Mariela Castro Espín escribió en su cuenta de Facebook que “la nueva fórmula sostiene la esencia del artículo anteriormente propuesto (68)
Mariela Castro Espín escribió en su cuenta de Facebook que “la nueva fórmula sostiene la esencia del artículo anteriormente propuesto (68)". (Carla D. Martínez / Especial para El Nuevo Día)

La Habana, Cuba - Las enmiendas realizadas al proyecto de nueva Constitución en Cuba eliminaron el lenguaje original que abría las puertas directas al matrimonio entre personas del mismo género, pero lejos de ser un paso de retraso, se logró un importante avance, según la diputada Mariela Castro Espín, hija del expresidente Raúl Castro Ruz y máxima voz defensora de los derechos de la comunidad gay en la isla. 

Castro Espín escribió en su cuenta de Facebook que “la nueva fórmula sostiene la esencia del artículo anteriormente propuesto (68), pues borra el binarismo de género y heteronormatividad con el que estaba definido el matrimonio en la Constitución de 1976”. 

Afirmó que “la variación en la nueva propuesta estriba en las sustitución de ‘personas’ por ‘cónyuges’, cuestión que mantiene la posibilidad de que todas las personas podamos acceder a la institución matrimonial. Además coloca como elemento novedoso, las uniones de hecho, sin atarlas a género alguno; esta figura, a la larga y según las estadísticas, es la más usada en nuestra sociedad”. 

Agregó que “no hay retroceso, la esencia del artículo 68 se mantiene, la lucha continúa, ahora démosle el ‘Sí’ a la Constitución y luego cerremos filas para lograr un Código de Familia tan avanzado como el nuevo texto constitucional”.

La reacción de Castro Espín, quien ha defendido con vehemencia el derecho de la comunidad gay al matrimonio, surgió luego de que se diera a conocer en las reuniones de comisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que el polémico artículo 68, que daba paso al matrimonio gay, había sido derogado y cambiado por un lenguaje más ambiguo, que llevaba la propuesta a una votación popular futura, en lugar de colocarla directamente en la nueva Constitución.

El nuevo texto causó conmoción entre la comunidad gay cubana, que veía con esperanza que su reclamo fuera elevado a rango constitucional. De primera instancia la acción fue vista como un retroceso, pero Castro Espín llamó a mantener la lucha, ver lo positivo del proyecto y lanzó un ataque directo a los líderes religiosos que han encabezado la oposición a la propuesta.

“Cuba es nuestra, Cuba es de todos y todas. No hemos cedido ni cederemos a los chantajes fundamentalistas y retrógrados que se oponen políticamente al proyecto emancipador de la Revolucion cubana”, manifestó la hija de Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefe de la comisión que redacta la nueva Constitución.

El conocido activista Francisco Rodriguez, autor del popular blog “Paquito El de Cuba”, tomó la noticia como quien logra una de cal y otra de arena.

“Después de mi primera reacción personal de sorpresa, algo de desconcierto y hasta cierta contrariedad, vale la pena intentar un distanciamiento desapasionado para analizar la solución que acaba de trascender sobre la definición del matrimonio en el proyecto de Constitución que en los próximos días deberá analizar y aprobar el Parlamento”, escribió en su blog.

“Lo primero que me vino a la mente es que la nueva propuesta sería más bien ‘un paso al lado’. Ni tan hacia atrás como dirán las personas más críticas, ni tan adelante, cómo ya lo acariciábamos desde el activismo por los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI)”, agregó.

“La próxima Constitución definitivamente no dirá de modo taxativo y discriminatorio que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer como la vigente carta magna, y esto ya de por sí es un enorme paso de avance. Un triunfo que nadie nos puede escamotear ni disminuir, con una gran significación simbólica y práctica. Una puerta abierta hacia ese futuro matrimonio igualitario que queremos conseguir”, sostuvo.

“Pero tampoco nuestra Ley de leyes definirá al matrimonio como la unión entre dos personas, como recogía la versión que discutimos en la consulta popular y que resultaba un concepto muy revolucionario. En relación con esa primera intención, retrocedimos. No logramos el consenso para mantener ese planteo”, agregó.

