

12 de agosto de 2026 - 10:08 AM


Tras efectuar un “operativo de emergencia” desde temprano este miércoles, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) confirmó en horas de la noche el hallazgo del delfín que merodea las aguas cercanas al islote Icacos, en Fajardo, sin la careta que, según imágenes difundidas, tenía incrustada en su torso.
Se trata de “Miguelito”, un delfín juvenil macho, apodado de esa manera, que se ha viralizado por sus interacciones con bañistas y turistas cerca de Icacos, y que mantiene en alerta a las autoridades.
“Lo que está sucediendo con el delfín es indignante... Están abusando del delfín”, expresó el secretario del DRNA, Waldemar Quiles, en una conferencia de prensa celebrada temprano en la tarde. Al cierre de esta edición, cerca de las 7:30 p.m., el funcionario confirmó a este medio el hallazgo.
El animal se mantiene libre en aguas del Atlántico, y fue hallado por miembros del Cuerpo de Vigilantes, junto a personal técnico, incluyendo biólogos, adscritos a la Secretaría Auxiliar de Conservación e Investigación de la agencia, precisó el titular del DRNA.
Los oficiales del Cuerpo de Vigilantes se movilizaron al lugar durante la madrugada tras recibir vídeos que mostraban al delfín con una máscara de buceo incrustada en su piel.
“El delfín que en las últimas semanas se ha observado en las aguas cercanas al islote de Icacos, parte de la Reserva Natural Marina Cayos de la Cordillera, y que tenía incrustado una máscara de buceo esta mañana, fue encontrado en horas de la tarde de hoy en buen estado y sin dicho equipo óptico en su cuerpo. Los biólogos del DRNA evaluaron el estado de este animal, encontrando que el mismo estaba bajo los parámetros de saludable y luego procedieron a facilitar su acceso al mar”, dijo Quiles por escrito.

La bióloga Grisel Rodríguez y Ricardo Colon, ambos del DRNA, se trasladaron a la zona temprano para intentar localizarlo. El DRNA había advertido que, al hallarlo, el futuro del delfín podía estar en manos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, (NOAA, por sus siglas en inglés), lo que no ocurrió.
Quiles aseguró, en la rueda de prensa, que, por lo que habían apreciado en las imágenes, alguien tiene que haber interactuado con el mamífero acuático y colocado la careta máscara de buceo.
“Ciertamente, (los delfines) tienen unas conductas de jugar con cosas en el mar, pero es sumamente difícil, cuando el diámetro de la cabeza, el cuello y el tronco del delfín es mucho mayor, que la careta se ponga sola con la banda contraída. Ciertamente le cabe a él, pero alguien la tuvo que estirar y ponérsela”, sostuvo.

Los delfines están protegidos bajo la Ley Federal de Protección de Mamíferos Marinos del 1972, la cual prohíbe la caza, el acoso, o cualquier interacción con estas especies, y por la Ley 241 de Protección de Vida Silvestre.
“El desconocimiento de la ley no te exime de cumplirla... Cuando cojamos al que sea, le va a caer todo el peso de la ley sin pena y sin gloria”, advirtió Quiles, quien ordenó al Cuerpo de Vigilantes continuar patrullando el área.
El Nuevo Día expuso temprano el miércoles la presencia del delfín en aguas cercanas a Icacos, parte de la reserva natural de Cayos de la Cordillera de Fajardo.
Varios vídeos compartidos en las redes sociales de Boating Puerto Rico, un negocio local de renta de botes, muestran al delfín “Miguelito” nadando entre un mar de turistas, quienes lo persiguen y tocan. Algunos comentarios en las redes sociales alegan que también alimentan al delfín para atraerlo a las embarcaciones y servir de entretenimiento para turistas.
El DRNA había expresado preocupación por el estado de salud del delfín. La agencia sospecha que operadores de embarcaciones chárter alimentan o utilizan otros métodos para atraer el animal y fomentar su interacción con sus clientes turistas.
“Creemos que tienen un instrumento de sonido que hacen que el delfín se acerque hacia las personas”, puntualizó Marisel Martínez, secretaria auxiliar de Conservación e Investigación del DRNA.
Quiles, en tanto, advirtió “que las personas que tengan permiso chárter para llevar la gente a ciertas áreas y lo estén usando para fines que no son acordes, se les va a quitar el permiso”.
Reilnaldo Domínguez, representante de Boating PR –que no cuenta cuenta con una certificación de Turismo Náutico, como dispone la Ley de Fomento Turístico del 2010–, negó, en entrevista con este medio, que el delfín sea alimentado por los visitantes de Icacos. “(Los turistas) no le dan de comer; solo comparte con la gente. Le gusta tener contacto con la gente”, enfatizó.
Desde junio, representantes del programa de Rescate de Mamíferos Marinos, alertaron sobre el riesgo de estas interacciones mediante comentarios en los vídeos de Boating PR.
En una publicación del 26 de junio, Boating PR muestra una persona nadando con el delfín y utilizando “Seabob”. Compartieron un vídeo similar el 13 de julio.
“Seabobs” son el equivalente a “scooters” eléctricos para ambientes acuáticos. Domínguez indicó que su empresa no ofrece alquileres de esos equipos. Sin embargo, en su página web y redes sociales, se observan “Seabobs” similares con ofertas de añadirlos al alquiler de la embarcación. No proveyó el nombre de las compañías que sí alquilan el equipo.
“Nos preocupa que, mientras (el delfín) vaya madurando, siga interactuando con personas, y entonces comience a hacer conductas agresivas que las personas interpreten como recreativas”, señaló Nilda Jiménez, coordinadora del Programa de Especies Protegidas del DRNA, antes que se produjera la emergencia de este miércoles.
“Las personas tienen que dejarlo quieto para que invierta tiempo en ser delfín”, continuó Jiménez.
El DRNA exhorta a que cualquier ciudadano que presencie alguna interacción con el delfín a comunicarse de manera confidencial con el Cuerpo de Vigilantes: (787) 999-2200 ext. 2910 o 2911.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: