José Juan Barea, armador reserva de los Mavericks. (Nam Y. Huh)

José Juan Barea prácticamente es el único latino presente en la etapa actual de la postemporada de la NBA en “la burbuja” en Walt Disney World en Orlando.

Por tal razón, el armador puertorriqueño de los Mavericks de Dallas fue una voz importante en las reuniones de los jugadores que buscaban soluciones sociales durante paro de tres días como protesta por el tiroteo en contra de Jacob Blake, un hombre negro, a manos de la Policía en Kenocha, Wisconsin.

A un día de que los Mavericks vuelvan a la acción frente a los Clippers de Los Angeles en la primera ronda de los playoffs, Barea resaltó la importancia de su rol como latinoamericano en la liga.

“Es bien importante mi trabajo en la NBA (como latino)”, dijo el mayagüezano de 36 años en una conferencia de prensa.

“Estar aquí, hablar cuando tengo que hablar, representarnos bien y mantener la voz. Yo soy de Puerto Rico pero represento a todos los latinos que hay en el mundo y es bien importante que todos los jugadores de la NBA usemos esta plataforma para seguir hablando de lo que está pasando en el mundo. Que no nos quedemos callados – no estamos aquí solamente para jugar baloncesto, tenemos que usar nuestra plataforma y esta oportunidad para seguir hablando de todo lo que está pasando alrededor del mundo”, agregó.

Para reanudar los playoffs, los jugadores lograron que los dueños de los respectivos equipos se comprometieran en establecer de inmediato una coalición de justicia social, con representantes de jugadores, entrenadores y gobernadores, que se centrará en una amplia gama de temas, incluido el aumento del acceso a la votación, la promoción del compromiso cívico y la defensa de reforma significativa de la policía y la justicia penal.

En un comunicado de la NBA, se estableció que todas las ciudades donde la franquicia de la liga posee y controla la propiedad de los coliseos, se colaborará con los funcionarios electorales locales para convertir las instalaciones en un lugar de votación para las elecciones generales de 2020 en Estados Unidos a fin de permitir una opción segura de votación en persona para comunidades vulnerables a COVID.

Barea indicó que la introspección en los pasados día ayudó a la matricula de canasteros a no dejar caer el movimiento a favor de justicia social en Estados Unidos.

“Estos días nos ayudó a pensar las cosas bien – por qué estamos aquí, por qué estamos jugando…Ahora cuando entremos a la cancha tenemos que concentrarnos en nuestro trabajo y en hacerlo lo mejor posible. Lo que está pasando en el mundo es algo que siempre va a estar con nosotros y como jugadores tenemos que seguir hablando de lo que está pasando y seguir ayudando a todo el mundo”, dijo.

Barea también expresó la dificultad de estar en un encierro durante la postemporada, situación que imposibilita y frustra a los jugadores al no estar presentes en la lucha en las calles.

“Yo pienso que estamos en una situación bien difícil. La burbuja no es fácil.  Estamos aquí mucho tiempo – todo lo que está pasando en el mundo no es fácil.  Estamos lejos de nuestras familias. Están todo los jugadores pensando en sus familias, viendo el video de lo que pasó con Jacob.  Estamos en un momento bien difícil en la vida y después estamos aquí encerrado.  No es fácil pero lo estamos haciendo”, relató.

Los Mavericks, abajo 3-2 frente a los Clippers, intentarán el domingo obligar un séptimo juego en la serie sin los servicios del delantero Kristaps Porzingis, fuera por una lastimadura en un ligamento de su rodilla.

Barea apenas ha jugado cinco minutos en toda la serie.