Las reacciones de los dos activistas cubanos llega luego de que la propuesta constitucional que abría las puertas al matrimonio gay fuera sacada del texto que analiza esta semana la ANPP y en su lugar será llevada a un referéndum popular, en un proceso separado del que se realizará el año próximo para validar y poner en ejecución la nueva Carta Magna.

El polémico artículo 68 no sobrevivió a la consulta popular que entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre se realizó en todo el país, pues según las autoridades cubanas, en el 66 por ciento de las reuniones que se realizaron para discutir la nueva Constitución, la propuesta fue discutida, con una mayoría sustancial de posiciones en contra.

La propuesta contaba con una enconada oposición de dirigentes religiosos en la isla, pero no pudo quebrar la visión conservadora que existe en Cuba sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.

“La Comisión propone diferir el concepto del matrimonio, es decir, que salga del Proyecto de la Constitución, como forma de respetar todas las opiniones. El matrimonio es una institución social y jurídica. La ley definirá el resto de elementos”, informó a los parlamentarios de la ANPP el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, vocero del comité que trabaja en la elaboración del documento, el cual está presidido por el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), Raúl Castro Ruz.

“En el Código de Familia deberá establecerse quiénes pueden ser sujetos del matrimonio, se realizará consulta popular y referéndum, en un plazo de dos años, a partir de una propuesta de disposición transitoria recogida en el propio proyecto”, sostuvo Acosta, según la página de Twitter de la ANPP, que desde el domingo pasado se reúne en su periodo ordinario de fin de año, el cual cierra el viernes con una reunión del pleno.

El artículo 68 del proyecto de nuevo constitución establecía que “el matrimonio es la unio´n voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ello, a fin de hacer vida en comu´n. Descansa en la igualdad absoluta de derechos y deberes de los co´nyuges, los que esta´n obligados al mantenimiento del hogar y a la formacio´n integral de los hijos mediante el esfuerzo comu´n, de modo que este resulte compatible con el desarrollo de sus actividades sociales”.

El texto cambiaba lo contenido en la Constitución vigente desde 1976, que coloca a un hombre y una mujer como las figuras que forman el matrimonio. Los detractores de la reforma señalan que el alcance de dar rango constitucional a ese concepto va muy lejos, pues da a los gays la posibilidad de entrar en conceptos como la adopción.

El artículo 68 fue cambiado por el artículo 82, que sostiene que “el matrimonio es una institución social y jurídica. Es una de las formas de organización de las familias. Se funda en el libre consentimiento y en la igualdad de derechos, obligaciones y capacidad legal de los cónyuges. La ley determina la forma en que se constituye y sus efectos. Se reconoce, además, la unión estable y singular con aptitud legal, que forme de hecho un proyecto de vida en común, que bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, genera los derechos y obligaciones que esta disponga”.

Incluye, además, una disposición transitoria que sostiene que “atendiendo a los resultados de la consulta popular realizada, la Asamblea Nacional del Poder Popular dispondrá, en el plazo de dos años de vigencia de la Constitución, iniciar el proceso de consulta popular y referendo del proyecto del Código de Familia, en el que debe figurar la forma de constituir el matrimonio”.

El artículo 68 obtuvo el mayor número de propuestas durante el proceso de consulta popular y suscitó un total de 192,408 opiniones, único con cifras de más de seis dígitos, afirmó Acosta, al explicar que el complejo proceso requirió organizar más 1,700,000 propuestas de la población. 

Acosta detalló que el 24.57 por ciento de los criterios que se emitieron durante el proceso fueron sobre este tema, es decir, en el 66 por ciento de las reuniones hubo una opinión al respecto.

El contenido del texto final fue entregado a los diputados para que lo analicen hoy y se preparen para debatirlo el viernes en el pleno de la ANPP, donde será aprobado y luego llevado a referéndum de refrendación el año próximo.


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