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En los últimos años, el dos veces campeón  de la NBA Kawhi Leonard ha confrontado problemas con lesiones, desde San Antonio hasta Toronto y los Clippers.
En los últimos años, el dos veces campeón de la NBA Kawhi Leonard ha confrontado problemas con lesiones, desde San Antonio hasta Toronto y los Clippers. (The Associated Press)

Imagine que usted compra boletos para ver a su jugador favorito, ya sea LeBron James o Kawhi Leonard, después de marcar en el calendario la fecha en que sus respectivos equipos viajan a Orlando, una de las ciudades de Estados Unidos más cerca de Puerto Rico, para enfrentar al Magic.

Usted gasta parte de sus ahorros en hacer el viaje, conseguir alojamiento y separar un presupuesto para transportación, comida y otras compras, para cumplir su sueño de ver en acción a su ídolo. Pero, a 24 horas del inicio del juego, se entera que James o Leonard, no va a jugar esa noche que va a asistir al Amway Center porque su dirigente decidió darle descanso como parte de la nueva estrategia de algunos equipos con sus jugadores estrellas.

Seguramente, disfrutará el partido, pero será una experiencia agridulce porque, quizás, sea la única oportunidad que tuvo para ser testigo de las habilidades de una superestrella en vivo.

Ante este escenario, ¿es válida la decisión técnica de un quinteto cuando la NBA promete un espectáculo en cada uno de los 82 partidos de la temporada?

“Es un tema en el que no hay ganadores, pienso yo”, opinó Carlos Morales, exdirigente de la Selección Nacional y analista en ESPN a El Nuevo Día.

“Los fanáticos, en muchas ocasiones, pagan por ver a una estrella, especialmente, cuando son juegos entre equipos de conferencia distintas que solo se ven dos veces en el año y el jugador te visita sola una vez. Por otro lado, están los miles de millones de dólares que han pagado las cadenas televisivas para transmitir partidos para mercadear las estrellas. Esas dos partes, afectan”, dijo el boricua.

“Pero, por otro lado, es la salud del jugador. Son 82 partidos con varios encuentros consecutivos. Jugadores que vienen tocados por varios años como Leonard. Estamos hablando de una situación que no hay ganadores porque la liga quisiera que los jugadores participaran en los 82 encuentros, pero, por otro lado, eso no es posible porque los jugadores sufren lesiones”, agregó.

El debate sobre el impacto del denominado “load management” tomó auge nuevamente a principios de noviembre cuando la liga multó a los Clippers de Los Ángeles por$50,000 ante los hechos inconsistentes sobre el estado de salud de Leonard, a quien firmaron después de ayudar a  Toronto a ganar el campeonato.

La NBA acertó la decisión de los Clippers de descansar a Leonard el primer encuentro de dos consecutivos frente alos Bucks de Milwaukee, uno de los mejores equipos de la Conferencia del Este, el pasado 6 de noviembre tras confirmarse una lastimadura. Sin embargo, el dirigente Doc Rivers expresó en una conferencia de prensa que el delantero  se sentía “estupendo”.

El malentendido provocó reacciones mixtas. Steve Clifford, exdirigente de Charlotte y actual mentor del Magic, dijo que la filosofía de Michael Jordan, dueño de los Hornets y considerado por mucho como el mejor jugador en la historia, es que a los jugadores se les paga para que jueguen 82 partidos.

James, el rostro actual de la NBA, indicó que, si no está lastimado, su presencia en cancha es garantizada. 

Por otro lado, Derrick Rose, el Jugador Más Valioso más joven la historia con 22 años, dijo que si la regulación de minutos estuviera vigente para principios de esta década todavía vestiría el uniforme de Chicago. Antes de que lesiones en las rodillas descarrilaran su carrera, el actual armador de los Pistons de Detroit promediaba 36.3 minutos por encuentro.

Nuevos tiempos

Para el argentino Rodrigo Azurmendi, quien recientemente trabajó con la organización de los Lakers como manejador de redes sociales, el caso de Leonard se ha convertido el modelo a seguir para el cuidado físico de los jugadores estrellas, y que no se debe generalizar.  

"Me parece que el caso de Leonard es muy específico porque que está constatado de que él tiene una lesión crónica y que, si no lo dosifican, puede estar retirado a los 32 años. Me parece que lo que hizo Toronto con él fue un poco darle el mapa ruta al siguiente equipo y al resto de la NBA de cómo manejarlo de aquí hasta su retiro. Si quieres que sea efectivo, especialmente en los playoffs, sabes que tienes que cuidarlo, de que no lo verás en 82 encuentros. Es algo que no va a suceder nunca más y me parece inteligente”, resaltó Azurmendi a este medio.

