Eudaldo Báez Galib

Punto de vista

Por Eudaldo Báez Galib
💬

Carta a la gobernadora Wanda Vázquez

Estimada señora gobernadora: El liderato de los cuerpos legislativos anunció que mañana, martes, aprobarán una nueva ley electoral y el Código Civil revisado. Además, escuché sus declaraciones al respecto en entrevista dominical, mientras usted votaba en la elección especial. 

He evitado comentar asuntos legislativos extraordinarios en consideración a los que fueron mis compañeros y compañeras en los cuerpos legislativos. Sin embargo, ante la urgencia del anuncio de los presidentes de los cuerpos, lo seminal de los asuntos y las palabras de aliento de la señora gobernadora, vengo moralmente obligado a dirigirme a usted y solicitarle permita inyectarme ahora en el proceso de análisis al que usted ha de someter los proyectos.

Por supuesto, no abandono la esperanza que los legisladores y legisladoras, luego de haber necesariamente percibido las objeciones de tan variados sectores de opinión, mediten las consecuencias de sus votos.

Señora gobernadora, la obligación moral que fuerza esta inusual carta pública, surge de mi profundo envolvimiento como funcionario público en ambos asuntos y de las anormalidades que rodean los asuntos. 

Fui comisionado electoral desde 1985 hasta 1992, y como tal participé en la implementación de lo que entonces era la nueva Ley Electoral redactada por una comisión compuesta por Charles Cuprill, Peter Krisanowski (PNP), David Noriega (PIP) y Héctor Luis Acevedo (PPD), con la cooperación del gobernador Carlos Romero Barceló, y en la transición en la Comisión Estatal de Elecciones de “lápiz y papel” a computadoras.

Estuve presente en el nacimiento de la revisión del Código Civil, fui miembro de la comisión conjunta a cargo durante mi ejercicio como senador y copresidí la misma, de 2000 a 2004. 

Aunque por sus expresiones públicas se puede deducir que está consciente de la importancia de ambos asuntos, permítame reforzarle las que sabemos conoce, especialmente como abogada activa: que el ordenamiento electoral es el que hace gobierno y el ordenamiento civil es el que hace sociedad. 

Permítame también subrayarle que la ruta legislativa del proyecto electoral, derrumba los dos postulados esenciales del sistema, no importa época ni lugar: confianza y consenso. Una elección es tan buena como el electorado confíe en ella y es tan válida legalmente como que sea producto de consenso. 

En cuanto al Código Civil, siempre me ocupé que no lo aprisionaran intereses ajenos a su esencia y que reflejara la realidad de toda la sociedad puertorriqueña con cotejos de otras que disfrutan igual ordenamiento. Si hay alguien que ambiciona un código en funciones, es este servidor. Pero el anhelo no puede superar las realidades.

Para fortuna de los puertorriqueños, usted ejerce una gobernación afortunadamente anómala. Lo que le abre espacios negados a otros gobernantes en el pasado. Por sus gestiones públicas, creo que lo reconoce. Por favor, use eseespacio, dele fuerza, institúyalo, para el futuro. Y durante el proceso de análisis de estas dos piezas legislativas, mantenga en mente un refrán conocido, en caso de que se conviertan en ley: “Siempre es tarde cuando se llora”.









Otras columnas de Eudaldo Báez Galib

viernes, 10 de julio de 2020

El ganador fue el PPD

Fue una buena noche para el PPD, muy mala, “por carambola”, para el PNP y los candidatos salieron del estudio del canal sin cuchillos en la espalda, opina Eudaldo Báez Galib

miércoles, 8 de julio de 2020

Por si se activa el “juicio político”

Activado el proceso, es indispensable la transparencia, que el pueblo participe como jurado y que se garantice a la gobernadora, con particularísima rigurosidad, su “debido proceso”, escribe Eudaldo Báez Galib

jueves, 25 de junio de 2020

La prueba suprema del Supremo

Los partidos políticos, popular y novoprogresista y en Estados Unidos el demócrata y republicano, luchan crudamente por controlar la judicatura, destaca Eudaldo Báez Galib

jueves, 18 de junio de 2020

Cristiandad y autocracias

Eudaldo Báez Galib analiza relaciones entre la "fe" y la política en Puerto Rico, Estados Unidos y otros países