Antonio Quiñones Calderón

Punto de vista

Por Antonio Quiñones Calderón
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La marcha del gobierno de Puerto Rico sigue imparable


Hoy jueves, el gobernador Ricardo Rosselló participó en la Cumbre de Oportunidades Económicas del Departamento de la Vivienda federal (HUD), durante la cual destacó las oportunidades existentes para cientos de residentes de vivienda pública que se capacitarán y harán de un empleo bajo la Sección 3 de esa agencia.

Estuvo también en la presentación de la Radiografía del Consumidor auspiciada por MIDA, en la que abogó por la continuación de las alianzas privadas y públicas para continuar la lucha por la paridad para Puerto Rico.

Además, aprobó una ley que extiende por tres años el estatus de transitoriedad de maestros del sistema público de enseñanza para que cumplan con los requisitos para su certificación como maestros regulares; y divulgó su orden administrativa que rechaza el discrimen por identidad de género u orientación sexual real o percibida que aplicará en lo adelante a los siete negociados del Departamento de Seguridad Pública.

También reiteró la política pública de su administración y su compromiso personal de cero tolerancia contra la corrupción y la disposición a colaborar con las agencias de ley y orden estadounidenses para descubrir, atajar y sancionar todo desvío de la legalidad y la pulcritud en el servicio público.

Lo anterior, que puede sugerir el resumen de un comunicado oficial sobre parte del día (solo parte) de la agenda del gobernador, no lo es. Trata de una pizca, una pizca no más, de la agenda de un día normal del gobernador de Puerto Rico, que evidencia, solo parcialmente, que a pesar de la sacudida que produjo el despido fulminante del ex súper secretario Raúl Maldonado y las graves acusaciones sin sustentar con hechos de su decepcionado hijo, la marcha del gobierno sigue imparable, que no se han cerrado las puertas de las agencias y no ha colapsado el gobierno, como plantean (y desearían) algunos agoreros. 

En efecto, si Nerón se entretenía tocando la lira (no era un arpa, como se ha insistido) mientras Roma ardía, acá en Puerto Rico, siglos después, ni se entretiene el gobernador Rosselló al son de la música de cataclismo que muchos andan entonando, ni está en fuego el gobierno y mucho menos el pueblo.

Sí tiene la administración una tarea de gran magnitud por delante: seguir con su agenda de trabajo a la vez que actúa de tal manera -como lo está evidenciado el gobernador- que reafirme la continuación de una obra de gobierno y una prestación de servicios a cargo de funcionarios y empleados comprometidos con cada uno de sus usuarios y sensibles a las expectativas colectivas de un pueblo que demanda y requiere de sus servidores públicos su más acrisolada entrega al bien colectivo.


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