“También, se entiende el punto de vista del fanático y las superestrellas. LeBron visita ciudades (de la Conferencia del Este) una vez por temporada, comprar un boleto meses antes y pagas más de lo que cuesta otro partido de Atlanta o Charlotte y resulta que no juega. Es entendible. Por eso, la NBA puso todas estas recomendaciones, que no se pueden llamar reglas, para que los clubes sean lo más transparente posibles sobre las lesiones de los jugadores y, sobre todo, cuando le darán un descanso programado a sus jugadores estrellas, y que traten de no sentar a dos por partido y que no sea en la carretera, Pero, a ver, la NBA puede dictar todas esas cosas, pero los equipos harán lo que más le convenga”, añadió.

Ante el reciente caso de Leonard, las guías de descanso de la NBA también prohíben a los equipos que “sienten” a sus jugadores para los juegos nacionalmente televisados. Las circunstancias para descansarlo tienen que ser inusuales. En un caso extremo, la única oportunidad que tienen para dar receso es en encuentros transmitidos localmente que, casualmente, pueden ser las fechas que los aficionados paguen para ver a un James o Leonard.

“Si el precio para cuidar a Leonard es $50,000 0 $100,000, los Clippers lo pagan una vez por semana si hace falta. Tampoco, puedes esperar que el fanático sea los suficientemente sofisticado para mirar el calendario, ver que el equipo está en un back to back, y analizar si lo sienta en uno o el otro. Tampoco puedes pedirle al fanático que haga todo ese cálculo en la cabeza porque es un fanático casual, que solo quiere ver un partido de básquet y pasarla bien. Lo que puede provocar esto es que enfrié un poco el mercado y el fanático no va a comprar los boletos con tanto tiempo de antelación. La máxima buena fe que se le pueden pedir a los equipos es que adelanten las decisiones de recesos”, analizó Azurmendi.

La vieja escuela

Para Morales y Azurmendi, la aseveración de Jordan sobre jugar los 82 encuentros porque se les paga a los canasteros para eso, está lejos de la realidad, aunque el exjugador cumplió con su comentario. de sus 15 temporadas, Jordan jugó todos los compromisos en siete, incluyendo en la segunda racha de tres campeonatos con los Bulls.

“Hay situaciones que se dan de jugadores de la vieja guardia que crecieron de una forma, jugando los 82 juegos, dando palos a todo lo que da y eran comunes. A veces, la gente quiere ir al pasado y no darse cuenta de que las cosas van evolucionando y, en muchas ocasiones, mejorando para el atleta. No es la mejor situación para el espectáculo y hay que buscar un punto medio. Lo cierto es que la salud del atleta es importante y los equipos se están percatando de que deben preservar el atleta para no solo llegar a la postemporada, también para extender su carrera”, sostuvo Morales.

Según estadísticas del portal hoopshype.com, solo 21 jugadores en la temporada 2018-19 jugaron la totalidad de los partidos. Solos dos titulares Todo-Estrella, Kemba Walker y Bradley Beal, vieron acción de principio a fin. La última vez que al menos seis estrellas se presentaron en todos fue en 2002-03. Estos fueron Steve Nash, Kobe Bryant, Kevin Garnett, Yao Ming, Allen Iverson, Jamal Mashburn y Jordan.

“Es una situación (como dice Morales) que no hay ganadores. Todos pierden un poco. Lo que sí te anticipo es que los equipos no lo van a dejar de hacer (de dar descanso) aunque el jugador no le guste descansar”, concluyó Azurmendi.

Mercadeo de estrellas

Otro factor en contra de la NBA sobre el tema es la apuesta de la organización en mercadear a las súper estrellas y no a los equipos como tal, señaló Morales. 

"Eso pasa en los distintos deportes. Puedes ir a un juego de una serie de tres de Grandes Ligas entre los Yankees y los Astros y el día que fuiste Carlos Correa no jugó, juega el próximo día y no tienes boleto. Cuando juega el Barcelona y el Real Madrid en la Euroliga de baloncesto y un jugador importante está fuera, no lo echan de menos porque es equipo contra equipo, tradición contra tradición. La NBA ha crecido en mercadeo y de ingreso apostando a las súper estrellas. Esa es la desventaja"