En 2014, el profesor Eduardo Lalo presentó la Vigésima Séptima Lección Inaugural de la Facultad de Estudios Generales titulada Las dos universidades. La primera universidad, según el destacado escritor, es la institución en cuyas aulas los estudiantes descubren “la poesía o la célula”, en la que miles se transforman, su mente se abre al ancho mundo, es la que se queda contigo toda la vida. La segunda, es la que socava la primera, la burocrática, la del no se puede, la que la debilita porque deja que “ese mundo exterior anticultural, anti intelectual, anti universitario” se adentre en sus predios. Aunque ese mismo año mi alumna Ilka Ivelyss Cruz Rosario comenzó sus estudios universitarios, no asistió a lección de Lalo. No pudo acudir porque empezó a cursar su bachillerato como parte del Plan Piloto de Estudios Universitarios para Personas Confinadas, iniciado por el profesor y sacerdote jesuita Fernando Picó. Aún así, esa primera universidad que bien describe el colega fue a su encuentro en la cárcel de mujeres de Bayamón y la transformaría para siempre.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: