo en un vehículo que de por sí pesa por el blindaje y por esto no se puede usar todos los días, a eso le sumamos la cantidad de gasolina que gastan -si es que no son diésel- no es efectivo para las necesidades del equipo”, concluyó.


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